La sociedad civil organizada, en el actual gobierno

blogeditor · 3 de diciembre de 2013

En el primer año de gobierno del presidente Enrique Peña Nieto el tema de las Organizaciones de la Sociedad Civil (OSCs) no ha estado presente en forma significativa ni en el discurso ni tampoco en acciones dirigidas a fortalecer los apoyos a ese sector que en todo el mundo, también en México, crece de manera permanente en su dimensión e importancia.

[contextly_sidebar id=”4dc37ded0e6708014b1cab99d34809c0″]El presidente y los integrantes del gabinete legal y ampliado  no hacen referencia a este sector. Su relación se concentra en la relación con los partidos y con la representación de los mismos en el Congreso. En estos actores políticos sin duda relevantes, más ciertos grupos del sector empresarial, pareciera en su visión se agotan los integrantes de la sociedad civil. La posición no es muy diferente a la del gobierno anterior.

La explicación de que esto sea así pienso se deriva de que los integrantes de este gobierno, no es algo exclusivo de ellos,  no terminan de entender que el Estado moderno se integra por el gobierno y de la sociedad civil. El gobierno no es sinónimo de Estado sino un actor del mismo, sí muy relevante, pero no el único, y del otro lado está la sociedad civil y sus organizaciones.

Si lo entendieran serían los mismos integrantes del gobierno, con el presidente a la cabeza, quienes estarían buscando el encuentro y la acción conjunta con estas organizaciones. Estarían también en la lógica de impulsar su desarrollo y consolidación conscientes de que son la otra parte que constituye el Estado.

Las OSC en una realidad como la mexicana tienen que hacer un esfuerzo particular, debe ser parte de su trabajo, para abrir cada vez mayores espacios de diálogo con el actual gobierno, con todos los gobiernos, para hacerse presente, pero sobre todo para tratar de que los funcionarios públicos entiendan que la construcción del Estado es un proyecto conjunto.

 

@RubenAguilar