La muerte médicamente asistida en Colombia y su legalización en México

blogeditor · 8 de junio de 2022

La muerte médicamente asistida en Colombia y su legalización en México

La muerte médicamente asistida es un tema pendiente en la agenda del sistema de salud de nuestro país. En algunos estudios, que han incluido la realización de encuestas para conocer la opinión de la población general mexicana sobre la eutanasia y el suicidio médicamente asistido, se ha encontrado una tendencia favorable, resultados parecidos a los que se dan en Colombia respecto a este mismo tema.

En México, en una encuesta de 2020 llevada a cabo por el Centro de Opinión Pública de la Universidad del Valle de México, se encontró que 72% de la población considera que la eutanasia debería legalizarse en el país. En Colombia, una realizada por Invamer en 2021 reportó que el 72.5% de las personas están de acuerdo con la posibilidad de acceder a la eutanasia cuando se experimente sufrimiento físico y psíquico producto de lesiones corporales o de enfermedades graves e incurables.

Es importante indicar que en Colombia la eutanasia se despenalizó en 1997 y se reglamentó en 2015, bajo el impulso de la presión que ejercieron las personas con enfermedades terminales. En un primer momento, la despenalización sin un marco legal produjo varios problemas: las instituciones de salud no sabían si debían proveer este servicio ni cómo hacerlo. Además, al no existir un marco regulatorio que determinara claramente las condiciones bajo las cuales el servicio debía ser ofrecido, la eutanasia quedó en manos de personas (médicos) e instituciones que decidían cómo prestarlo según su arbitrio y buen juicio. 1

Sin embargo, con las regulaciones se eximió a los médicos de cualquier pena en caso de realizar un homicidio por piedad, siempre y cuando se cumplieran ciertos requisitos establecidos por la Corte Constitucional. Entre éstos se encuentran que el sujeto del procedimiento fuera un enfermo terminal; que estuviera bajo intenso sufrimiento o dolor; que el sujeto lo hubiera solicitado, de manera libre y en uso pleno de sus facultades mentales, y que dicho procedimiento lo realizara una persona calificada, es decir, un médico. También se propuso la conformación de Comités Científicos Interdisciplinarios para el derecho a morir con dignidad, integrados por un médico (distinto del tratante), un abogado y un psiquiatra o psicólogo. Medidas similares se llevan a cabo en países pioneros en la legalización de la muerte médicamente asistida, como Bélgica, Holanda y Luxemburgo.

El 11 de mayo de este año, la Corte Constitucional de Colombia aprobó la despenalización del Suicidio Médicamente Asistido (SMA) para personas con enfermedades graves o incurables. De acuerdo con las cifras del Ministerio de Salud y Protección Social de Colombia en el reporte de cifras y datos sobre muerte digna 2021, entre 2015 (año de su regulación) y el 15 de octubre de 2021 se realizaron 178 procedimientos de eutanasia en el marco del sistema de salud.

Si bien aún existen áreas de oportunidad para mejorar la práctica de la eutanasia —como, por ejemplo, la formación de los profesionales de la salud para garantizar los derechos en el fin de la vida, resolver la falta de disponibilidad de servicios de cuidados paliativos de alta calidad, o reducir el desconocimiento sobre la importancia y el uso de los documentos de voluntad anticipada (DVA)—, Colombia ha promovido un gran avance en beneficio de su población y ha brindado un ejemplo a los demás países de la región. 2

En México, el progreso en cuanto a la muerte digna ha sido la Ley de Voluntad Anticipada (LVA), que tiene como principal objetivo evitar la obstinación terapéutica en enfermos terminales al respetar la decisión de éstos de no someterse a medios, procedimientos y tratamientos médicos que solamente prolongan la agonía y la vida de manera artificial, para, ante todo, respetar la dignidad de la persona. Dicha Ley ha sido aprobada en algunos estados de la República: Aguascalientes, Ciudad de México, Chihuahua, Coahuila, Colima, Estado de México, Guanajuato, Guerrero, Hidalgo, Michoacán, Nayarit, San Luis Potosí, Oaxaca, Yucatán, Tlaxcala, Veracruz y Zacatecas.

El avance en Colombia respecto a la legalización de la muerte médicamente asistida lleva a la pregunta: ¿por qué nuestro país se ha quedado atrás? Compartimos con Colombia algunas similitudes económicas, sociales y culturales, pero también somos distintos histórica, sociocultural y políticamente. Se pueden apreciar algunas diferencias entre ambos países en el Atlas de Cuidados Paliativos en Latinoamérica: en Colombia hay una mayor distribución de opioides, existen dos asociaciones de cuidados paliativos y se imparte la asignatura de cuidados paliativos en facultades de Medicina, Enfermería, Trabajo Social y Psicología; mientras que en México solamente se ofrece dicha asignatura en las facultades de Medicina, no se cuenta con asociaciones equivalentes activas, y se tienen mayores recursos de provisión de cuidados paliativos.

Nuestro país puede avanzar en el área de cuidados paliativos y en la legalización de la muerte asistida, como ha hecho Colombia. Existe una mayor apertura, tanto de la población general como de diversos sectores específicos de la sociedad, a aceptar la legalización de la muerte médicamente asistida, y esto debería impulsar el debate y la atención a este tema desde diversas disciplinas, como la Bioética, la Medicina, o el Derecho, entre otras. Esto ayudaría a visibilizar lo que hace falta para que los enfermos terminales tengan una muerte digna.

* Norma Alicia Ordóñez Vázquez es doctora y maestra en Ciencias de la Salud en Salud Mental Pública por el posgrado de la Facultad de Medicina y Licenciada en Psicología por la Facultad de Psicología, ambas de la UNAM. Su desempeño e interés está en la investigación social y de la salud. Ha incursionado en la docencia en el nivel medio básico, medio superior y superior. Actualmente se encuentra realizando una estancia posdoctoral en el Programa Universitario de Bioética.

 

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1 Díaz, A. E. (2017). La despenalización de la eutanasia en Colombia: contexto, bases y críticas. Rev Bio y Der, 40, 125-140.

2 Correa, M. L y Jaramillo, S.C. (2021). Muerte lenta #1.Informe sobre las cifras y las barreras para ejercer el derecho a morir dignamente en Colombia. Bogotá: DescLAB.