Más allá del papel: ¿Qué significa "leer" en el siglo XXI?

Jorge Avila · 21 de mayo de 2026

Más allá del papel: ¿Qué significa "leer" en el siglo XXI?

Por Michelle Nájar / Profesora de la Escuela de Ciencias Sociales y Gobierno del Tecnológico de Monterrey

No hace tanto que la lectura se vivía como un idilio privado: una danza de sentidos donde el aroma del papel viejo y el roce de la celulosa se fundían con el ritual de un café compartido con uno mismo. Un ejercicio de intelectualidad que consistía en poseer una joya que, en breve, sería colocada en una estantería para exhibirse como una cicatriz de cultura y conocimiento.

Ni el mismo Gutenberg pudo imaginar cuántas puertas abriría su invento, como tampoco sospechó que ese ritual antiguo se transformaría radicalmente en apenas dos décadas bajo las dinámicas de la era de la conectividad.

En el siglo XXI, el lector tiene opciones para elegir dependiendo del tiempo disponible, las preferencias personales, el acceso tecnológico y el entorno social. La lectura hoy es una experiencia inmersiva en la que todos los sentidos juegan un papel fundamental. Escuchar un audiolibro mientras se conduce al trabajo o se hace ejercicio en el parque ofrece una magnífica alternativa para quienes no tienen tiempo de sentarse con calma a pasar las hojas de un libro en la tranquilidad de un sillón. Por ello, actualmente esta tecnología se ha apoderado del 8% del mercado literario y es la que muestra mayor crecimiento.

El e-book, por su parte, capta al sector joven gracias a su rentabilidad y capacidad de almacenamiento. Un pequeño dispositivo puede albergar una gran biblioteca. Sin embargo, el ejercicio digital no es para todos. Muchos lectores encuentran mayor satisfacción en poseer el viejo formato que resguarda historias, no solo en sus letras, sino también en sus marcas del tiempo.

Esta dualidad se refleja en las cifras: el papel retiene el 75% del mercado global, mientras que el e-book concentra el 7%. Amazon lidera ambos mercados, con el 35% de las ventas globales de libros impresos y el 72% de los electrónicos. Los datos invitan a la calma a quienes temen que el libro físico esté en peligro de extinción. Las manos lectoras siguen prefiriendo el peso, olor y textura de ese viejo compañero de horas perdidas.

Ofertas flexibles

Las posibilidades de la lectura actual son tan vastas que permiten elegir un camino o transitar varios a la vez. El lector ávido se detiene a sopesar ventajas y desventajas, e invierte tiempo y recursos en experimentar hasta encontrar su propia fórmula. Por otro lado, quienes apenas se asoman a este universo encuentran hoy un terreno mucho más amable: una oferta flexible que se adapta con naturalidad a su bolsillo, tiempo y habilidades particulares.

Leer ya no solo invita a la introspección. En este milenio, abre posibilidades de pertenencia social. Autores que se vuelven celebridades, historias que saltan de las páginas a la pantalla —chica o grande— y personajes que se convierten en íconos culturales. La lectura se transforma en un diálogo global con ecosistemas literarios como BookTok o Bookstagram, donde florecen comunidades vibrantes de lectores entusiastas por compartir puntos de vista, teorías y pronósticos. En estas tribus digitales, las posibilidades de lectura se expanden. Los autores pueden escuchar qué vende, qué gusta y hacia dónde dirigir sus historias.

En México, el promedio de libros leídos por persona es de 4.2, según el INEGI, frente a los 17 de Estados Unidos. Por ello, el gobierno mexicano busca reinventar el concepto de lectura para atraer a las nuevas generaciones hacia formas innovadoras de aprendizaje. Ejemplos como la Biblioteca Digital Mundial inspiran a las bibliotecas modernas a transformarse en centros de cultura digital que ofrecen acervos multiformato, incluidos podcasts que narran historias literarias. Hoy, el país cuenta con la Biblioteca Digital Mexicana (bdmx.mx) y más de 100 instituciones educativas poseen una biblioteca digital; la UNAM es la que tiene el mayor acervo.

Esta nueva forma de aprendizaje y entretenimiento digital explora constantemente nuevas formas de expresión. Como ejemplo, la ciudad de Nueva York, epicentro global de la innovación, presenció la apertura de la “Audible Story House”, un espacio literario temporal pop-up de Amazon en Manhattan.

Este sitio, diseñado para ofrecer una experiencia única, invita a públicos de todas las edades a conectar con el catálogo de Audible mediante la escucha guiada, así como al encuentro con narradores y autores. La propuesta muestra la metamorfosis de la lectura y deja claro que no es un hábito en decadencia, sino un estilo de vida para millones de personas. Su evolución confirma que, mientras existan mentes dispuestas a imaginar y oídos atentos a escuchar, la lectura seguirá siendo motor de la cultura y la transformación social.

Michelle Nájar es licenciada en Relaciones Internacionales, con maestría en Estudios Humanísticos y formación en Historia del Pensamiento. Tiene más de 10 años de experiencia docente en el Tecnológico de Monterrey, donde es Directora de Entrada de Ciencias Sociales. Sus áreas de estudio incluyen historia del siglo XX, diplomacia cultural mexicana y política global. Su enfoque interdisciplinario vincula historia, cultura y relaciones internacionales, con énfasis en el análisis del papel de México en el contexto global.