blogeditor · 4 de noviembre de 2021
La pandemia nos ha revelado la fragilidad del sistema que hemos construido en los últimos veinte años poniéndonos de cara a una grave crisis económica. El agotamiento de este sistema se revela con cuatro crisis que afectan de forma particular a las vivencias de las mujeres: la laboral, la de cuidados, las múltiples violencias sobre sus cuerpos y la climática. El Presupuesto de Egresos de la Federación puede apostar a transformar la estructura de gasto público para sentar las bases del futuro posible que deseamos: un país incluyente e igualitario.
En cuanto a la estructura laboral, la pandemia expulsó del mercado formal al menos a 3.2 millones de trabajadoras que perdieron su empleo durante los seis primeros meses de la pandemia. Ellas representan al 64% del total.1 A nivel mundial, las mujeres perdieron más ingresos que los hombres, lo equivalente al PIB de 98 países, o bien, 800 mil millones de dólares, según Oxfam.
Con el confinamiento, el cierre de escuelas y guarderías y centros de cuidado de adultos mayores y personas con discapacidad, el trabajo doméstico y de cuidados aumentó y recayó principalmente en las mujeres, quienes realizan 59 horas de trabajo de cuidados frente a 17 horas de los hombres.
Respecto a la situación de violencia que viven las mujeres, de marzo de 2020 a abril de 2020, los asesinatos en contra de mujeres aumentaron en un 2% y, en contraste, los asesinatos de hombres se redujeron en un 0.2%. Durante el mismo mes, se alcanzó la mayor tasa de apertura de investigaciones penales por violencia familiar desde 2015, año en el que el delito comenzó a ser registrado a nivel nacional.2 Según información de la Red Nacional de Refugios, de marzo de 2020 a enero de 2021, la violencia de género aumentó en un 27% y diariamente se registraron más de 600 llamadas de mujeres al 911 para reportar violencias machistas.3
La crisis ambiental es también una crisis de derechos humanos. El modelo extractivista ha expulsado a las mujeres de sus territorios y las ha puesto en riesgo frente a la defensa de estos. De los 18 defensores del medio ambiente asesinados en 2020, tres fueron mujeres; pero son ellas quienes mayor número de ataques sufren en proporción.4
Estos datos hacen una breve alusión a las crisis que el modelo económico y extractivista cimentaron pero que la pandemia nos puso de frente. El trabajo de cuidados realizado por las mujeres, que en muchas ocasiones ha sido invisible, logró sostener a la economía y sobrellevar la crisis después del retiro del Estado en la provisión del bienestar. Es labor de las y los diputados reconocer el papel de las mujeres y apostar por la igualdad. El énfasis en un presupuesto con perspectiva de género puede ser la piedra angular de la verdadera transformación hacia un país igualitario.
Las propuestas específicas que el presupuesto de egresos no puede dejar de abordar son:
El Presupuesto de Egresos de la Federación es la oportunidad histórica que tenemos de revertir las desigualdades estructurales que viven las mujeres. Es responsabilidad de las y los diputados atender a las mujeres poniendo énfasis en sus proyectos de vida y en revertir la carga que se genera de llevar en los hombros el bienestar de una sociedad.