blogeditor · 25 de febrero de 2012
Dos tiempos, dos visiones radicales de los vínculos erótico-amorosos en dos cintas alemanas de distintos periodos: Diferente a los demás (1919), del poco conocido aunque prolífico realizador austrohúngaro Richard Oswald y Tres (2010), el más reciente largometraje de Tom Tykwer, director de la famosa Corre Lola Corre, una cinta célebre a finales de los noventa por su novedoso tratamiento del ritmo cinematográfico, expresado, como muchos de ustedes deben saber, en tres variaciones de una misma historia con un resultado asombroso.
Si bien entre las producciones de ambos filmes hay un espacio de más de 90 años, sin contar el pronunciado abismo ideológico y cultural que los separa, tanto la cinta de Oswald como la de Tykwer confluyen en una sola dirección: la posibilidad, más allá de lo socialmente establecido, de involucrarse afectivamente con aquellos que nos rodean, sean del sexo que sean.
En el drama silente Diferente a los demás, reconocido como el primer filme de temática abiertamente gay en la historia del cine, rescatado por el Gosfilmofond de Moscú y restaurado por el Museo del Cine de Múnich en 1999, Paul Körner, un prodigioso violinista en la cúspide de su carrera, se ve obligado a luchar en contra de las leyes homofóbicas y los continuos chantajes para mantener una apasionada relación amorosa con Kurt Sivers, su joven y sensible discípulo. La felicidad de la pareja es frustrada por los prejuicios de una sociedad ultraconservadora, que materializada en las figuras de la familia, las instituciones jurídicas y Franz Bolleck, un despiadado oportunista, hará todo lo posible por obstaculizar la relación, con trágicas consecuencias. A pesar del tono fatídico del argumento, insertado en la estética y el estilo de los grandes dramas fílmicos en boga en aquel momento, la cinta representa todo un manifiesto en pro de la libertad y los derechos humanos de la comunidad homosexual, acosada por leyes intolerantes como el artículo 175 de la legislación alemana, que penalizó las relaciones del mismo sexo hasta finales de la década de los sesenta. Desafortunadamente, la película, realizada en colaboración con científicos y activistas, fue censurada poco después de su aparición y permaneció enlatada durante varias décadas.
Para dar inicio a su nueva temporada, este sábado 25 de febrero, Bandas Sonoras de la Cineteca Nacional llevarán a The Movie Company (sede alterna de nuestra programación) dos funciones de Diferente a los demás musicalizadas por Torreblanca, una de las bandas más destacadas en la escena del rock independiente mexicano.
Por otro lado la comedia dramática Tres, nominada al León de Oro en el Festival de Venecia 2010, retoma el tema de las relaciones homosexuales para expandirlo a su dimensión y complejidad actual; a diferencia de en la cinta de Oswald, sus personajes ya no son perseguidos por leyes homofóbicas o actores sociales intolerantes, sin embargo se ven enfrentados con sus propios dilemas morales cuando se aventuran a nuevas experiencias. El filme, también trasgresor en una realidad más próxima a la nuestra (se desarrolla en 2006), introduce un tópico igualmente controvertido en el terreno de las relaciones afectivas: el poliamor, o amor múltiple, en este caso del tipo hombre-mujer-hombre, ubicado en el centro de un entretenido relato en el que los enredos y las situaciones tragicómicas están a la orden del día. Diferente a los demás, musicalizado por Torreblanca y Tres son parte de nuestra programación del mes en Cineteca.
Consulta nuestra cartelera en www.cinetecanacional.net
Gustavo E. Ramírez
@gustavlotwitt
Cineteca Nacional