blogeditor · 22 de octubre de 2013
Las Organizaciones de la Sociedad Civil (OSCs) sin fines de lucro están obligadas, como también el gobierno y las organizaciones con fines de lucro (empresas), a rendir cuentas, transparentar su acción y también los recursos comprometidos en ella.
[contextly_sidebar id=”758d512a7758d415663527163cdfaa7c”]La Confederación Colombiana de ONG (CCONG) entiende por Rendición Social Pública de Cuentas (RSPC) lo siguiente: “Es un acto público de interés general, responsable, transparente y voluntario en el cual intervienen un grupo de organizaciones sociales en compañía de los distintos grupos comunitarios beneficiarios de sus acciones, para que a partir del suministro de información clara, se pueda apreciar el empleo de los distintos recursos, sus impactos inmediatos, los indicadores que se usan en el mediano y largo plazo y la forma cómo influyen en nuevos desarrollos sociales”.
En ese marco, la CCONG define que la trasparencia es “un valor ético que tienen las organizaciones sociales para hacer de público conocimiento, toda la información sobre las actividades realizadas en el marco de la responsabilidad establecida en cada misión. Va dirigida a generar confianza y credibilidad no sólo entre la comunidad sino también ante cooperantes y socios”.
La transparencia se convierte en una estrategia fundamental, para combatir la corrupción, pero también para fomentar y fortalecer la integridad y el buen comportamiento de las personas y las organizaciones. La transparencia contribuye a la formación de una ciudadanía responsable, sensible y comprometida con lo que hace y con la sociedad a la que sirve.
De acuerdo a la CCONG, la RSPC la deben realizar “los actores sociales que trabajan en la promoción de los bienes públicos. Por eso, esta actividad no sólo es para los gobiernos, sino también para las organizaciones sociales que tienen un importante papel en el cuidado y la preservación de los bienes públicos”. Por eso mismo “las organizaciones sociales deben proporcionar información de su gestión a los siguientes públicos: directivas, comunidades beneficiadas, financiadores de los programas y proyectos, empleados y contratistas, socios y gobierno, y al público en general”.
En México son pocas las OSC que publican anualmente el informe de sus acciones y también sus estados financieros. La gran mayoría de los que no lo hacen es porque todavía no se ha vuelto parte de su cultura institucional la transparencia y la rendición de cuentas y no porque tengan algo que esconder.