blogeditor · 20 de mayo de 2022
Las tortugas marinas son dignas representantes de la Diversidad Biológica que existe en nuestro planeta.
Son animales tan carismáticos que la imagen de una tortuga con un popote en la nariz ha dado la vuelta al mundo creando movimientos para prohibir plásticos innecesarios en nuestras vidas. Y es que la presencia de tortugas marinas en ciertas regiones representa la salud de los mares, mientras que su ausencia es una llamada de atención que debería impulsar medidas de manejo que aseguren su supervivencia y el aumento de sus poblaciones.
En el mundo contamos con siete especies de tortugas que podemos encontrar, principalmente, en los pastos marinos y en los arrecifes coralinos. Las tortugas migran grandes distancias en busca de alimento y pareja para reproducirse, necesitan de las playas para enterrar sus huevos en la arena, esconderlos de depredadores, con las condiciones idóneas para que las crías nazcan y regresen al mar donde pasarán la mayor parte de su vida. De acuerdo con la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, todas las especies de tortugas marinas se encuentran en peligro de extinción o en peligro crítico de extinción.
Las actividades humanas han puesto en peligro a estas especies, debido al crecimiento urbano mal planeado y descuidado de las costas y playas. La contaminación con plásticos o lumínica, la captura incidental, los derrames petroleros, los choques con embarcaciones, el consumo ilegal de su carne y huevos son algunas de las amenazas que enfrentan.
En las playas mexicanas es posible encontrar 6 de las 7 tortugas marinas:
En México se han firmado numerosos convenios relacionados con la protección de las tortugas marinas, como la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES), que prohíbe el comercio internacional de todos los productos derivados de ellas. En mayo del 2001 entró en vigencia la Convención Interamericana para la Protección y Conservación de las Tortugas Marinas (CIT). Desde 1990 existe el decreto de veda permanente, es decir, no se pueden pescar tortugas marinas en ninguna circunstancia. Además, todas las tortugas marinas en México están protegidas por la NOM-059-SEMARNAT-2010 .
* Mariana Reyna es científica de pesquerías y océanos de Oceana en México.
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