La Filosofía en España en peligro de extinción

blogeditor · 1 de diciembre de 2021

La Filosofía en España en peligro de extinción

En España, la enseñanza de Filosofía en el bachillerato y en el nivel secundario (que se imparte durante cuatro años a un estudiantado que va de los 12 a los 16 años) ha sido condenada a la extinción, pues ha perdido su obligatoriedad en el esquema curricular de ese país. Y la cercanía de éste con México nos obliga a ver lo que ha estado sucediendo.

La Educación Secundaria Obligatoria (ESO) en España ha sufrido una serie de modificaciones en los últimos meses. La Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE), que funcionaba desde 2013, fue derogada en diciembre de 2020 por la Ley Orgánica que Modifica la Ley General de Educación (LOMLOE). En lo que respecta a la ESO, lo anterior quita la obligatoriedad de las materias de Filosofía y Ética en favor de la introducción de nuevas asignaturas, como “Formación y orientación personal y profesional”, mientras que en el nivel bachillerato las asignaturas de Filosofía cambian de nombre a “Filosofía e Historia de la Filosofía”, y los contenidos de Ética y de otras disciplinas humanísticas y artísticas adquieren el carácter de optativas.

Estas modificaciones otorgan a cada Comunidad Autónoma en España la facultad de decidir incorporar o no estas y otras asignaturas a las mallas curriculares. Si bien la LOMCE ya había sido cuestionada por la introducción o creación de materias como “Religión o valores éticos”, en sustitución de los contenidos laicos de la asignatura de “Ética”, la nueva propuesta ha reanimado el discurso sobre la (in)utilidad de la Filosofía.

Ante esta circunstancia, diversas manifestaciones se han dado en el interior de universidades e instituciones educativas españolas, se han impulsado campañas en redes sociales (como #ESOesFilosofia, o #LaFilosofiaImporta) y en Change, y en general se da una lucha mediática para mostrar los peligros que suponen las nuevas disposiciones. La justificación de eliminar la obligatoriedad de las asignaturas filosóficas (así como otras de corte humanista) se fundamenta en privilegiar una educación con énfasis en capacitación digital y tecnológica, y que sea eficiente. Las posturas que se dan desde el Ministerio de Educación apelan a la necesidad de actualizar un sistema educativo en pos de las exigencias de nuestra época, y a que estas modificaciones de fondo abonan a una formación crítica con miras a los nuevos valores sociales, medioambientales y de la Comunidad Europea.

En 2008, en México se llevó a cabo la Reforma Integral de Educación Media Superior y se creó el Observatorio Filosófico de México (OFM) con argumentos muy parecidos a los que hoy fundamentan las acciones de la LOMLOE en España. Las autoridades educativas de ese momento decidieron quitar la obligatoriedad de las asignaturas filosóficas y destinar éstas a la transversalidad o, en el mejor de los casos, a un carácter optativo para cada institución, por lo que únicamente las escuelas particulares las llegaron a contemplar (como extracurriculares).

Ese año, la comunidad filosófica mexicana recibió el apoyo de diversas comunidades y asociaciones filosóficas españolas para evitar la desaparición o el desvanecimiento de la materia de Filosofía, pues volverla optativa implica una velada y a la vez explícita pena de muerte. La campaña mediática realizada por el OFM, la discusión generada por estudiantes y docentes dentro de las universidades e institutos y centros educativos, y el alzamiento de las principales voces académicas en México e Iberoamérica, así como las negociaciones con las autoridades de la Secretaría de Educación Pública, lograron enmendar estos acuerdos y evitar la pérdida. En nuestro país, la disputa se centra en este momento en llevar la enseñanza de Filosofía al nivel básico (primaria), pues a partir de la modificación del Artículo 3° Constitucional, que incluye a la educación humanística y filosófica como un derecho, se manifiesta su utilidad en todos los niveles educativos, en tanto coadyuva a la adquisición de pensamiento crítico, cultura de la paz, enfoque de género, valores éticos, y respeto a la multiculturalidad de México.

En este orden de ideas, considero importante retomar a José Ortega y Gasset, quien en las Meditaciones del Quijote afirma: “Yo soy yo y mi circunstancia, y si no la salvo a ella no me salvo yo” 1. Pareciera que es menester volver al perspectivismo y raciovitalismo orteguiano para comprender los motivos que llevan al gobierno español a tomar estas decisiones que no están a la altura de los tiempos, sino que obedecen a los intereses del mercado, la globalización, la inmediatez y el afán de “eficientizar” la educación a partir de los acuerdos de Bolonia; o a las directrices del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial, que han apostado desde hace décadas a privar del pensamiento crítico al estudiantado para que se abone únicamente a la productividad y eficacia de mercados e industrias. En México se evidenció que la sustitución de las asignaturas filosóficas y humanísticas tenía por finalidad incorporar materias de inglés e informática, para incorporar mano de obra barata y eficiente al mercado, evitando espacios de discusión, de polémica, de replanteamiento y recreación de los valores; dicho con las palabras de Freire, se buscaba la educación bancaria. ¿Y acaso no es esto lo que desde hace muchos años se ha intentado llevar a cabo en Brasil, Chile y, ahora, España?

Volviendo a Ortega y Gasset, en una serie de conferencias que éste llevó a cabo sobre la misión de la universidad, explicó la importancia que tiene la cultura general, que es algo de lo que transmiten la Filosofía y las humanidades 2. A su juicio, la adquisición de esta cultura general (es decir, el sistema vital de las ideas de cada tiempo y sociedad) es lo que nos salva del naufragio vital, lo que permite a cada persona vivir sin que su vida se convierta en una tragedia sin sentido o lo lleve a un envilecimiento radical. Por ello. la enseñanza universitaria cumple tres grandes funciones: la transmisión de la cultura, la enseñanza de las profesiones y la investigación y formación científicas.

La UNESCO ha declarado el tercer jueves de noviembre el Día Mundial de la Filosofía, lo que nos lleva a pensar que hoy más que nunca deberíamos tener presente la importancia, la valía y el significado de la Filosofía, ante la supuesta “inutilidad” que se le ha señalado.

Quisiera terminar esta reflexión con unas palabras de Antonio Diéguez, quien reflexiona sobre la utilidad de la Filosofía: “Cuanto más tiempo se le quite a la Filosofía en esas etapas educativas, menos herramientas conceptuales, críticas y normativas se les proporcionarán a los alumnos para entender y mejorar la sociedad en la que viven, y eso es privarles de algo muy útil. Hoy no se necesita menos, sino más Filosofía”.

* Angel Alonso Salas es Profesor de Tiempo Completo en el Colegio de Ciencias y Humanidades, plantel Azcapotzalco de la UNAM. Tiene los grados de licenciatura en Filosofía por la Universidad Autónoma Metropolitana, unidad Iztapalapa; maestría y doctorado en Filosofía por la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM y el de Doctorado en Ciencias (Bioética) por la Facultad de Medicina, UNAM. Es Investigador Nacional, nivel I, del Sistema Nacional de Investigadores, Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, y actualmente es secretario Académico del @bioeticaunam.

 

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