La oveja negra

blogeditor · 25 de febrero de 2011

La oveja negra

Never was a cornflake girl
Thought that was a good solution
Hanging with the raisin girls…

Esta semana, ella se sintió como hace diez años: rechazada. Como cuando salía con sus amigas de la secundaria y mientras todas conseguían pareja, ella era la única que permanecía sola en la mesa, observando la fiesta. O como cuando intentaba conocer o salir con un chico y la relación jamás prosperaba.

Esta semana, ella volvió a sentir que, de alguna u otra manera, #Aquellos le huyen. Cuando era más joven, se preguntaba de manera muy seria si tenía algún defecto del que no se había percatado. Sin embargo, conforme fue creciendo, le restó importancia al asunto y las cosas se desarrollaron naturalmente: llegó el primer #Aquel y con él se borró de manera temporal el sentimiento de rechazo que siempre sintió de parte del sexo masculino.

Ella siempre le atribuyó este “rechazo masculino” a su apariencia y a las cosas que le importaban. Desde los trece años utiliza lentes de pasta –los cuales, por alguna pendeja razón, siempre dan el gatazo de que alguien es más inteligente de lo que en realidad es- y nunca tuvo el hábito de arreglarse como todas las demás. A veces, en lugar de querer salir a fiestear como cualquier puberta de 15 años, prefería quedarse en su casa a leer o ver películas. Siempre fue muy sociable, sí, pero había algo que no le funcionaba como a cualquier jovencita adolescente.

“Lo que sucede es que tú impones”, le dijo #Aquel, cuando le explicó que jamás se atrevió a acercársele porque ella es del tipo de mujeres que todos –si no es que la mayoría- quisiera tener: “Bonita y además abusada…”

Ella, por un momento se sonrojó y, después, se sintió indignada. Es decir, ella sabe que no es fea y que tampoco es tonta, pero vamos, tampoco es hermosa ni es la mujer más brillante de México. Que cualquier #Aquel se sienta intimidado por una combinación de lo más regular posible es una especie de insulto y un “premio de consolación” para disfrazar que la única verdad es que no haces click con nadie.

¿Qué es lo que la gente quiere?, ¿hombres y mujeres? Si está hermosa, huyen; si es inteligente, se acercan con cuidado y terminan por darse la vuelta porque la mujer es demasiado viva; si está fea, qué asco; si no está buena, ni pensarlo; si está regular, podría estar mejor…y así un largo etcétera.

Quien sabe, tal vez la solución esté en deshacerse de los lentes de pasta, soltarse un poco el cabello y ponerse un poco de gloss en los labios; en ser un poco más simple (estúpida, jamás) y salir más de fiesta.

Sin embargo, ella es honesta. Sabe que no dejará sus lentes de pasta y no siempre soltará su cabello porque se le esponja terriblemente; lo que sí puede hacer es cargar un gloss y salir mucho más de fiesta. ¿Lo que no? Ser simple. Eso, sabe, nunca se le ha dado ni se le dará.