“Lo voy a meter por lesiones”: abuso policíaco en Guanajuato

blogeditor · 31 de octubre de 2021

“Lo voy a meter por lesiones”: abuso policíaco en Guanajuato

Así amenazaron los policías de León cuando subieron a un hombre a la patrulla y comenzaron a golpearlo. Y es que el domingo 17 de octubre en la madrugada dos integrantes de la patrulla 611 golpearon a dos hombres de nombres Cuco y a Uli, padre e hijo, de 47 y 19 años respectivamente, en la colonia Valle de la Luz en León, Guanajuato. En lo que puede configurarse como abuso de autoridad, uso excesivo de la fuerza, detención arbitraria, lesiones, amenazas y actos intimidatorios, una mujer y un hombre integrantes de la Secretaría de Seguridad Pública de León a cargo de Mario Bravo Arrona, sometieron y golpearon reiteradamente en el piso a Cuco y a Uli.

Los hechos comenzaron así: después de un incidente vial, la patrulla se acercó a ambos hombres para preguntarles si habían llamado al 9-1-1 a lo que Uli contestó que no, que si querían levantaran el reporte, que otras veces lo habían hecho y no había resultado: “no sirve de nada”, dijo. Al parecer lo anterior molestó a una de las tripulantes de la patrulla, una mujer policía, ya que descendió del vehículo para confrontarlo: “¿qué dices?, ¿qué no hacemos nada?”. La cuestión subió de tono hasta que solicitaron refuerzos y llegaron otras tres patrullas para someter a dos hombres desarmados y pacíficos. El resultado: se llevaron detenido a Cuco después de haberlo golpeado; a ambos los tundieron a macanazos.

Este abuso tuvo como resultado una sutura de tres puntos en la nuca al hombre mayor y una cirugía en el lagrimal al menor. Mientras abusaban de la fuerza, gritaban:

  • “Sube también a la perra”, amenazando con llevar detenida también a la esposa de Cuco y mamá de Uli.
  • Ahora sí pides perdón”, le dijeron al joven cuando golpeado, buscaba su teléfono en el piso.
  • Lo voy a meter por lesiones” señalaron cuando se llevaron a Cuco. Y lo hicieron. Ahora el hombre enfrenta una denuncia penal en su contra porque el agente inició una querella por lesiones. ¿Cómo tripulantes de seis patrullas capacitados en el uso de la fuerza van a ser lesionados por un hombre desarmado?

Por si esto fuera poco, el juez cívico tampoco corrigió el abuso porque lo mantuvo durante 48 horas detenido, incluso lo mandó al hospital para que lo pusieran tres puntos en la cabeza. Este caso de abuso de autoridad revela las malas prácticas de la policía municipal de León, que sin seguir protocolos en el uso de la fuerza sometieron a dos hombres sin que hubiesen cometido delito o falta administrativa alguna. Lamentablemente por procedimiento no puede suspenderse a estos oficiales, que siguen en las calles de León patrullando; eso debe cambiar, el Ayuntamiento debe cambiar la normatividad municipal para suspender a funcionarias o funcionarios que se presuma hayan cometido una violación grave a los derechos humanos mientras se realiza la investigación interna.

La familia ha decidido iniciar todos las quejas y los procesos necesarios: en la Fiscalía General del Estado, en la Procuraduría de Derechos Humanos y en el Órgano Interno de Control, pero todos los mecanismos son insuficientes si no se corrigen los problemas estructurales que permiten la impunidad en estos casos. Una de las medidas más importantes será suspender a los violadores de derechos humanos de manera inmediata. Es una buena oportunidad para echar a andar la figura del Comisionado de Derechos Humanos de la Secretaría de Seguridad Pública de León.

Varios actores del gobierno municipal han mostrado sensibilidad para atender el caso, pero no es suficiente: los violadores de derechos humanos siguen en las calles patrullando. La crisis que enfrentan las policías municipales son estructurales y no son casos aislados. Así que bien hará la alcaldesa Alejandra Gutiérrez en impulsar cambios en los Protocolos de actuación de la policía municipal. La crisis lo requiere.

* Raymundo Sandoval (@ray_sandoval) es defensor de derechos humanos.