betotavira · 27 de enero de 2011

Está triste. La integrante de mi CISEN que me cuenta esta mala noticia lo hace con el rostro desencajado: “Paulina y Luis Carlos están separados desde hace cuatro meses. Se me hace que ya no hay marcha atrás. No te lo dije antes porque tenía la esperanza de que volvieran, pero a estas alturas, la verdad, yo creo que lo que sigue es el divorcio.”
Mi fuente, con quien estuve hoy por la mañana desayunando en el restaurante Country, de Bosques, lo que más se lamenta –como siempre sucede en estos casos– es el nuevo estilo de vida que tendrán los dos hijos (Diego, actualmente de tres años, y Andrés, de casi dos), que procrearon Paulina Fox de la Concha y Luis Carlos Aguilar durante poco más de cuatro años de matrimonio.
Pero en ese tema sí me dejo ir como hilo de media y paro en seco a mi fuente diciéndole que está pensando como si viviera en el siglo XVI, ya que Paulina no será ni la primera ni la última mujer en este mundo que se divorcia de su esposo y que, con el estandarte de madre soltera o con una nueva relación, saca a sus hijos adelante haciéndolos muy felices #quenomechingue.
Ya con el refresh de los usos y costumbres de la sociedad moderna, mi fuente le bajó dos rayitas a sus creencias ortodoxas y, con mucho mejor ánimo, comenzó a platicarme las divertidas anécdotas que vivió cuando fue a la boda de Paulina y Luis Carlos, celebrada poco tiempo antes de las elecciones de 2006 (en mayo), en el racho San Cristóbal, propiedad de la familia Fox, ubicado en Guanajuato.
“Convocaron muy bien –dice mi comadre-semi monja – me acuerdo que estuvieron Olegario Vázquez Raña y su esposa, Carlos Slim Helú, Leandro y Emma Ampudia, Manolo y Marie-Thérèse Arango, Fernando Canales Clariond, Arturo Elías Ayub con Joanna Slim y Ángela Stelzer, esposa del entonces secretario de Energía, entre muchos muchos. La verdad la boda estuvo increíble. Hasta se me pasaron las copitas”.
La pregunta sobre los motivos de la separación de Paulina y Luis Carlos es inevitable. Mi contacto se limita a responder que la que tomó la decisión fue la hija de Vicente Fox y Lilián de la Concha. “Quizás fue porque los dos se casaron muy chicos, Paulina tenía 23 y Luis más o menos la misma edad. Pero la verdad no sé. En estos casos los únicos que conocen las verdaderas razones son ellos”.

