Redacción Animal Político · 14 de diciembre de 2022
Mónica¹ nació en el municipio de Chalco, Estado de México, lugar donde vivió hasta los 21 años. Su infancia no fue fácil, fue educada con ideales machistas, con comentarios que la hacían sentir menos por el hecho de ser mujer y donde importaban más las necesidades de sus hermanos antes que las de ella.
A los 21 años se embarazó de su primer hijo, lo cual comenzó a ser un problema ya que no tenía apoyo en casa porque debía salir a trabajar para sostenerse económicamente; sin embargo, el dinero no alcanzaba para cubrir sus necesidades básicas.
Al poco tiempo se tuvo que ir a vivir a Puebla, lejos del lugar donde creció. Las oportunidades para conseguir trabajo eran complicadas ya que solo había concluido sus estudios hasta la primaria, porque en su casa se le dio prioridad a la educación de sus hermanos hombres con el argumento de que era más fácil para una mujer conseguir un marido que la mantuviera.
A consecuencia de los malos tratos y humillaciones por parte de su madre, Mónica decidió regresar al Estado de México con su hijo de apenas unos meses de nacido para tratar de conseguir trabajo. Para su sorpresa no fue tan fácil como esperaba, ya que no la contrataban por el hecho de tener a un bebé, así fue como decidió irse a una comunidad donde la gente se ganaba la vida robando.
Así es como Mónica empezó a cometer robos. Para ella fue una opción porque podía cometer el delito sin necesidad de dejar a su hijo. Mónica duró 13 años robando. En este tiempo entraba y salía del reclusorio hasta que en 2015 fue detenida y llevada al centro penitenciario de Ecatepec. Al año la trasladan al reclusorio de Neza Sur, lugar donde permaneció 4 años y 8 meses privada de su libertad.
En este lugar conoce a La Cana donde, aún sin saber tejer, se inscribe al taller para la fabricación de peluches, lo que al corto tiempo le permitió generar un ingreso económico para poder solventar sus gastos dentro de prisión y mandar dinero a su familia.
Pasaron los años y al salir de la cárcel se encontró con muchos retos. En su casa, su madre seguía tratándola mal, al grado de que tuvo que salir e irse a vivir con una amiga que conoció dentro del reclusorio. Su amiga, de nombre Patricia, trabajaba ya en libertad con nosotras en La Cana, por lo cual la invitó a acudir a la oficina para buscar apoyo y encontrar una oportunidad laboral.
El día que Mónica llegó a nuestras oficinas se sorprendió ya que todas las chicas que trabajan aquí la recibieron con los brazos abiertos, sin juicios y con mucho cariño, sentimientos ausentes en gran parte de su vida.
El apoyo de La Cana fue fundamental en un momento tan difícil para ella. Empezó a trabajar en la oficina como tejedora y poco a poco fue reconstruyendo su vida, todo un reto para quien pasó tantos años en prisión. Mónica cuenta que gracias a que consiguió un trabajo remunerado no tuvo la necesidad de volver a delinquir.
En el 2021, el 70.1% de las mujeres en México experimentaron al menos un incidente de violencia, que puede ser psicológica, económica, patrimonial, física, sexual o discriminación en al menos un ámbito de su vida. ²
La violencia psicológica es la que presenta mayor prevalencia ³ con un 51.6%, tal fue el caso de Mónica, quien a lo largo de su vida vivió múltiples agresiones verbales de sus propios padres contra ella.
El machismo no solo se da de hombres para mujeres, sino que también es replicado de mujeres hacia mujeres, de madres a hijas. Probablemente si Mónica hubiera crecido en un hogar lleno de amor, con respeto e igualdad no habría tenido la necesidad de cometer delito alguno para existir. Pero su historia no fue así.
Es necesario que como seres humanos estemos conscientes de los daños que las palabras pueden causar, no podemos seguir permitiendo comentarios machistas que denigren la vida de nuestras hijas; necesitamos reeducarnos, acabar con los machismos, los micromachismos y optar por una postura igualitaria.
Al día de hoy Mónica lleva más de un año en terapia con las psicólogas de La Cana, ⁴ lo que le ha ayudado a sanar heridas del pasado, entender qué la llevó a delinquir y ahora gozar de herramientas para poder sobrellevar su vida.
He tenido la fortuna de conocer a Mónica de cerca, de ver su crecimiento, de ver cómo día a día se convierte en una mujer más fuerte, con un sentido del humor fantástico, que ha construido un lazo especial con sus hijos y que se levanta día a día para ser una mejor mujer.
* Sofía Espinosa es colaboradora de @LaCanaMx.
1 Los nombres en este artículo fueron cambiados para resguardar la integridad de las personas.
2 Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH) 2021, Violencia contra las mujeres en México (inegi.org.mx).
3 Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH) 2021, Violencia contra las mujeres en México (inegi.org.mx).
4 Programa de Salud Mental de La Cana Proyecto de Reinserción Social SALUD MENTAL – La Cana.