blogeditor · 13 de noviembre de 2022
El estudio del ADN de un organismo, es decir su genoma, es fundamental para detectar, prevenir y atender de la mejor manera posible enfermedades futuras dada la predisposición genética. Se trata de una tarea enfocada en la detección de riesgos en las personas para poder aplicar tratamientos personalizados. Llevar a cabo esta investigación a gran escala permitiría el desarrollo de políticas públicas sanitarias enfocadas en la prevención, la reducción de los costos asociados a la salud y sobre todo la detección temprana de múltiples enfermedades.
En nuestro país, el Instituto Nacional de Medicina Genómica (Inmegen) tiene esa tarea desde su fundación, en 2004. Entre las investigaciones realizadas por el instituto destacan el estudio genómico del hígado graso no alcohólico (una condición que puede llevar a desarrollar cáncer hepático), el diagnóstico genómico de tumores pediátricos, el genoma del cáncer, el descubrimiento de nuevos genes causales en pacientes que sufren malformaciones congénitas múltiples de difícil diagnóstico y las bases genéticas del Parkinson en la población mexicana. Su labor como instituto nacional, debería ser crucial para dotar de información a los encargados del manejo del sistema de salud en México.
Adicional a ese importante papel, a mediados de este año, se anunció que el Inmegen colaboraría con el Centro Nacional de Identificación Humana para que en sus instalaciones y con infraestructura novedosa se realicen análisis complejos de restos humanos, a fin de lograr identificar los más de 50 mil cuerpos que hoy existen en México sin que pueda precisarse su identidad. Cabe recordar que la mayoría de análisis de restos humanos se realizan en el extranjero debido a que en México no existen las condiciones para realizarse, situación que complica y encarece la utilización de estos mecanismos vitales para dar certeza a miles de familias. Por ello, es una buena noticia que en México puedan realizarse este tipo de estudios.
Para 2022, el Inmegen logró un incremento en su presupuesto gracias a los más de 178 mil millones de pesos (mdp) que se le otorgaron para infraestructura, equipamiento e insumos que, entre otras cosas, permitirán la instalación del laboratorio enfocado en la identificación humana. En total el año pasado se le otorgaron poco más de 380 mdp.
Sin embargo, en el Presupuesto de Egresos de la Federación 2023 solo se le asignan alrededor de 223 mil mdp, es decir 167 mdp menos que en 2022. Esto, porque ya no se destinan recursos para infraestructura, equipamiento ni insumos, y aunque se entiende que la inversión en los laboratorios necesarios para la identificación humana se realizó durante este año, no se explica por qué no son asignados recursos para la operación de los mismos durante 2023, lo que pone en riesgo que lleve a cabo su nueva función.
En los otros rubros presupuestales, existentes para realizar las funciones básicas del Instituto, se observan incrementos marginales en términos reales: actividades de función pública (+ 0.79%), actividades de apoyo administrativo (+ 0.94%), formación y capacitación de recursos humanos (+ 1.24) y para investigación y desarrollo tecnológico en salud (+ 1.13%). En pocas palabras y sin tomar en cuenta el presupuesto asignado el año pasado para infraestructura, el Inmegen tendrá un aumento del 1% aún cuando tiene tareas adicionales a las, ya de por sí, fundamentales que debe realizar.
La labor del Inmegen es fundamental ahora en dos sentidos: la primera, para generar evidencia que permita a los decisores implementar mejores estrategias en el ámbito de la salud y, la segunda, ahora para aliviar el dolor de miles de familiares que no tienen certeza sobre el destino de sus seres queridos, que son catalogados como desaparecidos. Por tanto, es necesario dotar al Inmegen de más recursos que permitan que su trabajo contribuya al fortalecimiento no solo del sistema de salud, sino también al de justicia transicional que permita saber la verdad y reparar los daños causados. De lo contrario, las buenas intenciones no podrán traducirse en acciones que verdaderamente impacten en el bienestar colectivo.