blogeditor · 17 de marzo de 2016
Por: Transparencia Mexicana (@IntegridadMx)
El día de hoy 291,463 firmas a favor de una iniciativa ciudadana para crear una nueva Ley de Responsabilidades para Servidores Públicos y Particulares fueron entregadas en el Senado de la República.
El mensaje que envía la ciudadanía a su clase política es contundente: un cambio de reglas para el control de la corrupción y la impunidad no puede esperar. La iniciativa ciudadana #Ley3de3 se integrará, tras el proceso de validación de firmas por parte del INE, al proceso de discusión de las leyes secundarias de la reforma anticorrupción. Como parte del proceso legislativo –que debería apegarse a los principios de Parlamento Abierto– tendrá que ser revisada y complementada con un grupo de leyes más amplio.
El esfuerzo cívico no termina aquí. Las organizaciones de la sociedad civil y los ciudadanos que impulsamos esta iniciativa, anunciaremos una serie de acciones para monitorear y participar en la discusión tanto en el Senado, como en la Cámara de Diputados.
[contextly_sidebar id=”LFxDoX8DkSzn8DPtHrQavIyjdaNnKAD5″]Además de expresar su repudio a la corrupción y la impunidad, la recolección de firmas y la organización cívica conlleva también un signo prometedor. En solo seis semanas, miles de ciudadanos –en el territorio nacional y en el extranjero– invirtieron recursos para imprimir formatos y entregarlos en alguno de los más de 200 puntos de recepción de firmas, así como horas de su tiempo para informarse, para invitar a familiares y amigos y en algunos casos hasta salir a las calles a recabar firmas de otros ciudadanos. Los retornos de esta inversión –o mejor dicho donación cívica– se encuentran muy lejos de terminar y prometen además convertirse en el capital semilla de una nueva forma de entender y ejercer la participación ciudadana en México.
Durante semanas, las oficinas y puntos de recolección en numerosas ciudades del país, fueron el espacio de un encuentro singular: ciudadanos confiando en otros ciudadanos; ciudadanos compartiendo perspectivas y puntos de vista sobre la corrupción; ciudadanos formando redes de exigencia social. Abrimos las puertas de nuestras oficinas a completos extraños que resultaron ser genuinos aliados. Llegaban con un puñado de firmas sin esperar más que un muy sincero agradecimiento.
Incluso al final de la jornada de captura, hace apenas unas horas, jóvenes voluntarios se concentraron en contabilizar y preparar paquetes para el INE con el entusiasmo que solo tiene quien sabe que puede cambiar las cosas.
Son ciudadanos interesados en que su voz llegue al Congreso; en que las discusiones legislativas sean abiertas; en que los funcionarios electos o designados publiquen su #3de3, porque si van a gobernar deben ser sujetos del escrutinio público. Son ciudadanos que ejercen los derechos que nos garantiza la Constitución, y dentro de estos, un derecho muy particular, el derecho a proponer leyes para enfrentar, por la vía institucional, los retos que enfrenta nuestro país.
El que tantos ciudadanos se organicen con el propósito de cambiar las reglas de un país no puede pasar desapercibido. Pasar de la indignación a la acción es un cambio de fondo en nuestra cultura política. Confirma que la corrupción no es parte de nuestra cultura y también que podemos desterrar la impunidad de este territorio.
* Transparencia Mexicana es una organización de la sociedad civil dedicada al combate de la corrupción en México. Bajo un enfoque de derechos humanos, generamos propuestas concretas para reducir riesgos de corrupción y fortalecer las capacidades, tanto del sector público como privado, para atender las causas y efectos de este problema. Somos el capítulo de Transparencia Internacional en México.