La Montaña al mar

blogeditor · 15 de abril de 2021

La Montaña al mar

No hay día en que la desesperanza no se alimente. Las noticias que llegan de todo el mundo no son alentadoras. Pareciera que presenciamos un deterioro paulatino, pero constante. Algo irrefrenable. Fenómenos globales como el cambio climático, violencias, creciente desigualdad, flujos migratorios contenidos por la fuerza, pandemia y las posibles variantes del COVID 19. El mundo reclama respuestas globales y las sociedades han preferido gobiernos populistas, nativistas y de mano dura.

En nuestro país el escenario se vislumbra aun peor. La vida pública se ha convertido en riña callejera. Sombrerazos y gritos. La democracia se tambalea peligrosamente al tiempo que el baño de sangre se profundiza. Todas las alternativas políticas son del pasado y miran a él. Unos añoran pasados más remotos que otros, pero nadie ve hacia adelante. Ni las elecciones hacen que elevemos la mirada, que se discuta el futuro. Todo es un pleito por el pasado. El tiempo de campaña electoral es uno de balazos, insultos y amenazas, mientras que candidatos y candidatas reducen sus propuestas a descalificaciones, amenazas, bailes en redes sociales y botargas. Al parecer, el mejor escenario electoral es un empate entre las fuerzas políticas para impedir un deterioro más acelerado. Nuestra mejor alternativa resulta ser que no pase nada. Un impasse como interludio a otros tiempos y otras alternativas.

Como bocanada de aire fresco llega la noticia de La Montaña que se dirige al mar. La imagen es poética y de un gran peso simbólico. El EZLN zarpará a inicios de mayo rumbo a Europa en una embarcación llamada La Montaña. Lo han llamado Travesía por la Vida, capítulo Europa. Iniciará un viaje en sentido opuesto al realizado hace 500 años. Busca articular rebeldías y resistencias a un sistema de vida que produce muerte. “No sólo para abrazar a quienes en el continente europeo se rebelan y resisten -dice el Subcomandante Insurgente Moisés-, también para escuchar y aprender de sus historias, geografías, calendarios y modos”.

La delegación zapatista visitará decenas de países y regiones europeas y “se encontrarán con quienes nos han invitado para platicar sobre nuestras historias mutuas, dolores, rabias, logros y fracasos”.

Con la poética propia del zapatismo que pretende rescatar el valor de la palabra, el Subcomandante Insurgente Galeano nos estará relatando la travesía y los trabajos realizados.

La imagen no podía ser más potente. La Montaña surca el mar en sentido inverso al de hace 500 años. Una pequeña luz de esperanza y resistencia. Igual de potente que la imagen de madres rascando la tierra en búsqueda de sus hijas e hijos desaparecidos por grupos criminales y el Estado. Con el mismo peso con el que feministas transformaron la valla del poder y la falta de diálogo en un memorial.

Será mucho pedir que sociedad y medios giren la mirada, embelesada por la podredumbre cotidiana, y reflexionemos sobre estas otras alternativas. La alternativa de vida sobre la de muerte, la de diálogo y escucha sobre la del grito, la de resistencia sobre la de imposición, la de la sustentabilidad sobre la del mal entendido progreso.

Seguir en el ruido cotidiano solo nos llevará a más violencia. La Montaña al mar. Prefiero esa imagen y esa esperanza.

@dayan_jacobo