La inspirada “ajenía” de Ritwik Ghatak

blogeditor · 30 de diciembre de 2013

La inspirada “ajenía” de Ritwik Ghatak
Vía Twicsy
Vía Twicsy

El inclasificable dramaturgo, guionista y director de cine Ritwik Ghatak vivió en carne propia los traumas de la hambruna de 1943 en la región de Bengala y la Partición de 1947 cuando se retiró el Imperio Británico del Rajen el subcontinente y fueron fundadas, a mediados de agosto en ese mismo año, dos naciones separadas y enemigas: la India y Pakistán. Suceso que cambió el curso de la historia contemporánea, que produjo innumerables muertes, el éxodo de millones de refugiados y una catástrofe humanitaria a ambos lados de sus fronteras.

Ocho fueron sus películas y perdurable la influencia de su estilo en la industria cinematográfica independiente. Nació en 1925 en Dacca, Bengala Oriental; durante veinticuatro años y hasta 1971, ciudad y territorio pakistaní, pero tras una cruenta y desastrosa guerra librada contra ese país, con el decidido apoyo de la India, capital de la República de Bangladesh. Murió muy joven en 1976, consumido a los 51 años por los estragos del alcoholismo y la tuberculosis.

En YouTube pueden verse, hasta donde entiendo, dos largometrajes suyos. Jukti Takko Aar Gappo (Razón, debate y relato) es un críptico testamento en celuloide donde se incorpora como autor y protagonista; encarna a un borracho intelectual que ha perdido su hogar y su familia, y emprende, juez implacable y penitente, el último viaje de su existencia. El trabajo es, para efectos prácticos, su despedida. Fue elaborado en el ocaso de su carrera y no se considera su mejor obra.

Caso excepcional y muy distinto es el de Subarnarekha, capítulo que concluye una trilogía sobre los refugiados después de la Partición que utiliza todas las convenciones del melodrama para combinarlas magistralmente con música, canciones de Rabindranath Tagore, edición espléndida y hermosos encuadres que van revelando las vicisitudes de una familia rota (hermano y hermana brahmanes o duiya, y un tercero adoptado por ellos de la casta dalit o paria): truncada aún más por la intolerancia, la ambición, la casualidad y el destino. Redimida al final–a pesar del terrible desenlace- por algo que se asemeja, tal vez, a la esperanza.

[contextly_sidebar id=”17a1d72aea8be23b6ccc898e6422c897″]La trama de Subarnarekha es harto sencilla. No es demasiado ajena a la realidad mexicana, ni a los productos de nuestra extensa cultura cinematógrafica. Ashwar es el mayor de los dos hermanos Chakraborty. Él y la pequeña Sita son huérfanos, transmigrantes en Bengala Occidental y testigos del nacimiento de la India. La madre intocable de Abhiram, el niño que completa la familia, es secuestrada durante los disturbios y no se le puede encontrar para reunirse con su hijo. Parten entonces los tres a vivir a las márgenes del río que da nombre al filme; un antiguo compañero de escuela le ha ofrecido a Ishwar trabajo fijo en una fundidora de su propiedad. Abhiram es internado en una escuela que se encuentra lejos del lugar desde donde alguna vez volaron aviones ingleses durante la Segunda Guerra Mundial. Ya jóvenes, Sita y él descubren que se aman, pero Ishwar desea que ella contraiga nupcias con alguien de su propia casta. De eso depende su propio ascenso económico y prosperidad profesional. Momentos antes de la boda de Sita, la pareja de enamorados emprende la fuga y llega a la ciudad Calcuta. Tienen un hijo. Pasa el tiempo. Atraviesa hambres y penurias. Ishwar padece fuera de sí, entre obsesionado y perdido, la ausencia de su hermana. Una serie de casualidades detona el resultado que acarreará, para todos, consecuencias trágicas e irreversibles.

Y sin embargo,para Ghatak es posible –diría, casi necesario- vencer a la fatalidad. O cuando menos, plantarle cara. La condición ajena y universal de los protagonistas, que se completó en 1962 y cuyo estreno tuvo lugar tres años más tarde, puede ser (en México, aquí y ahora) la nuestra. También, la apuesta de que la vida –familiar, social, colectiva- exige que asumamos nuevas responsabilidades; mejores, y más generosos, alcances.

Foto 2Sita, niña. Foto Konangal Film Society

 

Su hermano Ishwar. Cortesía Chao Film Festival, Rice University
Su hermano Ishwar. Cortesía Chao Film Festival, Rice University

 

Sita, joven. Vía Omar´s Film Blog
Sita, joven. Vía Omar´s Film Blog

 

Con Abhiram. Foto NDTV.com
Con Abhiram. Foto NDTV.com

 

Subarnarekha, gran película en blanco y negro de Ritwik Ghatak, puede encontrarse aquí en idioma original bengalí con subtítulos en inglés.

 

 

Ojalá se animen a verla.

Feliz Año Nuevo.  Nos vemos muy pronto, en 2014.

 

@alconsumidor