blogeditor · 15 de septiembre de 2022
Poco se habla de los conflictos internos que acarrea una guerra como lo fue la de la independencia de la corona española, que trajo consigo el desplazamiento de comunidades por causa del incremento de la violencia, la persecución política, o la búsqueda de mejores condiciones de vida.
Actualmente en México, sin tener un conflicto interno declarado, existe un incremento de población que vive el desplazamiento forzado por causa de la agudización de la violencia en sus comunidades, la injerencia de grupos del narcotráfico y paramilitarismo. Según el “registro histórico-acumulativo” de la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos (CMDPDH), “el total de personas desplazadas internamente por la violencia en nuestro país asciende a 356,792 personas. De ellas, los estados con mayor desplazamiento forzado son Guerrero, Chiapas, Oaxaca, Chihuahua, Sonora, Sinaloa, Michoacán y Quintana Roo (Informe 2020)”.
Por otro lado, tenemos una terrible crisis humanitaria que viven miles de personas que llegan al país buscando refugio o se encuentran en tránsito para migrar a países del norte. Sin embargo en ambas situaciones, ya sea el desplazamiento interno o trasnacional, han motivado la violación de sus derechos humanos, actos de discriminación, racismo, extorsión y violencia por parte de algunos agentes del Estado Mexicano y de algunos miembros de la delincuencia organizada y grupos de poder en México.
Resulta paradójico que una nación que se forjó en las luchas de los movimientos sociales, indígenas, 1 campesinos y de esclavos negros, para liberarse de la esclavitud y obtener su libertad e independencia de otros gobiernos en 1810, en el momento actual limite el libre tránsito y el acceso a derechos de miles de personas que salen de sus países expulsadas 2 por las violencias. La detención migratoria que debería ser una excepción sigue siendo una práctica recurrente de las autoridades migratorias, para que las personas desistan de cruzar el país o de solicitar asilo en México.
Como refiere Lizbeth, hondureña, de 35 años, acompañada de su hija de 8 años:
Fui retenida en una estación migratoria aquí en México. Me pidieron identificación la cual no pude mostrar, porque yo venía indocumentada… Ese fue el delito que yo cometí en México -por entrar de manera indocumentada- y después de eso yo fui trasladada a la Estación Migratoria de Acapulco. Ahí me retuvieron y me explicaron lo del refugio y yo les enseñé las pruebas que traía. Y me dijeron -pide el refugio, hazlo por tu hija-. Y sí, lo hice, lo hice por mi hija. (…)”. 3
Es importante destacar que la idea de la soberanía y protección de las fronteras no debería estar en contraposición con la recepción y la hospitalidad de personas extranjeras, no tendría que exponer a ningún ser humano a múltiples riesgos, ya que por causas ajenas a ellas mismas dejan su hogar para vivir en nuestro país en condiciones de alta precariedad (desempleo, poco acceso al sistemas de salud o educativo, bajos ingresos, vivienda pobre u otra condiciones no dignas) y altos riesgos sociales a los que están expuestas, como el secuestro, la trata laboral o sexual , la explotación, la discriminación, la xenofobia, entre otros riesgos.
Antes de finalizar es necesario recordar que los estados tienen la obligación de proteger los derechos humanos de sus ciudadanos, pero también de las personas en movilidad humana. En general, falta mucho camino por recorrer para que la defensa, protección de los derechos humanos y la hospitalidad sean prácticas comunes y extendidas a todos los sectores sociales, sin importar la nacionalidad, género, origen étnico, nivel socioeconómico u otras condicionantes sociales. Lo que sí podemos hacer más los ciudadanos de a pie es ser más empáticos a las problemáticas y necesidades de las otras, los otros; tejer la solidaridad y recepción fraterna, sin importar el origen de las personas. Hagamos memoria histórica y recordemos que los grandes cambios y las transformaciones sociales las hacen los pueblos y no los gobiernos.
* Mercedes Sánchez es Auxiliar de Trabajo Social Sin Fronteras IAP.
Referencias:
Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos A.C. (2020, diciembre). Episodios de desplazamiento interno forzado en México. Informe 2020. Retrieved 09 10, 2022.
Juárez, C. (2018, octubre 2). Desplazados por la violencia, un fenómeno aún no reconocido en México en todas sus dimensiones. Ciencia UNAM. Retrieved 09 11, 2022.
Miranda Juárez, M. (2002, septiembre). La independencia de México y el derecho a la Revolución. Alegatos, 73, 432-466.
Sánchez, M. (2016, mayo). El significado de la migración en mujeres centroamericanas y el impacto psicosocial de la violencia. (Tesis de licenciatura). Universidad Nacional Autónoma de México.
1 “Los indígenas y las castas se encontraban en condiciones de miseria, sobre todo a causa de las Reformas Borbónicas , ya que estas habían provocado su endeudamiento y la pérdida de sus tierras, además había hambre que se originó, por el acaparamiento del maíz, lo que provocaba epidemias y muertes por inanición”. Miranda M. (2009)
2 Por las condiciones sociales de miseria, hambre, múltiples violencias (como el desplazamiento forzado por el crimen organizado, persecución a grupos determinados como la comunidad LGBTIQ, sólo por citar algunos ejemplos).
3 Fragmento de historia de vida: Lizbeth, 35 años, hondureña.