Redacción Animal Político · 28 de abril de 2025
La libertad de prensa no solo garantiza el acceso a la información, sino constituye un pilar fundamental para la vida democrática. En contextos marcados por la violencia, la censura y la manipulación digital, ejercer el periodismo se vuelve un acto de resistencia. El 3 de mayo, establecido por la UNESCO como Día Mundial de la Libertad de Prensa, sirve para exigir a los gobiernos principalmente que cumplan con su obligación de proteger este derecho. En México, la fecha cobra especial significado en un entorno donde la violencia contra periodistas y la desinformación digital se intersectan con el avance de la inteligencia artificial (IA), reconfigurando los desafíos para el ejercicio periodístico.
De acuerdo con el Índice de Libertad de Prensa 2023 de Reporteros Sin Fronteras (RSF), México ocupa el puesto 127 de 180 naciones, consolidándose como el país más letal para la prensa en América Latina después de Haití. El Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ) documenta que, entre 2000 y 2024, al menos 68 periodistas fueron asesinados por motivos vinculados a su labor. A esto se suma que el Mecanismo de Protección Federal registró más de 1,500 agresiones contra comunicadores desde 2012. Por su parte, la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos contra la Libertad de Expresión (FEADLE) reporta que solo el 10 % de estos crímenes han recibido sentencia condenatoria.
¿Qué papel juega la Inteligencia Artificial (IA) en el ejercicio periodístico? La inteligencia artificial está revolucionando la producción de noticias, de manera favorable como en el caso de medios mexicanos como Animal Político y Pie de Página, que han utilizado análisis automatizado de datos para investigar corrupción y violaciones a derechos humanos. No obstante, la IA también facilita la creación de noticias, imágenes y audiovisuales falsos. Un estudio del Instituto Reuters señala que el 56 % de los mexicanos ha creído en información falsa difundida en redes sociales, mientras que el INEGI reporta que el 87 % de la población se informa a través de plataformas digitales, muchas veces sin verificación. Y es que no es de sorprender que la ciudadanía crea en noticias falsas, cuando la inteligencia artificial cada vez es más “realista”. Bajo esta premisa debemos cuestionar: ¿es una herramienta aliada o una amenaza para el periodismo?
Ante las amenazas constantes a la libertad de prensa en lo cotidiano, en la vida real – tangible podemos decir que es urgente una lupa, un ojo verificador, un vigía que evite que la población caiga en la información falsa. ¿Será que necesitamos que se fortalezca la sociedad civil, como un contrapeso ante esta situación que cada vez se expande más? El desafío es monumental, debemos formar una ciudadanía que no solo consuma información, sino que también genere contenidos rigurosos y verificados. El punto toral sigue vigente, ¿nos limitaremos a contener la desinformación o podremos regenerar por completo el ecosistema informativo – verídico? Esta disyuntiva marca el camino hacia una sociedad digital donde la producción crítica de conocimiento sea tan importante como su consumo. La solución requiere educación mediática, herramientas accesibles y un compromiso colectivo con la verdad.
La respuesta quizá esté en repensar la libertad de prensa no como derecho abstracto, sino como proceso social colectivo donde el “vigía” ya no es un actor aislado sino una red distribuida de observación crítica. Esto implica pasar de la defensa reactiva a la construcción de infraestructuras civiles permanentes de verificación. El costo de no hacerlo podría ser la definitiva erosión del contrato social informativo que sostiene a la democracia.
Actualmente, organizaciones como Artículo 19 han registrado un aumento del 120 % en ataques digitales contra periodistas entre 2018 y 2023, mientras que la Red en Defensa de los Derechos Digitales (R3D) alerta sobre el uso de spyware como Pegasus para vigilar a comunicadores. Ante esto, colectivos ciudadanos, activistas y verificadores han impulsado iniciativas de alfabetización mediática para contrarrestar la desinformación.
En el Día Mundial de la Libertad de Prensa, México enfrenta una encrucijada: avanzar en la protección legal de periodistas, regular el uso ético de la IA y fortalecer el acceso a información verificada. La solución demanda una alianza entre instituciones, medios y sociedad. Por ello la UNESCO hace hincapié en que sin prensa libre no puede haber democracia real. Cuando los periodistas no pueden investigar y denunciar libremente, perdemos nuestra capacidad como sociedad para tomar decisiones informadas, exigir cuentas claras a los gobernantes y defender nuestros derechos.
* Alma Cuadros es directora de Comunicación en Nosotrxs (@NosotrxsMX).