blogeditor · 10 de mayo de 2020
Al igual que las mariposas monarca que vuelan entre nuestros países, la solidaridad estará en movimiento a través de las fronteras este Día de la Madre, ya que hay muchas personas en Canadá preocupadas y conscientes de lo que ocurre en México, que sumarán una vez más su voz para mostrar su apoyo al movimiento de madres de personas desaparecidas en esa nación.
Fue hace ocho años, en una visita a Canadá efectuada por personas defensoras de derechos humanos mexicanas −con el evocador nombre de “No más sangre”−, cuando oímos hablar por primera vez que a los hijos e hijas de México las estaban “desapareciendo”, para no volver a ser vistas nunca más, y todo ello en medio de la indiferencia, la inacción e incluso la hostilidad de las autoridades y las fuerzas de seguridad del Estado.

En aquel entonces, se había denunciado la desaparición de aproximadamente 25 mil mexicanos/as. Fue una cifra impactante, que reveló realidades preocupantes y que, desde luego, no eran visibles en las narrativas del México seguro y soleado que se promovía en Canadá para atraer el turismo.
Incluso entonces, siempre había una nota a pie de página en la que se señalaba que el verdadero número de personas desaparecidas de manera forzada era probablemente mucho mayor que las cifras oficiales. El miedo sin duda impidió que algunas familias denunciaran la desaparición de un pariente. Las autoridades no lograron documentar con exactitud el alcance de esta grave crisis de derechos humanos, y mucho menos buscar a los y las desaparecidas.
Hoy, el panorama es infinitamente más desgarrador. A finales de 2019, las autoridades federales reportaron más de 61 mil personas desaparecidas. Es un número impactante que no para de crecer.
En Canadá, donde se estableció una comisión nacional de investigación en 2016 para investigar una crisis de décadas de mujeres y niñas indígenas desaparecidas y asesinadas, entendemos que las estadísticas sólo cuentan una parte de la historia. Cada caso denunciado es un ser humano que alguna vez tuvo esperanzas y sueños. Detrás de cada desaparición hay una familia profundamente afectada, que necesita respuestas para poner fin a la tortura de no saber si su ser querido podría estar vivo en algún lugar, necesitado de rescate.
Gracias a los esfuerzos incansables y solidarios de las familias de las personas desaparecidas en México −aquellas que se unieron para apoyarse mutuamente, formaron redes y asociaciones, y luego un movimiento nacional− hay ahora algunos signos de esperanza. Entre otros avances destacan, la legislación, una Comisión Nacional de Búsqueda e investigadores especializados; ninguno de estos avances hubiera sido posible sin la dedicación y valentía de las familias, especialmente de las madres.

En Canadá no tenemos más que admiración, junto con un profundo agradecimiento por las visitas a nuestro país de los y las representantes del Movimiento por Nuestros Desaparecidos, que han seguido fomentando la conciencia y la solidaridad internacional.
Las madres y hermanas de los y las desaparecidas han comparecido ante comités parlamentarios canadienses, se han reunido con funcionarios del gobierno, han concedido entrevistas a los medios de comunicación y han hablado en actos públicos. Han compartido sus experiencias de pérdida, dolor y lucha valiente ante las amenazas y el peligro siempre presente. Estas mujeres han conmovido muchos corazones e inspirado un apoyo significativo en Canadá por sus firmes esfuerzos por lograr la verdad, la justicia y el fin de la herida abierta de las desapariciones en México.
Hace hoy dos años, en el Día de la Madre de 2018, tuvimos el honor de viajar a México para unirnos a las madres y otros familiares de las personas desaparecidas en las movilizaciones y marchas en Chihuahua y en la Ciudad de México. En ese viaje, nos acompañaron miles de mariposas monarcas de papel coloreado a mano, con mensajes de apoyo desde Canadá. Sostenidas en alto por los y las manifestantes y brillando bajo el sol, esas mariposas transmitían un poderoso mensaje de conexión y solidaridad a través de las fronteras.

En la actualidad, esa solidaridad internacional con las mamás sigue siendo igual de fuerte.
Este Día de la Madre, una vez más a kilómetros de distancia, levantaremos nuestras voces para hacer eco de los llamados de las madres de los y las desaparecidos.
Si bien las restricciones para detener la propagación de COVID-19 impiden que todos y todas a nivel global nos reunamos en las calles y plazas públicas, utilizaremos los medios sociales y los eventos digitales para llamar la atención sobre la crisis actual y la necesidad de una acción decisiva. Desde Canadá también nos sumamos a la marcha digital #CorazonesEnMarcha.
Desde Amnistía Internacional creemos que los familiares de las personas desparecidas deben participar en las investigaciones de las autoridades mexicanas, aportando información, sugiriendo líneas de investigación y solicitando pruebas. También se les debe proporcionar información actualizada y precisa sobre cualquier avance.
Igualmente, exigimos que el Mecanismo Extraordinario de Identificación Forense debe comenzar a funcionar.
México ha prometido permitir que el Comité de las Naciones Unidas contra la Desaparición Forzada examine casos individuales, ¡es hora de asegurar que la promesa se haga realidad!
Se debe establecer un registro nacional de personas desaparecidas, con todos los recursos y el apoyo necesarios, para registrar de manera fiable los incidentes de desaparición.
También hay que hacer más para dar respuestas y asegurar la justicia para las familias de los 43 estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa, un caso de enorme importancia emblemática a nivel nacional e internacional. Todos los organismos gubernamentales deben cooperar plenamente con la Unidad Especial de Investigación y Litigio, a la que se debe dotar de recursos suficientes para llevar a cabo su labor. Todo funcionario responsable de irregularidades o violaciones de los derechos humanos debe comparecer ante la justicia.
En este Día de la Madre y cada día, las madres de las personas desaparecidas seguirán levantando sus voces. ¡Sepan que desde Canadá pueden contar con nuestro apoyo!
* Alex Neve es secretario General de Amnistía Internacional Canadá, y Kathy Price, Campaigner para América Latina en AI Canadá.