La paridad de género en los congresos subnacionales

blogeditor · 20 de noviembre de 2021

La paridad de género en los congresos subnacionales

La paridad es “uno de los propulsores de la democracia, cuyo fin es alcanzar la igualdad en el ejercicio del poder, en la toma de decisiones, en los mecanismos de participación y representación social y política, así como en las relaciones familiares, al interior de los diversos tipos de familias, las relaciones sociales, económicas, políticas y culturales, y que constituye una meta para erradicar la exclusión estructural de las mujeres”.

Art. 17 del Consenso de Quito.1

 

El impulso de la representación política de las mujeres en los Congresos cobró fuerza a partir de la Plataforma de Acción de Beijing de 1995 y se fortaleció  en los últimos años en América Latina con el compromiso de impulsar Democracias Paritarias, adoptado en el Consenso de Quito (2007). Este último busca consolidar la plena ciudadanía de las mujeres y posibilitar que desde el espacio público se tomen decisiones que permitan ir desmontando las estructuras patriarcales que históricamente han mantenido marginadas y violentadas a las mujeres.

La primera diputada en nuestro país fue Elvia Carrillo Puerto. Ella fue electa en 1922 para ocupar un escaño en el Congreso de Yucatán, mismo que debió abandonar dos años más tarde por amenazas de muerte. El derecho al sufragio femenino se logró primero en San Luis Potosí, y fue hasta 1953 que la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos reconoció la ciudadanía a las mujeres. Un año después, Aurora Jiménez Palacios se convirtió en la primera diputada federal y hasta 1967 llegaron las primeras mujeres al Senado de la República, Alicia Arellano Tapia y María Lavalle Urbina. Desde entonces y hasta que México adoptó las cuotas en las candidaturas legislativas, la representación política de las mujeres avanzó muy lentamente, siempre un poco más, mientras más rigurosas se hicieron las reglas. Fue hasta la adopción de la paridad, con la reforma constitucional de 2013-2014, que la presencia de las mujeres en los congresos tuvo un avance significativo, acercándose a la igualdad de mujeres y hombres en las dos cámaras del Congreso de la Unión y en diversos congresos locales, alcanzándola y superándola en algunos estados.

Con la renovación de 30 legislaturas estatales el 6 de junio de 2021, la representación legislativa de las mujeres a nivel local supera al anterior récord alcanzado en 2018, cuando se definió una sobrerrepresentación de mujeres en 16 congresos locales, paridad en dos legislaturas, y sobrerrepresentación de hombres en 14.

Una vez instaladas las nuevas legislaturas locales este año, hay seis casos en los cuales la representación de las mujeres alcanzará o superará el 60%. Es decir, al menos 6 de cada 10 integrantes serán mujeres. Estos son los estados de Jalisco (63.15 %), Michoacán (62.5 %), Chiapas (62.5 %), Oaxaca (61.9 %), Nayarit (60 %) y Coahuila (60 %), siendo ésta última una de las dos que no se renovaron este año.

Con una representación de mujeres superior a la paritaria pero abajo del 60%, hay 21 asambleas locales entre las que destacan Sinaloa (57.5%), Sonora (57.5), Tabasco (54.28%), Baja California Sur (57.1%), Campeche (57.1%), Baja California (56%), Yucatán (56%), Ciudad de México (53.03%), Tamaulipas (52.7%), Colima (52%), Tlaxcala (52%) o Aguascalientes (51.8%).

Finalmente, los congresos de Chihuahua, Durango, Estado de México, Querétaro y San Luis Potosí arrojan una mayor representación de hombres que de mujeres, aunque ésta es relativamente cercana a la paridad.

Para visibilizar la situación de las mujeres en los congresos locales empezamos por sumar todos los asientos de las legislaturas locales como si fueran un solo congreso. Con ello encontramos que, en el agregado, las mujeres ocupan 593 escaños (53.2%), los hombres tienen 507 asientos legislativos (45.5%) y hay 13 representantes pertenecientes a grupos de diversidad sexual (1.3%).

Gráfica 1. Composición por género acumulada de las 32 legislaturas locales (n=1,113)

El siguiente gráfico contrasta el porcentaje de legisladoras en cada congreso local con la media nacional del 54%. En rosa se aprecian los casos de congresos con 60% o más mujeres. En gris se resaltan los congresos con una representación femenina de ente el 50 y el 59%, mientras que en azul aparecen los congresos locales donde hay prevalencia masculina.

Gráfica 2. Representación promedio de mujeres por congreso local

Para conocer la distribución geográfica de las conformaciones legislativas subnacionales de acuerdo con la prevalecía de mujeres u hombres, véase el siguiente mapa.

Gráfica 3. distribución geográfica de congresos, según sexo de prevalencia 

De los 673 asientos repartidos por principio de mayoría relativa en congresos locales entre 2018 y 2021, 333 (49.6%) son ocupados por hombres mientras que las mujeres tienen una presencia del 50.4% en ese principio. Asimismo, de los 440 lugares asignados por RP en congresos locales, los hombres ocupan 181 asientos (41.6%) y las legisladoras, los restantes 259 (58.4%). Véase el siguiente gráfico.

Gráfica 4. representación de mujeres y hombres, según el principio electoral

Es importante resaltar que las mujeres lograron un porcentaje de asientos mayor por la vía de mayoría relativa (50.4%) que los hombres (49.6%). Asimismo, hay  marcadamente más presencia femenina por la vía de la representación proporcional (58.4% frente a 41.6%), lo que revela que mientras las autoridades electorales recurren a los escaños de representación proporcional para garantizar la paridad cuando los de mayoría relativa arrojan una subrepresentación para las mujeres, ello no ocurre en los casos en los que son hombres quienes resultan subrepresentados  Este comportamiento puede responder a que la lógica de ajustar las asignaciones para lograr la paridad busca resarcir al género históricamente marginado.

Considerando únicamente a las 599 legisladoras locales que están actualmente en funciones, tenemos que, al dividirlas por principio electoral, 340 diputadas (56.7%) entraron a los órganos parlamentarios subnacionales por la vía de mayoría relativa, mientras que las restantes 259 asambleístas locales (43.3%) accedieron por la vía de la representación proporcional.

Sin embargo, cuando se analizan las asimetrías de acceso de las mujeres por ambos principios electorales en los distintos estados, emergen variaciones importantes. Por ejemplo, hay una prevalencia considerable de legisladoras electas por MR en las asambleas locales de Puebla (76% de las legisladoras en esa cámara local entraron por MR), Campeche (70% de mujeres accedieron por MR), Colima y Quintana Roo. Mientas que las asambleas de Aguascalientes, Durango y Nayarit tuvieron una simetría perfecta pues del total de las congresistas que rindieron protesta en aquellas asambleas, 50% accedió por MR y 50% por RP.

Por último, hay tres legislaturas locales donde la mayor parte de las mujeres que ocupan un asiento, accedieron por principio de RP, siendo que la tendencia es que haya más legisladoras de MR. En la cámara local de Guerrero, 14 de las 23 legisladoras (61%) accedieron por lista. Este porcentaje fue del 54% en Estado de México y 52% en Veracruz.

Gráfica 5. representación de mujeres y hombres, por  fórmula electoral y entidad

Al incluir la variable partidista, encontramos que los institutos que contendieron a nivel nacional por primera vez este año, y no lograron los suficientes escaños para conservar su registro, obtuvieron una mayor proporción de diputadas mujeres que de hombres a nivel local: Redes Sociales Progresistas (RSP) consiguió cuatro diputaciones locales, todas ocupadas por mujeres (Sandra Cecilia Herrera Domínguez de Chiapas, Erika Hernández Gordillo de Morelos, Lidia Elizabeth Zamora Ascencio de Nayarit y Gabriela Martínez Larraga de San Luis Potosí). Fuerza por México ganó cuatro escaños locales, de los cuales dos son de legisladoras (Lorena Marbella González Díaz de Baja California Sur y Reyna Flor Báez Lozano de Tlaxcala), y lo mismo ocurrió con siete de los ocho escaños locales obtenidos por el Partido Encuentro Solidario (PES).

Por su parte, el Partido Morena logró 227 diputaciones locales para mujeres (55%) y 184 para hombres (45%). Respecto a los partidos Revolucionario Institucional (PRI) y Acción Nacional (PAN), son para mujeres el 50% y 49%, respectivamente, de los escaños totales que les fueron asignados en las legislaturas locales.

Gráfica 6. Composición partidista por género acumulada de las 32 legislaturas locales (n=1,113)

Más allá de la representación numérica, también se observa un importante avance que podría traducirse en una mejor representación sustantiva. En 19 legislaturas locales, las mujeres fungen como coordinadoras de al menos una bancada legislativa en su congreso: Chiapas, Ciudad de México, Coahuila, Colima, Estado de México, Guanajuato, Guerrero, Jalisco, Michoacán, Puebla, Sinaloa, Sonora, Tabasco, Tlaxcala, Veracruz, Yucatán y Zacatecas, y en 18 de ellos presiden este año sus mesas directivas: Chiapas, Chihuahua, Coahuila, Colima, Estado de México, Guerrero, Jalisco, Michoacán, Nayarit, Nuevo León, Puebla, Querétaro, Quintana Roo, San Luis Potosí, Tlaxcala, Veracruz, Yucatán y Zacatecas.

Sin embargo, a pesar del avance de la presencia de las mujeres en los órganos de gobierno y liderazgo en bancadas de 17 legislaturas locales, el control de las agendas legislativas continúa estando predominantemente en manos de hombres: en 25 congresos locales son ellos quienes lideran las presidencias de las juntas de coordinación política (o juntas de gobierno); dato que contrasta con la titularidad de las mujeres en sólo cinco entidades: Baja California, Colima, Nayarit, Nuevo León y Zacatecas. De igual manera, los hombres presiden 117 coordinaciones parlamentarias (74%) frente a 41 de las mujeres.

Sin duda, el avance normativo y en la representación numérica -o descriptiva- de las mujeres en los congresos de México es significativo, pero es largo aún el tramo pendiente por recorrer para alcanzar la igualdad y su traducción en una representación plenamente sustantiva.

* Sergio A. Bárcena Juárez (@SergioAbarcena) es Politólogo por el Tecnológico de Monterrey y la UNAM, y cofundador de Buró Parlamentario. Adriana A. Báez (@AdrianaABC64) es Politóloga por la UNAM y directora de consultoría de Buró Parlamentario. Oscar Medina Llanos (@OscarMedll) es Politólogo por la UNAM e integrante de Buró Parlamentario.

 

 

1 Llanos, Beatriz y Marta Martínez (eds.), “La democracia paritaria en América Latina: Los casos de México y Nicaragua”, Comisión Interamericana de Mujeres, CIM, 2016, disponible aquí (fecha de consulta: 19 de abril de 2021).