¿Lo nuestro lo nuestro?, es hacer lo que se nos dé la gana

blogeditor · 5 de mayo de 2012

¿Lo nuestro lo nuestro?, es hacer lo que se nos dé la gana

Soy una convencida de que nada le gusta mas al mexicano que hacer lo que se le pegue la gana.

Eso no quiere decir que no cumpla con obligaciones o exija sus derechos, simplemente que le gusta hacerlo cuando él quiera o pueda y no cuando le digan u obliguen. Así es con eso de pagar impuestos, sacar la basura, alzar nuestro cuarto, apagar las luces de la escalera, bajar los pies, sentarse a la mesa, peinarse, ir a la junta de vecinos, separar la basura, mover el coche, sacar la credencial de elector, renovarla, ponerse a dieta, etc.

Al final termina haciéndolo, pero no sin antes dejar caer mentadas, quejas y consignas de lo arbitrario que son el gobierno, nuestra madre, el exagerado de mi papá, el de la ventanilla, el cuidacoches, el policía, el arbitro, hacienda, el IFE o el universo.

Si lo miramos bien, eso de hacer lo que a uno se le pegue la gana tiene un principio de libertad y democracia. Claro que la libertad de uno termina cuando obstruye la libertad del otro y es ahí donde comienza la democracia, cada quien vota y como dijo José Alfredo, se respeta al que gana. Si no, pos la vida, la democracia y la libertad no valen nada.

México es un país altamente futbolero, pero también es un pueblo altamente manipulado y menospreciado por intereses diversos, principalmente políticos. La penetración que tienen los eventos futboleros de élite, no les ha pasado desapercibida a los políticos, los hemos visto hacerse presentes velada o descaradamente en ellos.

Durante años los políticos han tomado como deporte el reflector y ha sido justamente el futbol quien les ha otorgado un reflector potente, que no es lo mismo que luminoso.

Nada más sano que el deporte y nada más desprestigiado que la política. Deportistas  que pierden credibilidad y respeto al militar en tal o cual partido, campeones mundiales, medallistas olímpicos y futbolistas lo han hecho y el desencanto de la gente no se hace esperar, ninguno ha salido bien librado de la opinión pública.

Irónico resulta ahora ver que cuando a los políticos sólo les importó el reflector que les daba el futbol, ahora el futbol les quite reflector.

El enojo es claro y justificado en quienes defienden el derecho que tenemos los ciudadanos de estar al tanto de la actividad política rumbo a unas elecciones, pero también es genuino y justificado el derecho que tienen los futboleros a querer ver un partido rumbo al final del campeonato.

Es obvio que el dueño de TV Azteca está haciendo lo que se le pegue la gana programando el juego de tal manera que se empalme con el debate, cuando desde el punto de vista de muchos, habría de contribuir en transmitir el debate y no el futbol. Pero esa es la gran dualidad de los medios y televisoras. Decidir si son mas comprometidos con el deber de informar o con el de entretener.

La Femexfut, las televisoras y los dueños de los equipos llevan rato preocupados y ocupados en subir el rating de los partidos de futbol y de la asistencia a los estadios. Que ha venido desplomándose en general, (Tigres y Rayados la excepción) Las causas son diversas, falta de seguridad, falta de nivel, malos resultados y espectáculos flojones. Asunto que cambia radicalmente en la liguilla. La clase política habría de hacer lo mismo, si la gente prefiere ver el futbol que el debate, debe ser por que han perdido credibilidad, confiabilidad así como por sus malos resultados y el debate es el equivalente a la liguilla.

El futbol siempre será mejor verlo en vivo, por que saber el resultado de antemano le resta el 99% de la emoción al deporte, en cambio el tema del debate lo que importa es verlo, seguirlo, entenderlo, analizarlo y creerlo.

El futbol como deporte siempre ha procurado cumplir su función de entretenimiento, espectáculo, formación, ejemplo. La política se ha convertido en un espectáculo de poco entretenimiento y escaso ejemplo.

El debate de hace seis años tuvo un rating similar a un partido del TRI. Hace seis años la gente estábamos menos escépticos, más involucrados, menos madreados por las promesas no cumplidas y las violencias ejercidas de lo que estamos ahora. Los ciudadanos, futboleros o no, solo padecen el manejo político que se le da al futbol, dándonos cuenta de lo lejos que están los políticos de los valores del deporte.

El domingo habrá de varias sopas, el futbol en un canal y el debate en otros tantos. Muchos ya están definidos, saben que van a ver, el asunto pareciera entonces concentrarse  en el mismo tema que las elecciones, los indecisos. Ellos son a quienes los partidos quieren llegar. En su mayoría son los jóvenes, jóvenes que han de preferir el futbol, pero que al no estar involucrados ninguno de los cuatro equipos mas populares (Chivas, América, Cruz Azul y Pumas) lo más seguro es que tampoco se desborden de lleno por seguir el juego. Por ello sostengo sin afán de promover ninguna de las dos cosas, que en vista de que el deporte de la política es le reflector y el reflector de otros es politizar el deporte, los políticos se ocupen de generar adeptos a base de mejores resultados, compromiso y propuestas y permitan que los ciudadanos ejerzamos nuestro ancestral derecho de hacer lo que se nos pegue de la gana. Máxime en domingo.