La redistritación electoral que viene

blogeditor · 17 de julio de 2013

La redistritación electoral que viene

Por: Rosalpina Wong (@rosalpina) y Patricia Carranza (@patOCarranza)

En octubre de 2012, como parte de las atribuciones del Instituto Federal Electoral tras la elección presidencial 2012, el Consejo General del Instituto aprobó la creación de un Comité Técnico para evaluar la propuesta de criterios que serán utilizados para la división del territorio nacional en 300 distritos uninominales federales, o sea, la famosa redistritación que deberá quedar lista y aprobada por los partidos políticos y el Consejo General en los próximos meses.

Pero, ¿qué es este proceso y cómo afecta la vida política y democrática de nuestro país?

En esta primera entrada, TELUS intentará explicarte en primer lugar cómo es que la nueva división político-electoral del país es un ejercicio fundamental que pretende reconfigurar el ámbito territorial nacional para que cada diputado en su ejercicio legislativo represente aproximadamente a la misma cantidad de personas, y en segundo lugar por qué es vital para los partidos políticos participar activamente en las tareas de evaluación de la redistribución territorial que propone el IFE, para no desbalancear su fuerza geográfica y ver amenazada su presencia y competitividad electoral.

Analicemos el primer aspecto, ¿cuáles son los criterios de redistribución del territorio para que cada diputado valga lo mismo en términos de la población a la que representa?

Para alcanzar el fin último de la redistritación, que es ajustar el territorio nacional a sus circunstancias de expansión demográfica, el IFE ajusta el ámbito geográfico nacional para que los intereses de los habitantes de nuestro país no queden sobre o sub representados en la Cámara de Diputados, por lo tanto, se utiliza la actualización del Censo Nacional de Población que hace el INEGI cada 10 años para identificar los cambios en la distribución nacional de población tal como se especifica el artículo 53 de nuestra Constitución.

Para esta división territorial se utilizan básicamente 4 principios:

  1. Se divide la población total del país entre 300 para obtener un cociente o media nacional de población por distrito.
  2. La población total de cada entidad federativa se dividirá entre la media nacional de población por distrito para asignarle un número determinado de distritos a cada entidad, así mientras mayor sea la población de un estado le corresponderá un mayor número de distritos electorales federales y por tanto un número mayor de diputados de mayoría relativa.
  3. Ningún estado podrá tener menos de dos diputados electos por mayoría relativa, aunque al dividir el total de la población de alguna entidad entre la media nacional de población por distrito resulte en la asignación de solo un distrito. Es decir, de cualquier forma se le asignará automáticamente uno más, como es el caso de Baja California Sur o Campeche.
  4. Tras la asignación de un número determinado de distritos por entidad, se deberá buscar que la población de cada distrito sea equilibrada para que su diferencia respecto a la media nacional por distrito sea la mínima posible.

Telus realizó un primer ejercicio de redistribución de distritos por entidad, que resulta en el siguiente reacomodo territorial:

Blog Telus 17jul13

Blog Telus 17jul13 mapa

¿Cómo afecta esto a los intereses de los partidos políticos?

El ejercicio de redistribución territorial que presenta TELUS sirve para explicar el segundo aspecto importante de este análisis en el cual los partidos políticos deben poner atención especial.

En los 12 estados donde se modifica el número total de distritos -pierdan o ganen- (ver tabla) será necesario un reacomodo de los límites distritales existentes.

Justamente por esto es que es importante que los partidos políticos se involucren con la planeación de la nueva distritación, ya que, por ejemplo, en el caso del Distrito Federal, que pasaría de 27 a 24 distritos electorales, podría ser que el PRD dejara de ganar en 3 distritos dado que, históricamente ha mostrado una presencia electoral sólida en la capital del país, por lo que su número total de diputados electos por el principio de Mayoría Relativa se podría ver afectado.

Mientras tanto, en los 20 casos en los que el número total de distritos no cambia por entidad, también puede presentarse una modificación en los límites distritales preexistentes debido a que el principio número 4 busca la homogeneidad de distribución de la población entre distritos.

Los partidos políticos deben prestar especial interés en el reacomodo de los límites distritales porque muchas veces el voto que la ciudadanía les otorga se concentra en algunas regiones dentro de los distritos electorales, y si el reacomodo geográfico divide los territorios donde se concentra su fuerza electoral, su presencia podría quedar difuminada.

Pongamos un distrito electoral con una concentración alta de habitantes en una región donde algún partido político tiene una fuerza electoral muy localizada, el cual se divida en dos distritos. El partido político que antes obtenía el primer lugar en la elección gracias a la alta concentración de votos a su favor, podría disminuir su porcentaje de votación e incluso sufrir la pérdida de una curul en la cámara baja.

Es así como TELUS les da la bienvenida a su blog, esperamos sus comentarios y ojalá que puedan estar atentos a las noticias que surjan de esta nueva distribución política- electoral del territorio.

 

* Rosalpina Wong es directora general de TELUS  (@TelusMx) y Patricia Carranza directora de Información.