blogeditor · 20 de noviembre de 2019
El Buen Fin es un evento hecho para aumentar las ganancias de las tiendas en el que las y los consumidores estamos en desventaja frente a las grandes corporaciones. No contamos con información imparcial, oportuna ni en tiempo real que nos ayude tomar las mejores decisiones de compra. La mayoría de nosotros hemos visto o sido víctimas de publicidad engañosa e inflación de precios. Para balancear esta relación desigual, se esperaría tener una PROFECO con vocación en la defensa de los consumidores. Sin embargo, por lo que se pudo ver en el lanzamiento del Buen Fin 2019, la procuraduría carece de herramientas tecnológicas, conocimiento técnico y facultades legales para revisar de forma crítica las prácticas durante el Buen Fin.
El miércoles pasado, para la presentación del Buen Fin 2019, el presidente Andrés Manuel López Obrador prácticamente regaló publicidad a la asociación que defiende los intereses de las tiendas. Durante la tradicional conferencia mañanera, la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (CONCANACO) presentó y promocionó su aplicación para comparar precios aludiendo a que se trataba de una herramienta de apoyo al consumidor. Tanto la PROFECO como la Secretaría de Economía invitaron a las y los consumidores a utilizar esta app. En otras palabras, el gobierno federal dio el respaldo a una aplicación hecha por la organización que defiende los intereses de los empresarios, promocionándola como una herramienta con interés público.
Más allá de la difusa separación entre el poder económico y político en este asunto, esta aplicación es poco eficiente para comparar los precios y no cuenta con avisos de privacidad sobre almacenamiento y uso de los datos personales de los usuarios. El último punto tiene implicaciones, por ejemplo, en el uso de información para personalizar campañas de publicidad agresivas. Basta con ver casos como el de Vizio en EE.UU o Google en la Unión Europea para corroborar que este tema es tomado muy en serio en el sistema de protección del consumo en otras partes del mundo. Entonces, y con todo respeto, ¿qué institución con vocación de la defensa del consumo promocionaría una app de esta naturaleza?
En lugar de ver una PROFECO promotora de una app con intereses privados, las y los consumidores esperaríamos una PROFECO crítica que i) informe a los consumidores sobre las condiciones de privacidad al utilizar esta app ii) solicite transparencia sobre el proceso de selección de tiendas y productos con el fin de que la app no esté dando preferencia a ciertas marcas o tiendas, iii) señale la importancia de incluir información completa en los precios y características técnicas de los productos que se presentan y iv) monitoree el uso de esta aplicación.
El principal problema que hay con plataformas y aplicaciones comparadoras de precios es la falta de imparcialidad. Algo que termina afectando no sólo los derechos de las y los consumidores sino también la competencia y transparencia de los mercados. PROFECO cuenta con una herramienta conocida como Quien es Quien en los precios que permite comparar los precios de distintos productos. No obstante, esta herramienta es casi obsoleta pues no cuentan con una muestra de precios sustancial y tampoco con una actualización constante de los precios. Para muestra, en Cuauhtémoc, que es una de las principales alcaldías de la Ciudad de México, los consumidores sólo podemos comparar 10 celulares.
Debido a la importancia que tiene la protección del consumo en la vida cotidiana, en México han surgido distintas organizaciones e iniciativas con prácticas innovadoras para mejorar la transparencia del comercio y promover los derechos de los consumidores. El Poder del Consumidor con su propuesta de etiquetado de productos es una de ellas. Por el lado del mercado electrónico está la plataforma Tec-Check con su análisis sobre la inflación de precios durante el Buen Fin 2018 y queja colectiva contra Liverpool.
La misión de una Procuraduría del Consumidor es estar del lado de los consumidores. La protección al consumo no sólo es sinónimo de mayor bienestar sino también de crecimiento económico. Consumidores con confianza en los mercados tienen incentivos a gastar de mejor manera. Sin embargo, mejorar esa confianza, por medio de un sistema de protección al consumo más eficiente y transparente no ha sido la estrategia de la PROFECO en gobiernos pasados. Para cambiar de dirección hay que poner los intereses de las y los consumidores por encima de los intereses del sector privado. Sin embargo, este no fue el mensaje que envió el gobierno federal a la sociedad mexicana durante la presentación del Buen Fin 2019.
* Fiorentina García Miramón (@FiorGarciaM), junto con Maximilian Murck, es fundadora de la plataforma Tec-Check, cuyo fin es construir la organización de consumidores en línea más confiable de México. Actualmente es estudiante del posgrado en políticas públicas de la Hertie School of Governance en Berlín, Alemania.