Lactancia materna: ¿quién cuida a quien cuida?

Redacción Animal Político · 2 de septiembre de 2025

Lactancia materna: ¿quién cuida a quien cuida?

Cada año, la Semana Mundial de la Lactancia Materna nos recuerda una verdad esencial: la leche materna es el alimento más completo y seguro para los bebés. Es, en muchos sentidos, la primera vacuna que reciben y un escudo protector que les aporta los nutrientes y anticuerpos necesarios para un desarrollo saludable.

En 2025, el lema de esta semana, “Dar prioridad a la lactancia materna: crear sistemas de apoyo sostenibles”, coloca la responsabilidad en los gobiernos y los sistemas de salud de todo el mundo. No se trata solo de visibilizar la importancia de la lactancia, sino de garantizar que las madres tengan las condiciones necesarias para ejercer este derecho y que las niñas y los niños puedan disfrutar de sus beneficios. La pregunta que surge es evidente: ¿qué significa este llamado global para México y cómo estamos respondiendo a esta prioridad de la niñez?

Más allá de las campañas de sensibilización

La respuesta del Estado mexicano no puede limitarse a mensajes de difusión o campañas temporales. Reconocer la lactancia materna como un derecho implica generar políticas públicas concretas, respaldadas con presupuestos suficientes, que permitan alinear los esfuerzos nacionales con la agenda global.

Uno de los principales desafíos es la creación de sistemas de apoyo sostenibles para las madres y los bebés más vulnerables, especialmente para quienes viven en pobreza o trabajan en el sector informal. Estas mujeres enfrentan barreras mucho más complejas para ejercer su derecho a la lactancia.

Reconocer el derecho a cuidar y ser cuidada

Para atender esta realidad, el Estado mexicano debe garantizar apoyos económicos específicos a madres trabajadoras del sector informal, incluidas las jornaleras agrícolas. Estos apoyos deben proteger tanto a las mujeres como a sus hijas e hijos, durante la etapa final del embarazo y los primeros meses de vida.

El objetivo es claro: que las madres en condición de vulnerabilidad puedan tomar un periodo de descanso sin el riesgo de quedarse sin ingresos. Esto no solo previene riesgos para su salud y la de sus bebés, sino que reconoce el derecho al cuidado y al autocuidado como una pieza fundamental dentro del Sistema Nacional de Cuidados. Además, esta medida extendería los efectos positivos que las licencias de maternidad generan en la niñez, entre ellos, el fomento de la lactancia materna.

La lactancia es un derecho, no un negocio

Garantizar un sistema de apoyo sostenible también significa blindar este derecho frente a la promoción agresiva de sucedáneos de la leche materna. Las decisiones sobre la salud infantil deben estar basadas en evidencia y no en intereses comerciales.

Para lograrlo, es indispensable que México refuerce el cumplimiento del Código Internacional para la Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna, así como de las resoluciones de la Asamblea Mundial de la Salud y la legislación nacional en materia de protección de la lactancia y alimentación complementaria saludable.

Parte de esta tarea es fortalecer los mecanismos de detección y denuncia de infracciones al código, incorporando la participación comunitaria: madres, padres, cuidadores y actores sociales deben tener canales accesibles para reportar prácticas indebidas.

Capacitación continua al personal de salud

Un pilar central de cualquier estrategia sostenible es el acompañamiento del personal de salud. Médicos, enfermeras y parteras deben contar con una formación sólida y continua que les permita apoyar efectivamente a las madres en el proceso de lactancia.

Esto implica dotarlos de conocimientos actualizados para derribar mitos, explicar los beneficios comprobados de la lactancia, orientar en casos de dificultad y promoverla incluso en situaciones de emergencia y contextos humanitarios. El acompañamiento profesional oportuno puede marcar la diferencia entre continuar o interrumpir la lactancia.

Comunicación clara y accesible

En un contexto donde el Sistema Nacional de Salud ha atravesado cambios estructurales, se vuelve crucial implementar una estrategia de comunicación fuerte, accesible y constante. Las madres, padres y cuidadores deben saber dónde encontrar información confiable y servicios de apoyo.

Una comunicación clara no solo fortalece la confianza de las familias, sino que también contribuye a disminuir la desinformación y los prejuicios que obstaculizan la práctica de la lactancia.

Inversión suficiente y sostenida

Ninguna de estas acciones será viable si no se respalda con recursos. Es necesario que el Estado garantice que el Sistema Nacional de Salud cuente con inversión suficiente para ofrecer atención materna y neonatal equitativa y de calidad, que incluya servicios de apoyo a la lactancia materna.

La sostenibilidad de los sistemas de apoyo depende de presupuestos estables, de la voluntad política y de la visión de largo plazo. Invertir en la lactancia es invertir en la niñez, en la salud pública y en el futuro del país.

Un llamado impostergable

La Semana Mundial de la Lactancia Materna no es solo una conmemoración simbólica, sino un recordatorio de que la niñez debe estar en el centro de la agenda pública. México no puede quedarse en el terreno de las declaraciones: necesita políticas que hagan de la lactancia un derecho real y universal, no un privilegio limitado a quienes tienen mejores condiciones de vida.

El reto está en nuestras manos: crear sistemas de apoyo sostenibles que permitan a todas las madres ejercer su derecho a lactar y a todas las niñas y niños disfrutar de este beneficio vital.

En Save the Children creemos que garantizar la lactancia materna es garantizar un comienzo justo para cada niño y niña en México, y no descansaremos hasta que sea una realidad para la primera infancia y las madres en territorio mexicano.

* Save the Children ( @SaveChildrenMx ) es la organización independiente líder en la promoción y defensa de los derechos de niñas, niños y adolescentes. Trabaja en más de 120 países atendiendo situaciones de emergencia y programas de desarrollo. Ayuda a los niños y niñas a lograr una infancia saludable y segura. En México, trabaja desde 1973 con programas de salud y nutrición, educación, protección infantil y defensa de los derechos de la niñez y adolescencia, en el marco de la Convención sobre los Derechos del Niño de Naciones Unidas. Visita  nuestra página  y nuestras redes sociales:  Facebook ,  Twitter ,  Instagram .