Georgina González Toussaint · 22 de julio de 2011
Ni que contarle lo que hicieron en el verano las diferentes selecciones de fut. El TRI que ganó la Copa de Oro, el TRI femenil que logró sus primeros dos puntos en un mundial, el TRI sub-17 que lo ganó y el subTRI ganando pa puras vergüenzas en la Copa América.
Antes de que se esponjen explicaremos lo de subTRI, mote ganado a raíz de que desde el inició todos aceptaron un sub-trato. CONCACAF poniendo condiciones, la FEMEXFUT aceptándolas, los seleccionados creyendo que no tenían las condiciones, Chepo mandando un sub-alterno a dirigir en su lugar. Porque a él no había club que se lo impidiera, como a Carlos Vela, Chicharito o los demás que están en clubes de Europa, que solo prestan jugadores a torneos oficiales de la confederación que corresponde y Copa América corresponde a CONMEBOL. Y por último un gran sector del gremio que, como hablábamos en “Papando moscas”, de antemano los trataban condescendientemente y hasta con compasión. Por esa razón los llamo subTRI.
¿El resultado de todo ello? Un aplatanado último lugar. Cabe recordar que el resultado nadie lo exigía, pero la manera sí, y estos de plano no se murieron de nada, bueno sí, al final ¡se morían de ganas de regresar! (con sus honrosas y escasas excepciones).
Muchas cosas surgen en nuestro deporte y operan en contra de las tantas justificaciones que se le ha dado al asunto del subTRI. La edad, dijeron todos, ¡que son muy jóvenes!. Esa justificación deja de ser argumento cuando vemos que en Brasil había en la delantera menores de 22, cuando hemos visto la entrega de los sub17, cuando sabemos que el TRI femenil tenia seis jugadoras menores de 20 años en el cuadro titular y una de ellas de 16 años, la portera, y enfrentaron a las selecciones mayores y a las potencias mundiales. En sus partidos contra las ahora campeonas del mundo -Japón- les sobraron goles en contra, pero nunca les faltó garra y entrega.
Otra justificación fue: les quitaron a ocho faltando diez días, válgame ¿y qué acaso en repuesto por esos ocho jugadores de futbol les mandaron ocho seleccionados de Lacrosse? No, ¿verdad? les mandaron ocho jugadores de futbol, titulares en sus equipos o seleccionados en su categoría. Y bien pudieron sopesar la mayoría de ellos la gran oportunidad de llegar para quedarse en el TRI y además aprovechar la ventana para promoverse. Cosa que tanto les mueve y obsesiona.
Que si lo anímico pegó durísimo al grupo. ¡Ay tú! pos que inmaduros, si no se murió nadie, más bien enterraron parte de su reputación. Y no le convence mi explicación ahí esta el ejemplo de Japón, que en sub17 llegó a cuartos de final y en femenil fue campeón, ambos ganando el trofeo de Fair Play a menos de 6 meses de haber visto a su país devastado por un terremoto, un tsunami y un desastre nuclear. Esos son golpes de ánimo y no el balconeo de una noche con prostitutas.
Y la última: Que si tuvieron apenas dos semanas para entrenar juntos. Esta justificación parecía la única de donde pendía todo el caso de la exoneración por el oso. Pero se derrumbó de panzazo el 19 de julio, hace tres días, cuando los mexicanos Yahel Castillo y Julián Sánchez ganaron la medalla de bronce en el mundial de clavados en Shangai. Lo hicieron en sincronizados de 3 metros y además, habiéndose juntado horas antes. ¿La causa? Ya le cuento todo el chisme, una lesión del compañero de Yahel, Daniel Islas, que se amoló el tobillo. Si usted tiene oportunidad de ver la prueba comprenderá que nada requiere mayor acoplamiento que ésta. Los chinos, que son hasta iguales físicamente, ganaron el oro. El segundo fue para Rusia, tremenda escuela de clavados. El cuarto lugar fue para Estados Unidos potencia también en clavados y no me lo van a creer, pero su último clavado fue tan falto de sincronía como la propuesta de juego de Tena y el Chepo. Yahel y Julián hablaban el mismo idioma deportivo.
¿Por qué pueden equipos jóvenes hacer cosas maduras? ¿por qué pueden países devastados salir adelante? ¿por qué pueden entenderse quienes no han entrenado juntos? Bueno, pues mas allá de que lo hacen porque tienen disciplina y claridad en sus metas, aun cuando son jóvenes, de que tienen compromiso y orgullo de representar a su país, mas allá del desastre natural, de que entienden y dominan su deporte aun cuando no conocen a fondo a sus compañeros, es por que tienen entrega y voluntad. Ahí está, a mi entender, la explicación de las cosas. Al subTRI le faltó voluntad y entrega, todo lo demás que se ha escuchado, escrito y dicho, para mí son justificaciones, no explicaciones.
Que tal si en lugar de justificar, minimizar y normalizar lo sucedido en el COPAAMERICA GATE desde la convocatoria, la dirección técnica, la indisciplina y la falta de entrega, mejor nos detenemos a estudiar, cómo dos clavadistas, 22 chavas y 22 adolescentes se las arreglaron para lograr lo que hicieron el verano.
P.D. Yahel Castillo fue suspendido en la Universiada del 2009 por competir en estado de ebriedad, dos años después logró un bronce mundial y un boleto a juegos olímpicos. Eso confirma que todos podemos equivocarnos, pero lo que nos define como personas es lo que hacemos en consecuencia.