blogeditor · 28 de diciembre de 2015
Por: Elena Rojas Parra
“You cannot police me, so get off my areola”
Janelle Monae
Kevin Systrom (CEO de Instagram) se ha deslindado finalmente de las críticas que han surgido hacia esta red social desde hace meses, a raíz de la censura que aplicaron a imágenes de cuerpos femeninos, en particular cuando se mostraban pezones de mujer. Dichas imágenes han estado bajo la lupa pública ya que el criterio que se usa para censurar estas imágenes parece no aplicar en fotografías donde el protagonista es masculino. Systrom justifica la política atribuyéndole la responsabilidad a Apple. En el comunicado emitido en junio menciona:
“Si se quiere mantener la app disponible dentro de las aplicaciones aprobadas por Apple debe cumplir con los requerimientos de Apple”.
Para tal caso, Apple prohíbe la exhibición de desnudos en apps cuyo rating es menos de 17+. De modo que, cualquier violación a estos lineamientos podría provocar que Instagram fuera removido de la plataforma. Instagram dice querer atraer a usuarios de muchas edades y un rating de mayor de 17+ restringiría mucho su potencial público, pues excluiría a cualquier menor de 16 de utilizar esa app. El rating ahora es de 12+ (donde se explicita que habrá contenido sexual ligero, pero poco frecuente).
Sin embargo, la excusa de Systrom es poco convincente cuando analizamos otras redes sociales, por ejemplo el rating de Twitter está dentro de 4+ y claro, en Twitter nunca hay fotos de desnudos, ni imágenes mostrando violencia o uso de drogas. Nunca…
A raíz de la crítica por la censura arbitraria entre los cuerpos masculinos y femeninos que impone la compañía en su política de qué imágenes son aceptables, Instagram ha pretendido ser empático con las críticas provenientes de sus usuarios, al incluir en su reglamento ciertas excepciones de imágenes que usualmente se censuraban. Ahora se permiten fotografías de mujeres amamantando o con cicatrices de mastectomías. Gracias, asunto resuelto.
La crítica comienza en el punto en el que la desnudez es considerada distinta para hombres que para mujeres. El tabú que se ha hecho en torno al cuerpo de la mujer no es nuevo, eso lo sabemos, Sin embargo, Instagram es una red social que se jacta de estar comprometida con la libertad artística. Si su argumento para deslindarse de estas críticas consiste en trasladar la responsabilidad a un segundo, es muy débil y obvia.
Es imposible estar en redes sociales sin encontrarse con imágenes de esta índole, en todas ellas hay fotos de penes por todas partes. Si el objetivo es mantener a Instagram (Facebook no se exime de esta crítica) libre de fotografías con contenido sexual, no se está logrando. Sí el objetivo es mantenerlas libres de imágenes de violencia (todo tipo de violencia) y uso de drogas, tampoco se está logrando. Lo que sí está pasando es que el mensaje que la gente está recibiendo tiene un significado más grave y opuesto al de salvaguardar la integridad de nuestra vista; es decir, que la aureola femenina es mucho más agresiva visualmente que una foto mostrando actos de violencia, uso de drogas, armas o con mensajes racistas.
Nada ilustra mejor lo arbitrario de las reglas de desnudez de Instagram que el momento en que la censura empieza aplicar para personas transgénero. Gracias a la influencia de una persona allegada a mí, pude conocer más a fondo este tema y empecé a buscar cómo se abordaba la representación de sus cuerpos en las redes sociales. Al hacer esto me encontré con un proyecto interesante sobre una mujer transgénero canadiense, que actualmente está documentando los cambios en su cuerpo gracias al tratamiento hormonal al que está sujeta. Courtney Demone está haciendo una crónica visual de su transición de sexo y lo está publicando en redes como Tumblr, Instagram, Facebook y Twitter. Ella se pregunta hasta qué momento empezarán a considerar que las fotografías de su pecho desnudo son ofensivas, o no están sujetas a los lineamientos de uso apropiadas para publicar en redes. Lo más probable será que sean removidas en cuanto sus pechos empiecen a desarrollarse más y sea más evidente su cambio corporal.
En qué momento considerarán que sus pezones ya son más femeninos y entonces esas imágenes serán censuradas y eliminadas de las redes sociales.
Muchos artistas han participado en la crítica colectiva a esta censura. Naomi Campbell, Rihanna, Miley Cirus y Lena Dunham han expresado su descontento con las políticas discriminatorias de las redes sociales a través de sus cuentas. Han subido en numerosas ocasiones fotografías de sus cuerpos y en esas ocasiones el equipo encargado de eliminar imágenes “ofensivas” las han quitado. Fue entonces que la técnica de denuncia tomó otro rumbo, hombres y mujeres comenzaron a subir fotos con los pezones “photoshopeados” en donde la aureola femenina es reemplazada por una masculina. El resultado cómico de las imágenes es otra forma de criticar lo absurdo de estos criterios impuestos.
No se puede hablar de la censura en redes sociales sin comentar a #FreeTheNipple. Es un movimiento que promueve la igualdad y cuyo principal enfoque es cuestionar la doble moral sobre el cual está basado el criterio para censurar a los senos femeninos en las imágenes que se suben a la red. Las integrantes del movimiento aseguran que no se trata de provocar que de pronto todos se desnuden, sino que quieren despojar a la sociedad de sus tendencias hacia la sexualización del cuerpo femenino, en particular la parte superior.
Sus fundadoras han hecho varias demostraciones públicas e incluso un documental titulado FreeTheNipple al igual que la campaña. Lina Esco, una de las integrantes, ha dicho en varias entrevistas internacionales que el punto del movimiento es señalar la hipocresía y las inconsistencias a las cuales está sometido el juicio sobre el cuerpo femenino, particularmente en los Estados Unidos. Menciona que en 2014 Facebook retiró sus políticas de censura en contra de imágenes de mujeres amamantando, pero no lo hizo para las fotos que muestran a los senos en otros contextos. Se preguntaba entonces “¿porqué en Facebook podías ver las decapitaciones públicas de Arabia Saudita pero no pezones femeninos?” El problema no son los senos sino la sexualización del cuerpo de la mujer. ¿Cuál es la diferencia entre la sexualidad y la sexualización? FreeTheNipple se trata del derecho de las mujeres de apropiarse de lo que los senos (su cuerpo) significa para ellas y que no sean definidos por como los hombres y la sociedad deciden qué significan.
Es por ello que reitero, las redes sociales son algo nuevo. Nuestro criterio no lo es.