Irregularidades de una elección de Estado

blogeditor · 7 de junio de 2017

Irregularidades de una elección de Estado

El proceso electoral de este año está plagado de pequeñas irregularidades que pasaron desapercibidas en la medida que fueron ocurriendo, pero que en el momento culminante de la jornada electoral del domingo explotaron en nuestras narices. Y aquí estamos, una vez más, lamentando lo bananero de nuestras instituciones, lo corrupto del sistema de partidos, lo descarado de los desvíos millonarios de programas gubernamentales y la evidente parcialidad de las autoridades electorales.

En términos de los resultados, la elección del Estado de México nos trajo algunas lecciones interesantes: un PRD que todavía mueve la patita y con un candidato que generó interés; un PAN sin su “corredor” y una candidata que invita a la depresión; un PRI jugando a lo suyo, cínicamente incorregible, pero con serios problemas para sacar un triunfo en uno de sus bastiones más preciados, y un Morena que a pesar de la derrota es sin duda el partido ganador de la jornada, pues se posiciona firme rumbo al 2018.

Sin embargo, el proceso electoral dejó mucho que desear en términos de rendición de cuentas, imparcialidad y claridad en el proceso. Lejos estamos ya de vanagloriarnos de organizar elecciones ejemplares. Las autoridades electorales están rebasadas y cooptadas por los partidos políticos; el monitoreo de las elecciones se ha vuelto tan detallado que es muy complicado ir al día en los reportes de fiscalización y realizar el monitoreo de spots de los partidos en los medios digitales. Imaginen contar bardas, espectaculares, spots, eventos y gastos para miles de candidatos en cientos de municipios y distritos del país… A pesar de que el INE cuenta con un ejército de auditores es imposible cubrirlo todo.

En fin, en esta ocasión les menciono algunos de los detalles que complicaron particularmente el proceso electoral del Estado de México y que cuando se van sumando solamente contribuyen a generar un clima de desconfianza en las instituciones electorales y sus procesos 

Las primeras irregularidades van desde la selección de funcionarios que son Consejeros y Magistrados en los institutos y tribunales electorales, y que ya fueron asignados por criterios de cercanía y afinidad con los propios partidos políticos y sus líderes. De entrada, partimos de que hay un vicio de origen en el proceso de selección de quienes tomarán las decisiones de los procesos electorales; por tanto, la independencia en sus argumentos no está garantizada.

Después le sigue algunas decisiones que tomó el IEEM sobre el Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP) el cual fue referido como “a la antigüita”, ya que no fue del todo claro porque se evitó utilizar un método más moderno, conocido como “PREP casilla” que utiliza teléfonos móviles para enviar la información en tiempo real y tener un conteo más rápido y preciso. De esta forma se toma una foto del acta que se envía y de forma automática se carga en la base de datos dando resultados inmediatos sin necesidad de capturistas. No fue así. Esto obligó a que se capturen los datos de forma manual y se generaron todo tipo de inconsistencias, errores y cientos de renglones con la leyenda “Sin Datos” e “Ilegible”.

Después también está el problema del diseño de la boleta (Imagen 2). Por decisión de las autoridades electorales se determinó que cada partido debía tener su cuadro y emblema en la boleta y ya no se haría como en anteriores procesos (emblema y nombre de la coalición o alianza).

Esta decisión se tomó para poder tener el porcentaje de votos para cada partido ya que de la otra forma era imposible conocerlo y no se podía determinar si un partido conservaba su registro o no. Entonces, estos genios decidieron que se puede tachar un cuadro, por ejemplo, el del PRI, pero también dos o más: PRI y PVEM, o también PRI, PVEM y Nueva Alianza, o también PRI, PVEM, Nueva Alianza y Movimiento Ciudadano, y así hasta el total de número de partidos dentro de dicha Coalición (refiérase al Código Electoral del Estado de México, artículo 332), y todo ello debe contar como un solo voto. Y más adelante de todas formas tendrán que dividirlo de algún modo entre los partidos seleccionados para repartirse esos votos[1].

Este tipo de modificación a la boleta significó un verdadero vía crucis para el funcionario de casilla promedio –poco preparado y en el caso del Estado de México con bajo o muy bajo nivel de escolaridad. El problema es que esto se va complicando en la medida que la coalición agrupa a cuatro o más partidos. En el caso de una coalición de cinco partidos el total de combinaciones posibles es igual a 120 (o lo que se conoce como 5!). Simplemente ya no caben en el Acta.

El tema es que esta inocente decisión sobre la boleta impacta directamente en el escrutinio de los votos y, por lo tanto, en el llenado de las Actas para cada casilla, que son los documentos oficiales que utiliza el conteo del PREP y que se van capturando esa misma noche de forma muy veloz. Cuando estas Actas no son legibles o están tachadas o tienen datos extraños o no se llenan correctamente, automáticamente se marcaron como: “Ilegibles” o “Sin dato” y se hacen de lado. Si observan la página del PREP cuando entran al detalle de un distrito, la gran mayoría de las casillas donde dice “Sin dato” es en la columna de la Alianza (PRI-PVEM-NA y ES)[2]. En pocas palabras, hubo muchos errores para calcular y capturar los votos de la Alianza, en buena medida por el diseño de la Boleta y del Acta que complicaron la vida a los escrutadores.

En un ejercicio muy veloz de conteo que hice en un distrito (el Distrito 1 de Chalco), conté 42 casillas que quedaron fuera. Cerca de 80 casillas en la misma situación en el Distrito 6 de Ecatepec de Morelos, uno de los más competidos por Morena[3]. La razón se debió en buena medida al detalle que ya expliqué. Además, por esta misma circunstancia es muy posible que se haya capturado doble votación para algunos partidos de la coalición.

Me atrevo a decir que este tipo de diseño de boleta y sistema de escrutinio y PREP es (politólogos permítanme la expresión) de alguna forma similar a un gerrymandering distrital, es decir, el diseño de distritos electorales que favorecen a uno u otro partido generando mayorías o minorías artificialmente construidas (perdón, esto es materia para otro artículo).

¿Cuál es el problema que no se capturen? ¿Significa que ya no cuentan? ¿Es un fraude masivo? No necesariamente. Si bien en ese momento no se contabilizan todas las Actas, por ley hay un segundo momento de conteo (no rápido, no preliminar) donde deberán contabilizarse nuevamente. Un tuit mío, junto con varios más que se hicieron esa noche, contribuyeron a la percepción de evidencia de un fraude masivo en la elección. Es un hecho que hay algunas irregularidades, otra cosa sería demostrar cierto grado de intencionalidad a partir de la evidencia que se tiene. Lo que es un hecho es que hay varias decisiones en el diseño de la elección que ayudaron a complicar el conteo de votos.

Este detalle en el conteo, aunado a las intimidaciones, al desvío de recursos, al involucramiento de todas las dependencias federales en la elección, a la compra masiva de votos, el acarreo y demás triquiñuelas clientelares solo contribuyen a generar un clima de desconfianza generalizado en las pocas instituciones creíbles que le quedaban a nuestra frágil y desvencijada democracia.

Finalmente, el objetivo del PREP es generar certidumbre entre los actores políticos y la ciudadanía, este tipo de escenarios no ayudan en ese sentido y por el contrario, promueven la actitud hostil de ciertos personajes que de por si ya tienen una preferencia natural por mandar las instituciones al diablo. Aún falta el conteo definitivo y si ahí se siguen sumando más irregularidades es muy probable que esta elección termine impugnándose ante los Tribunales Electorales.

El problema es que el golpe mediático ya está dado, para la opinión pública el ganador del PREP fue Alfredo del Mazo. Por eso, el gran dilema de López Obrador y Morena es que de continuar por la vía de la impugnación al proceso electoral darán la señal de que no se confía en las instituciones del país, de que es un “peligro para México” y esto le generará un desgaste mediático a su imagen en la recta final hacia la elección presidencial del 2018. Todo lo que ha venido cuidando por años, podría derrumbarse en unos cuantos meses…

Y así inicia el proceso electoral 2018.

 

@rodaxiando

 

 

[1] Otro de los problemas de este método de conteo, es que los escrutadores de las Casillas deben ser muy hábiles (o tener muy claros los criterios del Código Electoral) para saber cuándo es un voto nulo, cuando se trata de un voto por coalición y conocer bien todas las coaliciones. El Artículo 332 fracc. III dice: “El número de votos nulos, entendiéndose por estos aquellos expresados por un elector, en una boleta que depositó en la urna, sin haber marcado ningún cuadro que contenga el emblema de un partido político, candidatura común o de una candidatura independiente, y aquellos en los que el elector marque dos o más cuadros sin existir coalición entre los partidos cuyos emblemas hayan sido marcados.”

[2] Curioso que en la página del PREP sí aparece toda la Alianza en un cuadro, cuando se separa en la boleta, y se complica el llenado en las Actas, pero se vuelve a agrupar en los resultados del PREP para una mejor visualización.

[3] Hago una atenta invitación a que alguien con conocimiento estadístico básico y ganas de “tronar números” me ayude a hacer lo mismo para todos los distritos y todas las casillas y calcular el porcentaje de votos no computados, y determinar más o menos cuántos votos no se contabilizaron en este ejercicio del PREP.