Redacción Animal Político · 12 de septiembre de 2024
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda practicar la lactancia materna desde la primera hora del nacimiento y hasta los seis meses de edad, además de continuar dicha práctica mientras se introducen alimentos complementarios hasta que la niña o niño cumpla dos años o más.
En México, las prácticas de lactancia materna distan de las recomendaciones internacionales y del objetivo global instaurado para el 2030, que establece alcanzar el 70 % de lactancia materna exclusiva en menores de seis meses y lactancia materna continua al año.
Para el 2022, solo 33.6 % de los menores de seis meses recibieron lactancia materna exclusiva, siendo aún menor el porcentaje en zonas rurales (28.9 %), y 45.1 % tuvo una lactancia materna continua entre los 12 y 23 meses, según la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT 2021-2022).
Cada año se celebra la semana de lactancia materna a nivel mundial, pero ¿por qué es importante continuar el diálogo sobre este tema?
La promoción, protección y apoyo a la lactancia materna es una estrategia que va más allá de la buena nutrición de las niñas y los niños, pues también tiene efectos positivos en la salud de las mujeres, los lugares de trabajo y el medio ambiente.
Llevar a cabo la lactancia materna como se recomienda tiene un impacto positivo en la supervivencia de la niñez, el crecimiento y desarrollo ideal; igualmente brinda beneficios a lo largo de toda la vida con factores como la reducción en el riesgo de sobrepeso, obesidad infantil y enfermedades crónicas graves.
En cambio, las prácticas no óptimas de lactancia materna pueden ocasionar muertes por infecciones gastrointestinales y respiratorias, otitis, enterocolitis necrosante y muerte de cuna en menores de un año. Estos problemas de salud no solo perjudican a quienes lo padecen y sus familias, pues incluso afectan el gasto público. Tan solo en 2020, el costo por atención en salud para el sector público por estas enfermedades fue de 9,447 millones de pesos, a lo que se suman 5,082 mdp por la compra de fórmula comercial infantil.
Es de vital importancia nombrar y no perder de vista que una práctica óptima de la lactancia materna no depende únicamente de las madres, pues existen múltiples factores que influyen en ella y que nos conciernen a todas y todos los integrantes de la sociedad.
Las percepciones erróneas por falta de información, consejería adecuada y la carencia de apoyo oportuno son variables que pueden perjudicar la lactancia materna en la práctica individual de algunas mujeres. Además, elementos de su entorno como el personal con poca o nula capacitación para apoyar a las madres con el inicio y continuación de la lactancia materna dentro del sistema de servicios de la salud, la discriminación hacia las mujeres que amamantan en espacios públicos, la escasez de tiempo para madres trabajadoras y la falta de espacios apropiados en sus lugares de trabajo para que éstas continúen con la lactancia materna, sin duda son atenuantes que limitan una práctica óptima para ellas y sus hijas e hijos.
Hay que mencionar, además, que existen factores estructurales, políticos y socioculturales que permean en otros niveles para crear entornos que favorecen o dificultan las prácticas de la lactancia materna. Por ejemplo, aún cuando la Organización Internacional del Trabajo recomienda por lo menos 18 semanas de licencia de maternidad para todas las mujeres, sin importar el sector laboral, en México es de apenas 12 semanas para quienes trabajan en el sector formal, además del desafío de garantizar está protección para quienes laboran en el sector informal; a esto se le suma la ausencia de políticas que aseguren y garanticen un entorno laboral que favorezca la flexibilidad de horarios para la extracción de leche o para amamantar en un lugar accesible, adecuado, privado e higiénico dentro del lugar de trabajo. Y, aunado a estos factores, se suma la comercialización agresiva de fórmula comercial infantil que, sin un sistema de monitoreo y un mecanismo de denuncia en caso de incumplimiento, deja desprotegidas a las madres y familias ante publicidad falsa e información que no favorece su salud ni la de sus bebés.
Es por esto que, Save the Children, en conjunto con todas las instituciones públicas, académicas y de sociedad civil que generamos el Índice País Amigo de la Lactancia Materna, presentamos y estaremos impulsando recomendaciones para que México siga avanzando hacia la construcción de un entorno propicio para la lactancia materna. Entre las recomendaciones destaca: ampliar el periodo de la licencia de maternidad y crear un mecanismo de protección a la maternidad para mujeres en el sector informal; regular y sancionar las prácticas inapropiadas de comercialización y distribución por parte de la industria; diseñar un modelo nacional de capacitación en lactancia materna para el personal de salud y el personal comunitario.
Hacemos un llamado al gobierno federal entrante, así como a los gobiernos estatales, a que se comprometan a hacer de la lactancia materna una prioridad nacional, asignando los presupuestos adecuados para estrategias que aseguren que toda madre tenga información, acompañamiento y condiciones para ejercer plenamente su maternidad, incluyendo decisiones respecto a la lactancia materna.
La lactancia materna es un asunto de justicia social para lo más básico de nuestra sociedad: el comienzo de una vida.
* Save the Children (@SaveChildrenMx) es la organización independiente líder en la promoción y defensa de los derechos de niñas, niños y adolescentes. Trabaja en más de 120 países atendiendo situaciones de emergencia y programas de desarrollo. Ayuda a los niños y niñas a lograr una infancia saludable y segura. En México, trabaja desde 1973 con programas de salud y nutrición, educación, protección infantil y defensa de los derechos de la niñez y adolescencia, en el marco de la Convención sobre los Derechos del Niño de Naciones Unidas.
Visita nuestra página y nuestras redes sociales: Facebook: @SavetheChildrenMexico, Twitter: @SaveChildrenMx, Instagram: @savethechildren_mx.