La urdimbre que le faltaba a Chivas

blogeditor · 21 de abril de 2017

La urdimbre que le faltaba a Chivas

En el deporte las generaciones no suelen ser espontáneas, hay que irlas construyendo…

#Geoverbio sagrado

 

No es un secreto que los torneos de liga bordan las estrellas alrededor del escudo. Pero una cosa es bordar, y otra también, muy fructífera, es tejer.

Desde hace 10 años que Chivas no le borda otra estrella a su escudo. Sí, pero el Torneo de Copa le ha permitido reconstruir su tejido. Campeón de un torneo que ha tenido épocas de gran relevancia y otras donde, de tan pobre espectáculo e interés por parte de equipos, medios y público, ha sido cancelado.

¿Sirve?

Muchos sostienen que ganar La Copa no representa nada, que es La Liga lo que cuenta en la grandeza del futbol mexicano. Y tienen razón, pero que algo sea lo que cuente, no significa que lo otro no sea lo que sume, lo que ayude. Y a Chivas La Copamx le ha ayudado mucho a sumar.

El Rebaño necesitaba muchas cosas antes que dos trofeos de Copa. Necesitaba dejar de cambiar técnicos, como la mayoría cambian de calcetines (menos Jorge Vergara); necesitaba delegar en quien defendiera el negocio y lo deportivo (Higuera); necesitaba un técnico externo a quien apoyar (Almeyda), necesitaba desprenderse de jugadores que ni querían, ni podían, ni sabían defender la camiseta; necesitaba no descender y lo hizo. Necesitaba reforzarse mejor, necesitaba dar oportunidad al talento de casa, dar otra oportunidad a los salidos de casa, y lo hizo. Necesitaba dinero, necesitaba sentirse libre (Televisa) y lo logró. Necesitaba corregir y volvió (Televisa), necesitaba jugar bien y anotar goles; lo hizo. Necesitaba a su afición en la tribuna; necesitaba no solo no perder, necesitaba ganar y, sobre todo, aprender a ganar, y lo hizo. Y en medio de todo eso está el torneo de Copa.

Es importante, en la construcción de una mejor generación, que las referencias fortalezcan.

¿Cómo construir una generación ganadora, si el discurso en el vestidor es: “Venga, acuérdense que ya mero descendemos”, “Nadie ha sido el más grande ya merito que nosotros”, “Nadie falla y pierde más penales en momentos decisivos que nosotros”, “Nadie ha corrido más técnicos y traído refuerzos que no jalan que nosotros”.

Todo cambia cuando en tu discurso ya cabe un “Estamos por cuarta vez en la final, podemos volverla a ganar”, “Tenemos la oportunidad de sacarnos la espina en penaltis”, “De tener revancha”, “¡Venga! Ser once mexicanos no es desventaja sino orgullo”.

Cuando le dices al equipo que “Ya sabe lo que se siente perderla, pero también ganarla”, “Que ya lo hizo de visitante que lo haga en casa, ante su gente, y sale a la cancha y ahí está la gente”, vas construyendo algo distinto, algo que bien puede acompañarte al siguiente escalón, al bueno, al que cuenta y suena, La Liga.

Usted querida, querido aficionado, puede o no aceptar que ganar La Copa contribuye a la grandeza de los clubes, pero en el caso particular de Chivas -que venía de salvar el descenso- La Copa vino a ser el escenario ideal para que las buenas y diferentes decisiones deportivas del equipo cuajaran. Jugando Copa, el “Gallito” Vázquez y Nestor Calderón agarraron ritmo, confianza, responsabilidad. Cuando Pereyra fue baja en liga, Salcido estaba en ritmo y a punto gracias a la Copa y viceversa. La lesión del “Conejo” Brizuela no causó desplome, porque Carlos Fierro en Copa era titular, Pizarro entró en ritmo más rápido gracias a los juegos de Copa. Pulido, Zaldívar, sintieron lo que es el peso de la camiseta alternando y peleando un puesto y jugando finales de copa.

Almeyda también ha construido lo propio; la final pasada no usó a su mejor cuadro y pagó. Ahora lo hizo, y tiene un equipo con una inyección anímica muy oportuna rumbo a la liguilla, de donde también tendrá que haber aprendido.

No olvidemos que hace un año cuando ganó La Copa al León, Chivas cayó en un bache logrando solo un punto de los 9 restantes, quedando fuera de liguilla. Hoy faltan 3 jornadas. Hoy hasta el número 12 de la tabla podría dejarlo fuera de liguilla.

Sí. Chivas lleva 10 años sin bordarle una estrella a su escudo, pero ganar dos de las cuatro finales de Copa en estos dos años han sido la urdimbre para tejer una generación nueva, la de Chivas en ascenso.

 

@Geo_Gonzalez