Ley Cinco de Junio. Full-Court Press, a la Mexicana

Daniel Gershenson · 8 de agosto de 2011

Ley Cinco de Junio. Full-Court Press, a la Mexicana

Dos equipos en desigualdad de circunstancias se miden en una cancha. Uno de ellos lleva todas las de ganar. Las reglas están diseñadas para favorecerlo. La arena donde se llevan a cabo los partidos, es enteramente suya. Cuenta con ventajas comparativas: está mejor entrenado, en jugadas dudosas los árbitros le otorgan la razón. Ya se acostumbró a ganar siempre, porque desde su incepción este deporte fue más teatro y pantalla que competencia real. Como la lucha libre: gran espectáculo pero con dados marcados, y desenlaces previstos de antemano. Con la complicidad pasiva del público que por fatalidad o costumbre conoce y acepta los resortes ocultos y las trampas evidentes, se repite la historia: por lo general, con marcadores demasiado abultados en contra de los eternos visitantes.

La escuadra que parece más débil, ha venido aprendiendo las lecciones derivadas de la práctica. Ya no es tan fácil para los de casa salirse con la suya, y obtener marcadores a modo. Muchas veces se obtienen resultados antes impensables, porque se pueden explotar más ampliamente las debilidades de un adversario hasta ahora imbatible. David puede vencer a Goliát con mayor frecuencia.

A una táctica que puede ser niveladora se le conoce en el basquetbol como full-court press, o el más usual Pressing del fútbol soccer. Podría utilizarse en la vida diaria. Consiste en negarle al adversario el control mediante un marcaje personal  y presión intensa que se tiene que ejercer para que nuestros legisladores –por ejemplo- aprueben leyes que tanta falta hacen en México.

Malcolm Gladwell le dedica al tema un interesante artículo en la revista New Yorker, concentrándose en ejemplos como el de una escuadra de baloncesto para niñas, quienes ante grandes limitaciones de juego (ninguna era demasiado alta, ni mostraba particular habilidad en el manejo del balón), supieron incorporar ventajas comparativas modificando su estilo de juego a las circunstancias. Obligaban a sus rivales a precipitarse y perder el control del juego mediante la incesante presión en todos los lugares de la cancha, y llegaron a las fases finales de torneo desplegando la misma estrategia y derrotando a equipos mucho mejores.

Así también: mediante la adaptación de reglas y modos de pensar distintos, prevalecieron las fuerzas árabes comandadas por TE Lawrence en su conflicto contra el Imperio Otomano. Aprovechando el ímpetu del rival pero redireccionándolo, muy al estilo del Jiu-Jitsu (o veces también en el Sumo, del que hemos comentado en entregas anteriores).

 

Apoteosis del Full-Court Press, en el deporte. 1996: el equipo colegial de baloncesto de Kentucky (eventuales campeones de la NCAA, ese año) anota 86 puntos en la primera mitad de su juego contra LSU.

 

A pesar de enormes asimetrías, el epítome de los papás y mamás que conforman el Movimiento por la Justicia Cinco de Junio (y que sufrieron la irreparable pérdida de sus hijos en la Guardería ABC, o lesiones graves a raíz del incendio que tuvo lugar en Hermosillo el 5 de junio del 2009), es emblemático de esta nueva forma de abordar directamente al Poder Legislativo: identificando a posibles aliados; trabajando conjuntamente con expertos en la elaboración de ordenamientos que establecen la primacía de los derechos del niño y operando –en el mejor de los sentidos- una Ley que conforma con los más exigentes estándares internacionales.

La Ley de Servicios de Cuidado, Aprendizaje y Desarrollo Infantil, cuyo principal promotor es el Senador Francisco Javier Castellón que ya aprobó por unanimidad la Cámara Alta, se encuentra en proceso de desahogo en la Cámara de Diputados. No existe pretexto alguno para seguir posponiendo una votación que seguro se decidirá favorablemente, o el condicionamiento a cuestiones coyunturales. Durante el más reciente diálogo en el Castillo de Chapultepec entre el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad con legisladores, cada bancada volvió explícitamente a asumir ese compromiso.

Pero para que se haga realidad la aspiración de los padres directamente afectados, tendrá que ejercerse marcaje a presión, como tuvo que hacerse cuando el Dictamen apoyado por los padres fue el que resistió las presiones y pudo votarse en el Senado por sobre otras versiones previamente pactadas, que constituían más de lo mismo.

Desmontar un amplio tejido de complicidades ha sido una tarea compleja para casos como el de la Guardería ABC. Reina la impunidad en el Ejecutivo, y el Poder Judicial actúa protegiendo intereses particulares de los dueños y los responsables políticos involucrados (quienes siguen laborando en el servicio público, como si nada hubiese ocurrido). Pero en el ámbito del Legislativo y gracias a la intervención decidida de la sociedad civil, se puede hacer lo correcto a pesar de las resistencias del contrincante.

Con ese propósito, llegará pronto a la Ciudad de México una comisión de papás encargadas de recordarle a los representantes y tomadores de decisión en las Comisiones pertinentes en San Lázaro. Será testigo directo y garante de que todas las fracciones pongan manos a la obra, y eviten que se repita otra tragedia como la de Hermosillo, hace ya más de dos años.

El reto no es menor. Habrá que acompañarlos en todo el proceso: ejerciendo presión en la cancha legislativa hasta que por fin se consume este gran proyecto ciudadano.