La fórmula México sin pobreza

blogeditor · 23 de agosto de 2021

La fórmula México sin pobreza

Para enfrentar la pobreza hay que superar una percepción errónea. Tenemos una percepción muy difundida al pretender reducir la pobreza mediante “programas sociales”.  Es una confusión que nos hace mucho daño y que no tiene fundamento en la evidencia.

La raíz de la pobreza en México está en el sistema laboral. Para muchas personas el trabajo se convierte en una fábrica de pobreza.

Los datos de CONEVAL son muy claros. Hay dos carencias que resaltan y explican la magnitud de la pobreza, su permanencia e incluso su crecimiento en estos 2 años: a) la carencia de ingreso suficiente para la canasta básica y b) la carencia de seguridad social.

En 2020, estas dos carencias son las más altas y afectan a más de la mitad de la población (53 % la primera, 52 % la segunda).  Casi 67 millones de personas sin ingreso suficiente para superar la línea de pobreza y 66 millones de personas sin seguridad social.

Estas mismas carencias han sido las más altas desde que se inició la medición de la pobreza en 2008.

Ambas carencias se generan en buena medida desde el sistema laboral, por bajos salarios y por millones de personas que trabajan sin seguridad social.

Así lo hemos venido informando, también con datos oficiales, desde el Observatorio de Trabajo Digno: 2/3 de las personas que trabajan no ganan lo suficiente para cubrir el costo de dos canastas básicas, no pueden sostener a un hogar de dos personas fuera de la pobreza (ellas y otra persona más).

Y 6 de cada 10 personas trabajan sin afiliación a la seguridad social. Son “informales” aunque una buena parte de ellas tienen un empleo con trabajo asalariado y subordinado.

Pero aún así, se les niega la afiliación obligatoria a la seguridad social.

La pandemia agravó la situación, pero ya estaba mal desde antes. Estos niveles de trabajos precarios sin ingreso suficiente y sin seguridad social los arrastramos con cambios marginales, al menos desde hace 15 años, para los que contamos con información estadística comparable del INEGI. Pero al menos para la seguridad social, sabemos que siempre, desde su creación, más de la mitad de la población ha estado excluida.

La carencia de salud que se incrementó 78 % entre 2018 y 2020 también tiene su raíz estructural en la falta de seguridad social. Aunque CONEVAL mide la afiliación a la salud incluyendo acceso a INSABI y sistemas privados, al final, la carencia de seguridad social nos muestra la dimensión de la exclusión, de la discriminación y de la segmentación de la atención que afecta gravemente la atención en salud. Evita que funcione correctamente la atención primaria en salud, es decir la prevención, la detección oportuna y el control temprano de las enfermedades.  En pocas palabras, impide el ejercicio del derecho a la salud, para millones de personas.

Por eso, insistimos en que la fórmula frente a la pobreza es: Trabajo Digno + Sistema Universal de Salud y Protección Social. Esa es la fórmula para un México sin Pobreza.

Acción Ciudadana Frente a la Pobreza se suma a los llamados que desde el ámbito académico, político y social promueven el diálogo para construir acuerdos frente a la pobreza.

Hemos presentado propuestas concretas, pero sobre todo nos hemos sumado a quienes propugnan por dialogar para acordar. Así lo dijimos el pasado 18 de agosto en conferencia de prensa.

Hay que superar ya el ánimo de confrontación permanente y polarización. La pobreza es un “problema-país” que requiere la participación de todos y que permite concitar la colaboración más allá de colores partidistas o intereses de grupo.

Estamos exhortando a quienes toman decisiones, en los ámbitos político y económico, a construir espacios de diálogo y acuerdo con este propósito unificador. Encontrar puntos en común y construir salidas frente a la pobreza es la mejor forma de dejar de lado confrontaciones estériles.

Hemos colocado los temas para dar concreción a esta fórmula frente a la pobreza, incluyendo una reforma fiscal progresiva y gradual que la haga posible.

Les invitamos a conocer el pronunciamiento que hacemos desde la sociedad civil, en un ánimo propositivo y constructivo.  Ofrecemos ahí el análisis de los datos de CONEVAL e INEGI y presentamos las propuestas para construir la fórmula MX sin pobreza.

Dejemos de buscar soluciones “mágicas” en los programas sociales o de “pedir peras al olmo”.  Es tiempo de “tomar al toro por los cuernos”.

El primer ingrediente indispensable reordenar el sistema para colocar los derechos laborales en el centro y crear más trabajos dignos. Trabajo digno para todas y todos.

El otro ingrediente es Salud y Protección Social para todas y todos. Esto requiere que incluyan a todas las personas, o sea que sean efectivamente universales. Y por tanto, que no sean condicionados, que dejen de estar vinculados a las prestaciones laborales y al régimen laboral.

El segundo ingrediente de la fórmula México sin Pobreza es Sistema Universal de Salud y Protección Social, que además de la salud, incluye el acceso a servicios de cuidados y mecanismos de sustento para quienes carecen de ingreso, por discapacidad, por enfermedad, o por situaciones de emergencia, como esta pandemia.

Millones de personas sin trabajo y muchos millones más que trabajan sin seguro social y sin salario suficiente se beneficiarían de esta fórmula.  Y sí, si se toman las decisiones necesarias y dejamos de “andar por las ramas”, podríamos lograr el Objetivo 1 de la agenda 2030 de la ONU y construir un México sin Pobreza.

@FrenteaPobreza