Redacción Animal Político · 6 de junio de 2018
Por: Arturo Piñeiro (@ArturoPineiro)
“Cuando el delito se multiplica, nadie quiere verlo”.
Berthold Brech
El Artículo 21 constitucional contempla que la seguridad pública es una función a cargo de la Federación, las entidades y los municipios, y comprende tareas como la prevención del delito, entre otras.
En México, esta función también se encargará de establecer la coordinación entre los tres órdenes de Gobierno para conformar el Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP), que creará, como mínimo, políticas públicas que busquen evitar los delitos, así como la participación activa de la sociedad.
Para llevar a cabo esa compleja tarea, la Federación otorgó a las entidades casi 10 mil millones de pesos (mdp) de 2013 a 2016[1]. Sin embargo, durante 2017 no se invirtió ningún centavo y apenas en 2018 se han presupuestado 300 mmdp para el Programa Nacional de Prevención del Delito, el cual entrega un subsidio a los estados para desarrollar y aplicar políticas públicas que tengan como objetivo prevenir y tratar la violencia y delincuencia.
Lamentablemente, los resultados no han sido los esperados. Por el contrario, la Auditoría Superior de la Federación (ASF) demostró el indebido manejo de los recursos y la falta de adecuados indicadores de medición de metas y resultados. Además, la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (Envipe), las cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública y la Encuesta Nacional de Población Privada de la Libertad (Enpol) muestran año con año el continuo incremento en la incidencia delictiva asociado al aumento en el número de víctimas, la falta de confianza en las autoridades y la reincidencia en la comisión de delitos.
Esta evidencia nos muestra, por un lado, el fracaso de las políticas públicas aplicadas en la materia, y por el otro, la realidad que los ciudadanos tienen que vivir: miedo e incertidumbre de regresar a casa comprometiendo su integridad física y patrimonial, así como lidiar con autoridades que aún criminalizan y victimizan por estereotipos y por razones de edad, género, condición económica o social.
Debido a casos como el anterior, Lawrence W. Sherman, un connotado criminólogo, profesor de la Universidad de Cambridge, y experto en temas de seguridad pública, ha establecido 10 principios sobre la prevención del delito a partir de la evidencia:
Estos principios son un parteaguas ante problemas de largo plazo que enfrenta el país: disminuir los índices delictivos y lograr la reconciliación social. Desafortunadamente, nuestros políticos no han tenido la sensibilidad, el conocimiento o la información para mitigar este fenómeno. Generalmente el esfuerzo se ha enfocado en el impacto en la opinión pública a corto plazo con la implementación de políticas reactivas de mitigación de la criminalidad que en su mayoría no han resuelto nada. Por el contrario, han reforzado el malestar social, impunidad e inseguridad.
Contar con más policías, mejor pagados, con infraestructura adecuada, y con condiciones laborales dignas, es el primer paso, pero hoy, más allá de pensar en cortar manos, en presupuestos, en otorgar amnistías, o en la creación de nuevas leyes, dependencias o instituciones, México necesita contar con una ruta metodológica exhaustiva, con evidencia, de largo alcance, transparente y entendible para lograr el éxito en el cumplimiento de los ejes civilizatorios y de reconciliación social.
*Arturo Piñeiro es Investigador del @IMCO.
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Referencias:
[1] Cifra obtenida sumando el presupuesto otorgado para el Programa Nacional de Prevención del Delito de 2013 al 2016. En: http://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/abro/pef_2013/PEF_2013_abro.pdf , http://www.dof.gob.mx/nota_detalle.php?codigo=5324132&fecha=03/12/2013 , http://www.dof.gob.mx/nota_detalle.php?codigo=5374053&fecha=03/12/2014 , http://dof.gob.mx/nota_detalle.php?codigo=5417699&fecha=27/11/2015
[2] El COMPSTAT o Compare Statistics, es una herramienta de análisis de información y perspectiva de políticas públicas encaminadas a mejorar la prevención y seguridad.