blogeditor · 13 de diciembre de 2016
Por: Aldo Contró (@AldoContro)
Ante la coyuntura sobre el tema de la política de cannabis que se vive en México, desde los amparos a Grace y SMART en el 2015, se fortaleció una red nacional de ciudadanos y organizaciones civiles que con el objetivo de incidir en la reforma a las leyes que prohíben la planta han desarrollado propuestas sobre el dictamen de la iniciativa del Ejecutivo Federal, así como un constante trabajo de cabildeo en el Senado de la República que ha incluido diversas actividades. El Movimiento Cannábico Mexicano suma a especialistas, activistas, pacientes y sus familiares, estudiantes, empresarios nacionales y otros actores de la sociedad civil.
Durante este año las actividades del MCM han estado enfocadas al proceso legislativo de la iniciativa presidencial de la que se desprende el dictamen que se discute actualmente en el Senado, que aunque reducida -pues no incluía aspectos fundamentales como el de la producción- cuando llegó a la cámara alta sí contenía temas importantes: aumentar el umbral de posesión en la ley hasta 28 gramos y eliminar el delito de posesión. El avance que esto representaba no era un tema menor, sin embargo las discusiones en el Senado excluyeron dichos puntos en el dictamen.
Como ya lo han señalado distintos especialistas, el documento propone además una modificación de ley que representa un retroceso, al buscar hacer más penal que administrativa la normatividad sobre la cannabis, lo cual es un contrasentido en relación al fallo emitido en noviembre del 2015 por la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), en el que se reconocen inconstitucionales las leyes que prohíben a la planta en México. El dictamen pretende hacer de ésta una prohibición más punitiva y dejar sin materia de amparo a los cuatro individuos que conforman el grupo SMART.
El MCM, consciente de las debilidades y los aspectos contraproducentes de la propuesta derivada de las discusiones en el Senado, ha emprendido una serie de acciones en dicha cámara con la intención de incidir en la formación de nuevas leyes hacia la cannabis, que se apeguen a la resolución de la SCJN, que respeten los derechos universales y constitucionales de todas las personas, incluyendo a los usuarios, y que se basen en la evidencia técnica relacionada a los verdaderos riesgos y daños asociados tanto al consumo como a la política en sí. En este sentido, el MCM propone seis puntos mínimos a considerar en relación al dictamen de la iniciativa federal:
Se han manifestado estos puntos del MCM a distintos legisladores, mediante un documento incluido en un pequeño paquete en el que se incluyen productos industriales de cáñamo, como una estrategia dirigida a desestigmatizar a la cannabis, mostrando la amplia diversidad de posibilidades de uso que ésta representa y que van más allá de lo terapéutico y el placer. En este sentido también se organizó la exposición “Cáñamo para todos”, instalada del 24 al 28 de octubre en la terraza del segundo piso de la Torre de Comisiones. Esa misma semana se realizó un foro sobre cannabis no psicoactivo en el que se expusieron temas asociados a los usos terapéuticos de los productos medicinales del cáñamo industrial, rico en cannabidiol (CBD), cannabinoide que ayuda en una amplia cantidad de problemas de salud. Sobre este tema, es importante señalar que cannabinoides psicoactivos (básicamente el THC) también poseen importantes posibilidades medicinales, y éste es un debate pendiente en México.
Hasta el momento de concluir este texto no se ha votado el dictamen. El MCM considera que el documento en su estado actual representa más una simulación que una regulación real. Considera también que ignora la dirección marcada por la SCJN en relación al respeto al derecho constitucional al libre desarrollo de la personalidad, violentado por la Ley General de Salud que prohíbe la producción y uso con fines personales de cannabis. Por estas razones, exhortamos al Poder Legislativo a que escuche la voz de este grupo de ciudadanos organizados, que desde distintas trincheras y diversas entidades del país, hemos logrado realizar propuestas que reúnen las necesidades de la sociedad mexicana. Una reforma que no incluya la voz de la sociedad civil, sería una simulación, una oportunidad histórica desperdiciada.
* Aldo Contró es colaborador del Colectivo por una Política Integral Hacia las Drogas, A. C., desde el 2011, y forma parte del grupo coordinador del MCM.