Interpretar la naturaleza para encontrar a quienes nos faltan

Redacción Animal Político · 29 de noviembre de 2024

Interpretar la naturaleza para encontrar a quienes nos faltan

Como buscadoras, hemos jugado un papel fundamental en la localización de fosas clandestinas en Jalisco. Nuestra experiencia y conocimiento adquiridos en campo han sido clave para el hallazgo de muchas fosas, y es importante destacar que hemos logrado esto sin la ayuda de tecnología avanzada.

Hemos aprendido a reconocer señales que pueden indicar la presencia de una fosa. Nuestro conocimiento se basa en la observación y el análisis del terreno, así como de la fauna y la flora que lo rodea. Sabemos que los cuerpos enterrados pueden “abonar” o generar ciertos cambios en el terreno y la vegetación; que ciertos tipos de plantas, flores y animales pueden indicar la presencia de un cuerpo bajo nuestros pies. También hemos aprendido a explorar y golpear el piso con varillas para identificar sonidos específicos que indican la presencia de restos.

El tipo de señales y su intensidad también dependen de la forma en que los cuerpos son enterrados. Por ejemplo, cuando se usan productos como cal, o bien si los cuerpos son enterrados completos o fragmentados. También sabemos que ciertos químicos hacen que sólo algunas plantas puedan crecer encima de las fosas.

Ha sido muy importante colaborar en este proyecto con expertos y autoridades que toman en cuenta nuestra experiencia y conocimientos y los utilizan para integrar o desarrollar tecnologías que contribuyen a localizar fosas clandestinas de manera más rápida, eficiente y segura. Ahora también sabemos que nuestra experiencia y conocimiento pueden incluso ser utilizados para desarrollar algoritmos y modelos que ayuden a identificar patrones que en el futuro contribuyan a encontrar fosas clandestinas.

‘Encontraron a sus hijos en las flores’.  Imagen creada con inteligencia artificial. Inspirada en historias del colectivo Guerreros Buscadores de Jalisco.
“Encontraron a sus hijos en las flores”. Imagen creada con inteligencia artificial. Inspirada en historias del colectivo Guerreros Buscadores de Jalisco.

 

Experimentos basados en conocimientos de mujeres buscadoras

En colaboración con colectivos de buscadoras de Jalisco, y como parte del proyecto “Interpretar la naturaleza para encontrar a quienes nos faltan” (FOUND en inglés), hemos estado probando tecnologías para localizar fosas clandestinas. Las desapariciones continúan siendo uno de los problemas más críticos en México, con más de 117,000 personas reportadas como desaparecidas. Jalisco encabeza la lista a nivel nacional, con más de 16,000 casos.

Para probar estas tecnologías, hemos construido dos sitios experimentales con un total de 32 fosas simuladas, replicando las condiciones en las que se han encontrado cuerpos de personas desaparecidas en Jalisco. Los resultados de la investigación son concluyentes, y algunas de estas técnicas como el análisis multiespectral, térmico, fotogramétrico —con el uso de drones— ya han sido incorporadas en los protocolos oficiales de búsqueda del estado de Jalisco. También se han probado instrumentos sísmicos, electromagnéticos, resistividad eléctrica, firmas químicas en los suelos, entomología y botánica forense. Con todas estas técnicas ya se están implementando métodos de análisis de aptitud territorial para fosas clandestinas.

El libro se presenta en la FIL este 5 de diciembre

Acabamos de publicar el libro “Interpretar la naturaleza para encontrar a quienes nos faltan”, el cual recopila nuestro trabajo en colaboración con los colectivos de madres buscadoras, así como los hallazgos de nuestros experimentos realizados desde 2023. Además, propone herramientas y técnicas adicionales, proporcionando una guía paso a paso para su implementación. El libro será presentado durante la Feria Internacional del Libro de Guadalajara el próximo 5 de diciembre de 2024.

Algunos de los hallazgos

Tal y como señala la evidencia aportada por los colectivos de búsqueda, los cuerpos liberan nutrientes y humedad adicionales que generan anomalías en la vegetación y en el terreno circundante. Estas anomalías pueden manifestarse en forma de floraciones anticipadas o la presencia de plantas verdes durante temporadas de sequía. Asimismo, la utilización de sustancias como la cal y el cemento provoca cambios químicos en el suelo que, a su vez, favorecen sucesiones ecológicas; es decir, que solo ciertos tipos de plantas logren prosperar, llegando incluso a dominar temporalmente el terreno.

Si bien no todas estas anomalías son lo suficientemente intensas como para ser identificadas a simple vista, las cámaras multiespectrales e hiperespectrales montadas en drones son capaces de detectar los cambios que, en particular, el enriquecimiento de nitrógeno produce en la clorofila de las hojas. Esta tecnología ya ha sido incorporada a las prácticas institucionales de búsqueda en el estado de Jalisco.

Asimismo, la utilización de cal, cemento o cierto tipo de piedras durante los entierros clandestinos en lugares húmedos o cercanos a lagos provoca que estos materiales se consoliden con mayor dureza. En algunos casos, esto genera un efecto de “domo” o cúpula, que puede adoptar la forma de ciertas partes del cuerpo y permanecer incluso después de la descomposición del mismo. El libro muestra que existen diferencias térmicas en estos espacios y que este “efecto domo” puede ser detectado mediante el uso de instrumentos de resistividad eléctrica y análisis de ruido sísmico.

Además de facilitar la ubicación de fosas clandestinas, este efecto tiene el potencial de convertirse en un indicador clave para la identificación de restos humanos. El análisis de estos “domos”, realizado como parte del proyecto, ha permitido definir rangos específicos de antigüedad. Esto, a su vez, contribuye a identificar a las personas recuperadas de las fosas mediante el análisis del contexto de las desapariciones en la región.

Debido a su potencial para ser aplicado en otros contextos, estos hallazgos ya han sido compartidos con aliados en otras comisiones de búsqueda en la república mexicana, así como de otros países, como Colombia, con la Unidad de Búsqueda de Personas Dadas por Desaparecidas, y en Uruguay, con el Ministerio del Interior y la Institución Nacional de Derechos Humanos y Defensoría del Pueblo.

Distribución gratuita del libro y aliados del proyecto

El libro se compone de 17 capítulos arbitrados que integran tanto el conocimiento y las experiencias de las madres buscadoras como las técnicas empleadas en los sitios de experimentación. Además, incluye un artículo histórico que contextualiza la problemática y otro que analiza los retos futuros. En colaboración con el Ministerio de Asuntos Exteriores de la Mancomunidad y de Desarrollo del Reino Unido (FCDO), el libro será próximamente traducido al inglés, con el objetivo de influir potencialmente en las prácticas de búsqueda más allá de América Latina. Aquí puedes descargar el libro.

Considerando las necesidades pendientes, se están desarrollando dos nuevos sitios de experimentación, y durante 2025 se probarán cinco tecnologías adicionales para fortalecer las herramientas de búsqueda y localización.

Este proyecto y el libro cuentan con la participación del colectivos de búsqueda, el CONAHCYT, la Comisión de Búsqueda de Personas en el Estado Jalisco, el Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses, varias empresas, El Instituto de Geofísica de la UNAM, la Facultad de Ingenierías de la UNAM, CentroGeo, cuatro Centros Universitarios de la Universidad de Guadalajara, la Universidad Politécnica de la Zona Metropolitana de Guadalajara, la Universidad del Oeste de Inglaterra y la Universidad de Oxford.

* Índira Navarro es hermana buscadora y líder del colectivo Guerreros Buscadores de Jalisco. Miguel Moctezuma es coordinador del Programa de Seguridad Global de la Universidad de Oxford. Tunuari Chávez es director de Análisis y Contexto de la Comisión de Búsqueda de Personas en Jalisco.