La mala senda

Redacción Animal Político · 20 de enero de 2023

—Pinches putas

Vagabundo. Indigente. Persona en situación de calle. “La mala senda”.

 

La escena, representada toda en tinta negra, nos muestra a un hombre andrajoso vagando por las calles. Es Insurgentes la zona por la que deambula y el ex cine cuyo nombre ya no recuerdo, aquel ubicado sobre la glorieta, el lugar donde de un contenedor de basura saca una maltratada revista porno. La visión de las fotografías lleva a aquel hombre en estado lamentable a perder la mirada en lo alto del cielo gris claro y entonces el personaje que la novela gráfica nos revela ya no es el ciudadano maloliente que vimos al inicio, sino un joven boxeador en plenitud de facultades. Las viñetas avanzan y somos testigos de su éxito, de la fuerza de su pegada. También somos testigos de las fiestas que acompañan sus peleas ganadas y de la entrada del vino y de la cocaína. Sus mujeres, los amigos de ocasión. Corte negro y entonces viene el declive, la caída, el derrumbe. Las peleas perdidas junto con todo lo demás y el personaje que pierde la mirada es nuevamente el indigente, el vagabundo que mira indiferente las fotografías de una humedecida revista porno que encontró en un bote de basura.

La virtud mayor de “La mala senda”, el libro del artista visual Salvador Jacobo, publicado por Sexto Piso, es su crudeza, la forma en la que restriega en la cara del lector toda su violencia y sordidez. Habituado, como chilango fidelísimo que es, a recorrer sus calles, Salvador se sabe la Ciudad de México y de ella ha extraído para su obra la figura de un hombre en situación de abandono que es a la vez la representación dura y sin matices de los miles de hombres y mujeres que en este segundo rondan las calles en espera de nada. Influido en el aspecto gráfico por Robert Crumb y en el aura literaria por el realismo sucio de Bukowski, entre muchos otros, el autor lleva a cabo un minucioso trabajo de detalle en cada ilustración. Las arrugas, el vómito, los pliegues de mugre acumulada, todo se halla representado con un estilo que salpica la percepción lectora infinitamente.

Dividido en tres historias o volúmenes (Los Días Errados, La Buena Suerte y Los Caníbales o Gran Atlas de Anatomía) que en algún momento tocan la figura de ese vagabundo, “La mala senda” constituye también una muestra ejemplar de esa otra escena literaria y visual que, colocada en las antípodas de la corrección, emplea la realidad más descarnada para establecer una narrativa diferente en la que no cabe, pues no lo persigue y no le importa, ningún final feliz.

@elimonpartido