La izquierda, la elección y la necesidad de negociar

blogeditor · 1 de agosto de 2012

La izquierda, la elección y la necesidad de negociar

 

Por: Vidal Llerenas Morales (@vidallerenas)*

El proceso electoral de 2012 todavía no concluye. Falta la resolución de quejas que tienen que ver con asuntos muy serios de compra de voto, rebase de gastos de campaña y recursos no reportados que fueron dispersados por el PRI en tarjetas electrónicas. Existe la posibilidad de la anulación de la elección. Sin embargo, existe también la posibilidad de que Enrique Peña Nieto sea el Presidente de México en diciembre, debido a las deficiencias de la legislación y a la dificultad de probar buena parte de las tropelías electorales. El PRD, el partido de izquierda más importante del país, se enfrenará al dilema de fijar su posición entorno al nuevo gobierno y su interlocución en el Congreso. En mi opinión, ese partido, en el que milito y bajo cuyas siglas soy diputado, debe iniciar, una vez calificada la elección, el proceso de negociación de una reforma política que mejore la calidad de la democracia y siente las bases para el triunfo electoral de una opción política que cada seis años recibe un enorme apoyo por parte de los electores.

La agenda a discutir debe limitar el poder de dos actores clave para el adecuado juego de las instituciones democráticas en México: los gobernadores y los medios de comunicación. Además, el PRD debe poner sobre la mesa la necesidad de concretar la transformación del Distrito Federal en una ciudad capital con autonomía plena. Con respecto a los gobernadores, es evidente que las finanzas de los estados son la gran fuente de financiamiento para la compra y coacción de voto. Los mandatarios estatales no enfrentan contrapesos efectivos, los fiscalizadores son sus empleados y la información financiera no se registra, ni se audita, bajo estándares razonables. Urge una reforma para garantizar la rendición de cuentas a nivel local y la independencia de los órganos autónomos estatales. Urge además multiplicar la oferta de medios de comunicación., concretar la tercera cadena, pero también las famosas obligaciones para que los concesionarios pongan sus canales abiertos a disposición de los operadores de televisión restringida, y éstos necesariamente distribuyan lo que se transmite de manera abierta. Además, claro, de abrir la posibilidad de que todo canal que pueda trasmitir voz, datos y video, lo haga.

Finalmente, la izquierda debe garantizar la plena autonomía y el reconocimiento del DF como Ciudad Capital. La ciudad no es soberana en materia de deuda, tampoco lo es en seguridad y se encuentra excluida de fondos federales de los que gozan el resto de las entidades. Tampoco se reconoce su condición de capital, no se le compensan los recursos que sus gobiernos gastan en seguridad y el mantenimiento de edificios y espacios públicos de gran importancia para el país, así como su aportación económica en las áreas de mayor valor agregado para la nación. A pesar de esto, la izquierda ha desarrollado políticas sociales y de inversión en infraestructura sin precedentes en el país, que le han ganado el apoyo mayoritario de los capitalinos. El proceso de reforma política del DF esta todavía inconcluso, es un pendiente de la transición, por lo que concluirlo debe ser una prioridad mayor para la izquierda, ya que los capitalinos no contamos aún con derechos políticos plenos.

El definir una agenda precisa en materia de rendición de cuentas de gobernadores, competencia en medios y reforma política del DF no implica renunciar al litigio electoral al que se tiene el derecho e incluso la obligación de mantener ante la evidencia de irregularidades serias. Lo que afirmo es que el PRD debe tener la claridad suficiente para plantear, en cualquier caso, un proceso de reforma de las instituciones públicas que eliminen las causas estructurales de la inequidad en la competencia electoral y que sirva para limitar el poder de quienes pueden influir de manera desmedida e ilegitima en la toma de decisiones públicas. Eso va a elevar la calidad de la democracia y va a ser posible el triunfo electoral de la izquierda. Podrá ser posible con Andrés Manuel López Obrador, quien, lejos de ser un lastre para la izquierda, fue un activo de gran valor para todos los que competimos en las elecciones y que tendrá que formar parte, siempre, de los frentes electorales de la izquierda. Pienso, sin embargo, que Marcelo Ebrard es el líder que a futuro deberá encabezar nuestra oferta en los comicios presidenciales y no tengo ninguna duda en sumarme a la empresa que anunció con ese fin a partir de enero próximo. Estoy seguro que si podemos garantizarle al país mejores condiciones de competencia electoral, pronto, muy pronto, México formará parte del conjunto de naciones de América Latina que hoy vemos con cierta envidia, porque sus gobiernos promueven políticas claramente progresistas e incluyentes.

 

*Vidal Llerenas es Diputado Federal por el PRD.