blogeditor · 20 de mayo de 2021
Uno de los aspectos que están en juego en la próxima elección de junio es el de fijar las prioridades para el Congreso durante los próximos tres años. La aprobación e implementación de varios temas y políticas públicas entre septiembre de 2021 y 2024 se verán directamente afectadas por el resultado electoral.
La regulación del uso adulto e industrial de la cannabis es una de las iniciativas que se perfila para ser discutida en un periodo extraordinario o en las primeras semanas de la siguiente legislatura.
Desde antes de la elección de 2018, Andrés Manuel López Obrador había mostrado disposición para abrirle la puerta a la regulación de la cannabis como parte de una estrategia integral para atender la crisis de violencia derivada de la guerra contra las drogas que inició desde 2007. Y ya estando en gobierno, tanto AMLO como miembros importantes de su partido como Olga Sánchez Cordero o Ricardo Monreal, han marcado un contraste con administraciones anteriores al situar esta iniciativa en el debate público, enfatizando la importancia de que la propuesta se convierta en ley y moviendo el andamiaje legislativo para que fuera votada y aprobada por ambas cámaras del Congreso. Sin embargo, la iniciativa está en un bache.
El proceso se detuvo debido a a las modificaciones realizadas por la Cámara de Diputados al dictamen aprobado por el Senado, las cuales contradicen muchos de los problemas planteados por empresas de la rama, colectivos, productores y personas usuarias, como eliminar el enfoque de usar la planta como detonador económico para comunidades afectadas por la prohibición, o proponer que la CONADIC (Comisión Nacional contra las Adicciones), un organismo diseñado para la prevención, sea también el encargado de regular el mercado de la cannabis, incluyendo la expedición de licencias.
¿Cómo se explica que esta iniciativa de ley se encuentre con tantos obstáculos si es una propuesta del grupo parlamentario de Morena, partido que tiene mayoría en las dos cámaras del congreso?
Una teoría es porque no es prioritaria para Morena, es decir, no es prioritaria para el Presidente. AMLO ha logrado que su partido sea eficaz para lograr que sus iniciativas sean aprobadas sin importar la oposición que exista a ellas, como la reforma a la ley de la industria eléctrica para modificar el despacho de centrales eléctricas y priorizar a las generadoras de la CFE por encima de las de empresas privadas, entre ellas, las de energías renovables. En ese caso, Morena hizo valer hasta el último voto de sus mayorías legislativas para cumplirle al Presidente. La evidencia demuestra que con la regulación de la cannabis no ha sido el caso.
Con el reacomodo de fuerzas que habrá en la Cámara de Diputados después de la elección, ¿se pueden anticipar cambios en el estatus de la iniciativa de ley con los diversos escenarios electorales?
Escenario 1 : Morena mantiene su mayoría
De acuerdo al compilado de encuestas que realiza Oraculus, Morena obtendría aproximadamente el 41% de la votación para la Cámara de Diputados, que sumando el 9% que conseguirían en conjunto con sus aliados electorales del PT y del Partido Verde, equivaldría a tener aproximadamente 308 curules. El mismo compilado de Oraculus le da al PAN, al PRI y al PRD un 38% sumando a las tres fuerzas, equivalentes a aproximadamente 180 curules. Además, no está claro si la alianza del PAN-PRI-PRD para la elección se mantenga unida para votar como coalición estando ya en el congreso, mientras que Morena sí puede contar con el voto disciplinado del PT y el Verde.
Bajo este escenario, la regulación de la cannabis se mantendría en una situación muy similar a la actual, donde al no ser una prioridad para el Presidente, Morena no hará valer su mayoría en la Cámara de Diputados para romper con el actual impasse entre los legisladores corrigiendo la propuesta del Senado, y el Senado advirtiendo que no se aprobarán los cambios propuestos por los Diputados.
Escenario 2 : La oposición crece
Aunque la mayoría de encuestas coinciden en que Morena será el partido más votado en la siguiente elección, también existen diversas señales que podrían derivar en una elección cerrada luego de que en contiendas por gubernaturas donde Morena inició con una clara mayoría, las y los candidatos morenistas han visto cómo sus ventajas se han ido cerrando y, en algunos casos, perdiendo, destacando el caso de Nuevo León. Estos cambios en elecciones locales o estatales pueden tener un efecto directo en el voto para diputados federales, ya que afectan la percepción y valoración que se tiene de los partidos políticos. En el caso de Morena, esa percepción también está en el centro del debate por otra razón: la tragedia de la línea 12 del metro de la Ciudad de México. De acuerdo con una encuesta realizada por Massive Caller, los principales responsables por el colapso de la trabe entre las estaciones Olivos y Tezonco de la línea 12 son algunos de los más altos funcionarios de la “4T” (45% dice que los responsables son Marcelo Ebrard y Mario Delgado, 32% que la responsable es Claudia Sheinbaum). Faltando tan poco para la elección, este hecho tiene el potencial de movilizar a ese sector de la población que de momento no estaba apoyando a nadie a nivel electoral, para que den un voto de castigo a Morena el 6 de junio.
Si el escenario anterior ocurriera, y después del 6 de junio la oposición acabara con un porcentaje de curules lo suficientemente grande como para hacerle frente a Morena, el destino de la ley para regular los diversos usos de la cannabis pinta para ser aún más desalentador.
Considerando que el dictamen necesita volver a pasar por una Cámara de Diputados que (bajo este escenario) tendría a una coalición opositora más fuerte, la cual en su mayoría se opone a la regulación de la cannabis, esta iniciativa tiene el potencial de convertirse en una moneda de cambio entre Morena y sus aliados, y una mayoría de miembros en los partidos de oposición la rechazan. Por lo tanto, podría presentarse el caso de que Morena desista en su intento de alcanzar la aprobación de la regulación o que acepte una versión aún más limitada que la actual a cambio de que la oposición apoye algunas iniciativas que sí sean prioritarias para AMLO.
Conclusión: no cambiará nada porque nunca ha sido prioridad
Desde que inició este sexenio, han sido miembros de Morena quienes han tratado de darle importancia a esta iniciativa, como Olga Sánchez Cordero, quien presentó la primera iniciativa para la regulación del cannabis durante su breve paso por el Senado. Y como ella, otros senadores morenistas como Julio Menchaca o Miguel Ángel Navarro han hecho lo propio para que la iniciativa se convierta en ley. Sin embargo, la única voluntad que cuenta en Morena es la del Presidente. Es con sus instrucciones que las bancadas morenistas en el congreso se activan, pero también es con su indiferencia que las iniciativas se estancan. A pesar de que su retórica le da relevancia al tema, su agenda y acciones a nivel legislativo no lo reflejan así. Y si el destino de la iniciativa con una mayoría morenista en el congreso está divagando, con una oposición más fortalecida su desenlace se ve aún más difuso. Ya sea que el proyecto de ley sea enviado a la “congeladora” o que se termine aprobando una ley que por sus propias inconsistencias se convierta en letra muerta, los perjudicados siguen siendo los mismos: las personas usuarias que siguen siendo criminalizados y las personas cultivadoras que siguen relegadas a la clandestinidad.
* Luis Daniel Santiago Vidargas (@ldsanvid) es comunicólogo, analista y estratega de marketing y comunicación política.