blogeditor · 24 de junio de 2014
Daron Acemoglu, en su artículo “El mundo que heredarán nuestros hijos”, que aparece en In one hundred years: leading economists predict the future, editado por Ignacio Palacios-Huerta (Massachusetts Institute of Technology, 2013), se pregunta ¿Cómo será el mundo dentro de 100 años?
El autor, después de analizar las diez tendencias que marcaron el siglo XX, traza las predicciones de los próximos cien años (2013-2113). Reconoce que desde las ciencias sociales predecir el futuro no siempre es un método confiable.
En todo caso las predicciones son, por lo general, un buen instrumento, un vehículo para clarificar los retos que ofrece el futuro y también permite visualizar cómo habrá de evolucionar la sociedad y, en su caso, poder influir sobre la evolución de la sociedad.[1]
Predicción 1: ¿Continuación de la revolución de derechos?
Las predicciones sobre la teoría de la modernidad y la tesis de Francis Fukuyama sobre el fin de la historia están emparejadas por la anticipación de la victoria del capitalismo democrático. Pero nuestra prosperidad no es garantía para su mantenimiento y expansión. Existen aún varios obstáculos por superar entre los cuales se menciona los siguientes:
La expansión de derechos continuará aunque su progreso sea ralentizado. Si bien podemos ser optimistas tampoco se puede caer en la complacencia. No hay nada inevitable en la revolución de derechos, todo depende del avance en los individuos del mundo y el complemento que encuentren en instituciones incluyentes.
Predicción 2: El futuro de la tecnología
Robots, medicina, autos, aeronaves, información en tiempo real, todo se traduce en que seguirá la innovación. No solamente por los millones de ideas que pueden mezclarse para generar nuevos procesos y productos, sino porque la innovación crea nuevos retos sobre los cuales encuentra todavía más respuestas tecnológicas. La expansión de los mercados ofrece oportunidad para desarrollar el conocimiento técnico y satisfacer tanto la oferta y demanda recién agregadas.
El problema con la innovación no es, pues, el agotamiento de la creatividad sino la ausencia de instituciones inclusivas que la fomenten y fortalezcan. La preservación de condiciones excluyentes negará cualquier acceso a la tecnología así como su respectiva aportación en el mejoramiento de la calidad de vida.
Predicción 3: ¿Ralentización del crecimiento?
El crecimiento económico sostenido no es ley natural. Puede desacelerarse o incluso estancarse. Pero existen razones para pensar que el crecimiento no se detendrá. Primero, no hay justificación para descartar la continuidad del desarrollo tecnológico, motor principal del crecimiento; hay un rápido acoplamiento de las economías emergentes, no solo China, alcanzando o superando los niveles de las economías industrializadas; Estados Unidos y Europa enfrentan la adversidad de sus problemas fiscales, y aunque varias de estas dificultados son a corto plazo, existe un margen en el que la hechura de políticas públicas agrave la crisis. Dada la relación comercial entre países emergentes y desarrollados, no vendrán mejoras a la economía global hasta que la salud financiera de los Estados Unidos y Europa se recupere.
Predicción 4: ¿Qué tan inequitativo será el crecimiento?
Es utópico pensar que el crecimiento será igualitario durante próximo siglo, asegurando la convergencia entre pobres y ricos. Pero hay razones para pensar que será más equitativo que en el siglo anterior. La revolución de derechos continuará expandiendo las instituciones inclusivas que provean oportunidad de desarrollo. La globalización y su demanda por mano de obra barata alcanzarán territorios autoritarios renuentes a sus efectos. Se esperan cambios en la naturaleza de las instituciones exclusivas mientras conflictos civiles inician o intentan consolidar la centralización del Estado. Aunque terminen por construir gobiernos autoritarios, la ley y el orden permitirán la explotación de recursos naturales que aumentarán la demanda mundial, abriendo oportunidad para la inversión extranjera y las consecuencias inherentes de la globalización.
Predicción 5: La transformación del trabajo
La tendencia de la tecnología reemplazando labores manuales continuará por varias décadas. Ésto, combinado con el incremento en los niveles de ingreso llevará a la trasformación del valor del trabajo. La erosión de las actividades primarias priorizará la producción de servicios incluso en las regiones más pobres. No debe haber presunción en cuanto a que estas tendencias acabarán con la desigualdad, pero la transición hacia la manufactura y los servicios se ha visto como una fuerza igualadora para millones de pobres carentes de oportunidades.
La formación de mano de obra medianamente preparada y la demanda creada por el desarrollo tecnológico debe elevar los salarios en futuras generaciones. Educar entorno a la provisión de servicios y procesos derivados de la técnica ofrece la oportunidad de mejorar los ingresos, volviendo más atractivo el costo de la inversión en sistemas de educación y formación de mano de obra especializada. Empoderar a la clase media es la alternativa a seguir, además de adecuar el sistema fiscal para reducir la brecha en la distribución.
Predicción 6: La revolución de la salud
Los nietos de nuestros nietos serán más sanos que nosotros e incluso sus primos en países pobres serán más saludables que lo que fueran sus padres. Esto se debe a mejora de la tecnología, medicinas, vacunas y tratamientos que se expanden en el mundo. Contribuirá mucho la conciencia que los Estados tengan sobre la necesidad de invertir en la salud pública, sin que ello implique cambios significativos en el desarrollo económico. Se advierte también que sin las inversiones necesarias y la apertura a la ayuda externa para mejorar al sistema de salud, puede venir un revés en el aseguramiento de esta tendencia.
Predicción 7: El futuro de la globalización
Nuestro planeta está más integrado que nunca y revertir el proceso es más complicado que simplemente revertir condiciones comerciales. De hecho, nuevos avances en la tecnología incrementarán la necesidad de interacción global para lo que antes era un contacto persona-a-persona. Sí hay razón para pensar que su ritmo disminuirá. Además, como muchos procesos sociales, la globalización siempre ha sido una opción más que una condición.
Predicción 8: ¿Un siglo pacífico?
Contamos con elementos para pensar que el próximo siglo vivirá en mayor paz que el nuestro, pero debemos estar alertas. En el lado positivo tenemos el declive de conflictos internacionales y guerras civiles en el mundo. Aún hay espacios de inestabilidad en África, los Balcanes y Medio Oriente, pero la expansión de los derechos civiles y políticos ayuda a contener focos de violencia. La modificación de actitudes hacia normas y valores democráticos, apoyados también por organizaciones internacionales que ayuden a estabilizar instituciones incluyentes, neutraliza los efectos de la violencia y opresión.
Predicción 9: ContraIlustración
Los fascismos han quedado atrás, el recuerdo de la guerra se aleja conforme pasa el tiempo. Es ahora la religión fundamentalista la que representa un peligro para la estabilidad de la democracia y el desarrollo. El problema no es fácil de resolver y está a la vista que tanto sistemas incluyentes como exclusivos requieren de un Estado fuerte. Se tiene evidencia que gracias a la toma del poder por parte de opciones fundamentalistas, la sociedad árabe ha vuelto a confiar en sus instituciones. Los padres envían a sus hijos a las escuelas porque creen serán formados y protegidos contra los vicios occidentales. Las estructuras políticas cuentan con la gobernabilidad que brinda la obediencia. Eso y más han obtenido a cambio de sacrificar libertades que en occidente serían impensables.
Llevará tiempo el que la revolución de los derechos se enraíce en estos territorios, pero en algún momento la sociedad exigirá inclusión de sus demandas, valores e identidades. Ya se ha visto que pese a aparentar solidez hacia el exterior, las instituciones político-islámicas han sido derrocadas por un nuevo tipo de individuos ya interiorizados en la vida democrática.
Predicción 10: Población, recursos y medio ambiente en el siglo XXI
La ONU pronostican un incremento en la población hasta llegado un punto durante el próximo siglo en el que se frenará y mantendrán las tasas de fertilidad. El mundo puede fácilmente acomodar a su población sin temor a la escasez en sus recursos mientras las innovaciones tecnológicas ayuden a equilibrar la desigualdad del ingreso y desarrollo de la sociedad. Sin embargo el riesgo latente es el continuo uso de energía fósil cuya evolución parece no decrecer lo suficiente. Incluso se espera un incremento debido a la industrialización de países emergentes como China quienes encuentran en el petróleo su fuente principal de energía.
Contener la emisión de carbono no es la solución, la respuesta proviene de inversión y desarrollo serio de energías alternativas. La innovación en tecnologías limpias debe ser más atractiva y en el mediano plazo cubrir el requisito básico de costo-beneficio. Esto va a permitir aportar soluciones definitivas.
Otra gran aportación son los acuerdos internacionales. Los protocolos de control a la emisión de contaminantes no brinda certeza, pero la revolución de derechos hará conscientes a los individuos sobre los efectos del cambio climático sobre otros habitantes del planeta. Tal empatía y solidaridad los motivará a demandar soluciones internacionales conjuntas contra el daño ambiental. Los políticos deberán ceder en algún momento.
[1] En la elaboración de este texto conté con la colaboración de Rodrigo Islas M., quien hizo la traducción del original.