blogeditor · 21 de febrero de 2014
Por: Víctor Manuel Sánchez Valdés (@victorsanval)
La mejor forma que se tiene para estimar la importancia que le da un gobernante a un tema es a partir del análisis de lo que éste dice en sus alocuciones públicas, por tal motivo el presente artículo plantea un análisis de los 345 discursos que Enrique Peña Nieto dio entre el 1 de diciembre del 2012 y el 10 de febrero del 2014[1] a fin de estimar el peso que tiene la seguridad pública en la agenda del Presidente.
Un primer aspecto que se puede analizar es la frecuencia con la que el Presidente repite ciertos temas de política dentro de sus intervenciones públicas. A continuación se muestra una nube de palabras donde se resumen los vocablos que Peña Nieto utiliza con más frecuencia en sus discursos[2]:
En este primer año de gobierno el Presidente ha ponderado en su discurso los temas relacionados con el desarrollo y el crecimiento económico. Otro tema que ocupa un lugar central en su discurso es la construcción de las reformas estructurales. También se mencionan con mucha frecuencia palabras relacionadas con la educación, la seguridad y el desarrollo social. Por ejemplo, las palabras que acumulan más menciones en el discurso de Peña Nieto son: desarrollo con 1613 menciones, presidente con 1141, reforma con 926, social con 787, sociedad con 738, oportunidad con 719, crecimiento con 716, educación con 609 y en el lugar número once tenemos a la palabra seguridad con 569 menciones.
A primera vista parece que los temas de seguridad pública ocupan un lugar central en el discurso de Peña Nieto, pero sólo menciona la palabra seguridad en 569 ocasiones en 168 de los 345 discursos que ha dado el Presidente, es decir en el 48.6% de los mismos. Sin embargo, este primer resultado es engañoso y adolece de uno de los errores que se cometen con mayor frecuencia cuando se hace análisis del discurso; medir la frecuencia con la que se repite una palabra sólo pude ser un primer acercamiento en un análisis del discurso, él cual siempre debe ir acompañado por un análisis posterior del contexto en el cual se dice cada palabra, ya que un sólo vocablo puede tener múltiples connotaciones.
[contextly_sidebar id=”55470b81aa7b508176918af985cc1ed1″]Por ejemplo no en todos los casos en los que Peña Nieto mencionó la palabra seguridad en sus discursos lo hizo para hablar de seguridad pública, en 88 de los casos hablaba de seguridad social, en 24 de ellos lo hacía sobre seguridad nacional, en 20 ocasiones habló de seguridad alimentaria y otras 37 veces lo hizo sobre temas tan diversos como la seguridad energética, la seguridad laboral o la seguridad vial. De tal forma que el número de referencias directas al tema de seguridad pública se ubican en 395 menciones, las cuales se distribuyen de forma irregular en 96 discursos, lo que significa que el tema de la seguridad pública sigue presente en el 27% de los discursos del Presidente. Éste es un porcentaje nada desdeñable, pero de nueva cuenta el resultado puede aportar una falsa lectura acerca de papel que juega la seguridad pública en el discurso de Peña Nieto.
Cuando llevamos el análisis un paso adelante y se analiza referencia por referencia, te das cuenta que cuando el Presidente habla de seguridad pública lo hace a través de alusiones muy generales y casi siempre utilizando estribillos prefabricados. Por ejemplo se menciona la frase “políticas (de Estado) de seguridad y justicia” en al menos 30 ocasiones, también se mencionan de forma recurrente frases como “mejorar las condiciones de seguridad del país” o “la seguridad, la paz y la tranquilidad de los mexicanos”, sin embargo en contadas ocasiones estas frases vienen acompañadas de planes concretos de acción. En realidad sólo 14 de los de los discursos del actual Presidente han tenido como su eje central el tema de la seguridad pública y en ellos se presentan acciones concretas en la materia, lo cual equivale sólo al 4% de los discursos de Peña Nieto.
Pero incluso cuando el Presidente presenta “estrategias concretas en materia de seguridad” lo hace a partir de generalidades como el uso de la tecnología, la coordinación entre las autoridades, el fortalecimiento de los sistemas de información, la inversión pública en programas sociales, el rescate de los espacios púbicos, mayor inversión en la materia, atender las causas estructurales del delito, actuar con respeto a los derechos humanos, el uso eficaz de la inteligencia, mayor profesionalización de los policías o la evaluación de los resultados. Lo anterior no aporta nada nuevo al debate público, por ejemplo las anteriores administraciones también han hablado de mejorar la coordinación entre las autoridades y no queda claro cuál es la diferencia entre el plan de Peña Nieto con respecto al de sus predecesores. Por tanto se requiere que el Presidente nos explique ¿qué tipo de coordinación propone entre autoridades para combatir al delito? ¿En qué son diferentes las estrategias que hoy propone con respecto a las que se implementaron en el pasado? O bien ¿cómo planea resolver los problemas de coordinación que se presentaron en el pasado?
El siguiente cuadro ilustra a la perfección la propensión del Presidente de hablar de una forma genérica en materia de seguridad pública, ya que los términos de alcance general como seguridad pública, delitos o violencia son mencionados con mucha frecuencia, mientras que vocablos que evocan problemas concretos como autodefensas, drogas, tráfico de armas, cárteles, extorsión o secuestro, apenas son utilizados por Peña Nieto en sus discursos.
Tabla 1: Frecuencia con la que se repiten algunos términos relacionados con la seguridad pública. (Elaboración propia a partir de los discursos del Presidente).
El cuadro anterior es revelador y da pie a múltiples preguntas, por ejemplo: ¿cómo puede el Gobierno Federal convencernos de que temas como el tráfico de drogas o la formación de grupos de autodefensa son una de sus preocupaciones más importantes, cuando el propio Presidente ha tratado deliberadamente de evitar esos temas en el discurso? O bien ¿cómo pueden los ciudadanos estar seguros de que al Presidente le preocupan problemas como el tráfico de armas o la extorsión si habla muy poco de dichos temas?
Derivado del análisis del discurso del Presidente Peña Nieto se puede concluir que la seguridad pública es un elemento central en el mensaje presidencial; sin embargo las referencias sobre el tema se han quedado en el plano general y eso no es lo que espera el país. Es necesario que el Presidente aterrice el mensaje a problemas concretos y que por tanto se generen acciones específicas para enfrentar el tráfico de drogas, el tráfico de armas, la extorsión, el secuestro, los homicidios y otros temas que nos preocupan a los mexicanos.
* Víctor Manuel Sánchez Valdés es colaborador de Causa en Común, alumno del Doctorado en Políticas Públicas del CIDE y especialista en temas de seguridad pública [email protected]
Nota: el análisis del discurso sobre el cual se basa el presente artículo se hizo utilizando el software NVivo. Se pone a disposición de los lectores esta carpeta de Dropbox donde se pueden observar algunas de las salidas de NVivo que se utilizaron en este análisis.