Redacción Animal Político · 20 de junio de 2023
En México se buscan rutas alternativas a la ley. Con tal de forzar su incumplimiento se dan rodeos que cobran facturas muy caras. Al pretender reducir la violencia sin pasar por la ley llegamos a la militarización de la seguridad sin reducir las violencias. Para abatir la corrupción se entregaron aduanas y otras funciones civiles a militares. Ahora tenemos opacidad y corrupción militar, además de impunidad vieja y nueva. Ante la incapacidad de realizar investigaciones serias se optó por la prisión preventiva oficiosa. Meter a la cárcel a quien sea antes que investigar. Para mostrar preocupación por la impunidad la clase política eleva las penas manteniendo altos índices de impunidad. Como si cero multiplicado por infinito dejara de ser cero.
Los Estados dejaron atrás la fuerza para regular la compleja vida social desde el marco de la ley. Abandonar la ley y optar por la ruta militar coloca a México en ruta de Estado predemocrático.
La lista de problemas que se generan al abdicar ante la impunidad es enorme. Aquí unas cuantas:
La agenda urgente es la de Estado de derecho. Una agenda centrada en verdad, justicia y seguridad. Vivimos violencia e impunidad extraordinarias. Resulta imposible enfrentarlas con instituciones ordinarias. Lo mismo pasó con la pandemia en todo el mundo. Los sistemas ordinarios de salud tuvieron que ser reforzados con mecanismos extraordinarios de salud.
No hay más que dos alternativas: fiscalías verdaderamente independientes con rendición de cuentas y nombramientos serios de sus titulares, un mecanismo internacional contra la impunidad y una gran comisión de la verdad independiente. De lo contrario seguirán creciendo las violencias, la conflictividad social y difuminando lo que queda de democracia.