Redacción Animal Político · 21 de marzo de 2019
Por: Alejandro Avendaño (@esquelalex)
Estamos experimentando un cambio importante en la lógica de la comunicación en el país, la agenda se transforma repentinamente y los temas tienen breve permanencia. En estos primeros 100 días del nuevo gobierno se ha establecido un amplio catálogo de escenarios y narrativas impulsadas por la agenda mañanera, pero también adoptadas por los sectores que se identifican con cada una de ellas dentro del espacio de relevancia que logran cubrir.
Austeridad, corrupción, huachicoleo, guardia nacional, educación, cancelación de proyectos y reformas, programas sociales, guarderías, etc. son elementos que van cambiando el valor de los discursos y los contextos, no solamente sociales, sino también comerciales. Esto conlleva a las marcas y actores a estar atentos a los cambios que se presentan, con el objetivo de analizar muy bien la pertinencia de las reacciones y acciones correspondientes.
El ciclo de temas es tan acelerado que nos presenta el reto de subirnos a la ola informativa de inmediato, consultar distintas fuentes y estar más ligados a la opinión pública si se quieren generar respuestas y opiniones a los temas que nos interesan.
Esto nos permite reflexionar como el concepto de RELEVANCIA se ha vuelto un filtro en la valoración e identificación de las narrativas. Aquello que nos interesa y que nos mueve debe pasar por este filtro para que sea significativo, ya no es solo una cuestión de fidelidad a algo o a alguien. Esta relevancia debe ser constante o periódica para que no se pierda en lo efímero de las agendas.
Un ejemplo de esto es el concepto de AUSTERIDAD que el actual gobierno ha implementado adecuadamente para detonar el sentido de RELEVANCIA independientemente del tema o los sectores que participen. Esto lo demuestra la última encuesta publicada por CONSULTA MITOFSKY, donde la mayor aprobación de las medidas impulsadas por el gobierno se enfoca en el elemento de reducción al gasto.
Es aquí donde destaca la claridad y el enfoque de las historias que se cuentan, aquellas que permiten establecer el posicionamiento a partir de los elementos que se le otorgan a públicos y usuarios por medio de un producto, servicio y experiencias. Esto no es solo para una acción inmediata si así se requiere, sino también para sembrar bases de discurso en contextos futuros. En esta dinámica se presentan dos ejes: el ciclo del día y la lógica del mediano plazo.
En LEXIA nos hemos enfocado en analizar estos cambios que van más allá de un planteamiento discursivo. Y donde el reto radica en construir vínculos de confianza que disminuyan el impacto de la vulnerabilidad social que tenemos ante esta dinámica de cambios narrativos. No hay que olvidar que todo se mueve por emociones, deseos y anhelos.
Analicemos también qué otros elementos influyen en esta dinámica, la agenda de gobierno tiene mucho peso, pero ¿quién o quiénes podrían ser más relevantes en estas narrativas efímeras?, ¿qué ocupa hoy nuestra relevancia cotidiana?