blogeditor · 18 de mayo de 2022
En mayo de 1993 Miguel Orlando Muñoz, teniente de la Secretaría de la Defensa Nacional, realizó una llamada telefónica a su familia desde el 26° Batallón de Infantería en Ciudad Juárez, Chihuahua. Fue la última vez que supieron algo de él.
Desde la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos le cedemos este espacio a su madre María Guadalupe Guzmán, quien a 29 años de la desaparición de Miguel Orlando, escribió el siguiente texto:
29 años se cumplieron este 8 de mayo desde que ocurrió la desaparición forzada de mi hijo, Teniente de Infantería Miguel Orlando Muñoz Guzmán. Mi hijo fue visto por última vez dentro de las instalaciones del 26 Batallón de Infantería con sede en Ciudad Juárez, Chihuahua. Por lo tanto, la responsabilidad sobre su desaparición forzada recae en las autoridades militares.
Cada administración que ha pasado desde Salinas de Gortari a la fecha son unos encubridores que protegen a los culpables y abandonan a las víctimas junto a sus familiares. Pero no dejaré de luchar, ni me rendiré jamás, porque una madre jamás se rinde de exigir justicia ante la desaparición forzada de mi hijo. Les ha quedado grande el cargo.
Son 29 años de no desistir en la lucha por encontrarte con vida hijo mío, de exigir justicia y que se sancione a los responsables. 29 años difíciles en los que me he enfrentado a la burla abyecta de aquellos que se suponen están ahí para impartir justicia, para realizar investigaciones serias e imparciales. Me he enfrentado a autoridades sin escrúpulos, sin ética moral ni profesional, que ven mi exigencia como una molestia, como si lo que les pido no estuviera dentro de sus obligaciones. Mi hijo ha sufrido todo este tiempo la impunidad cada vez que le han dado carpetazo a la investigación dentro de las distintas entidades de gobierno en las que se ha llevado a cabo la averiguación previa, desde la Fiscalía de Justicia Militar, Fiscalía Estatal del Estado de Chihuahua y la Procuraduría General de la República ahora Fiscalía General de la República. Mi hijo tiene derecho al acceso a la justicia pronta, efectiva e imparcial, y se reconozca el involucramiento de elementos del ejército en su desaparición.
Desde el 2006, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos resolvió, dentro del Informe de Fondo Nº 2/06, que el Estado mexicano no había llevado a cabo una investigación efectiva para esclarecer lo ocurrido con mi hijo,
Me hace falta ese pedazo de mi corazón que me arrebataron, pero no dejaré de luchar hasta encontrar a mi hijo, jamás me rendiré, jamás. La lucha sigue hasta encontrarte, hijo querido.