blogeditor · 23 de diciembre de 2021
El furor por las Asociaciones Público-Privadas (APP) 1 alcanzó al sistema penitenciario federal a finales de 2010, cuando Felipe Calderón anunció los lineamientos generales de diseño y los requerimientos jurídicos para poner en marcha la construcción de doce centros federales bajo esta figura. A más de diez años del anuncio, el debate se ha reavivado con otro presidente, Andrés Manuel López Obrador, quien ha calificado al sistema penitenciario “privatizado” como “un hotel de gran lujo”.
Ante esta declaración, vale la pena preguntarse qué tan cierto es que los CEFERESOS CPS (Centros Federales de Reinserción Social Contratos de Prestación de Servicios) cuestan lo mismo que los hoteles de gran turismo. De acuerdo con la información del Censo Nacional del Sistema Penitenciario Federal (CNSPF) 2021 del INEGI 2 en 2020, por cada peso gastado en la operación de los CEFERESOS gestionados por el Estado, se devengaron más de cuatro pesos en el funcionamiento de los CEFERESOS CPS.
Desde la dimensión pecuniaria, la afirmación del presidente de la República se sostiene: un día de estancia en un CEFERESO CPS cuesta casi tanto como una noche en un hotel de cinco estrellas. Ante estos datos, la pregunta obligada es: ¿los CEFERESOS CPS o “privatizados” ofrecen mejores condiciones que los CEFERESOS públicos o gestionados por el Estado? Gracias a la reciente publicación de la Encuesta Nacional de Población Privada de la Libertad (ENPOL) 2021, podemos responder tal interrogante.
¿Menos calidad por más dinero?
De acuerdo con esta encuesta 3, en términos generales, los CEFERESOS CPS salen mejor evaluados por las personas privadas de la libertad en la provisión de bienes y servicios básicos, en comparación con los centros gestionados por el gobierno. Sin embargo, cabe destacar que, mientras casi la totalidad de las personas recluidas en los CEFERESOS públicos cuentan con agua potable en su celda, solo 75.54% de las personas recluidas en centros “privados” dijeron lo mismo.
Respecto a los servicios médicos provistos, los CEFERESOS “privados” están en desventaja con los centros públicos. En 2020, 71.40% de las personas en los CEFERESOS CPS reportó no recibir atención médica cuando la solicitó, contra 53.59% en los CEFERESOS públicos; 58.81% no recibió atención psicológica —frente a 35.22% en los centros gestionados por el gobierno—, y 63.46% no recibió medicamentos, en comparación con 47.45% de las personas en los CEFERESOS públicos que declararon lo mismo.
En síntesis, mientras que existen aspectos en los cuales los CEFERESOS CPS son mejor evaluados que sus contrapartes, la ENPOL 2021 muestra que la provisión de ciertos servicios es deficiente. Además, la comparación con el costo diario promedio da elementos para pensar en, al menos, dos posibilidades: o a diez años de su funcionamiento el dinero invertido en APP no tiene impactos en la calidad de vida de las personas privadas de la libertad en los centros “privados”, o bien el dinero invertido persigue otros objetivos, los cuales desconocemos.
Las tareas del Estado en los CEFERESOS CPS
En la conferencia matutina antes citada, Julio Scherer Ibarra —entonces Consejero Jurídico de la Presidencia— dio a conocer algunas cláusulas de los contratos firmados para la operación de las APP en el sistema penitenciario federal. Una de las cláusulas estipula que “(l)a responsabilidad en la operación y seguridad de cada centro penitenciario es de Prevención y Readaptación Social de la Secretaría de Seguridad Pública”.
Si bien la percepción de seguridad es ligeramente mejor en los CEFERESOS CPS, la prevalencia de delitos cometidos contra las personas privadas de la libertad es casi igual en ambos tipos de CEFERESO. La ENPOL 2021 sugiere que 86.36% de las personas en centros CPS declararon sentirse seguras en sus celdas y 70.13% en las instalaciones del Centro; en los CEFERESOS públicos estos porcentajes fueron de 84.8% y 64.33%, respectivamente. Sin embargo, 26.60% de las personas recluidas en un CEFERESO “privado” había sido víctima de algún delito durante el año previo a la encuesta (el porcentaje de incidencia reportada en los CEFERESOS públicos fue de 25.39%).
La responsabilidad última recae en el Estado
El debate sobre el modelo de privatización del sistema penitenciario federal está lejos de concluir. No obstante, una parte de esta discusión escapa al escrutinio público: ¿de quién es la responsabilidad de la situación imperante en los CEFERESOS “privados”? Aunque desde la perspectiva oficial las empresas tenedoras de contratos son quienes lucran a costa del bien común, lo cierto es que el Estado mexicano tiene más obligaciones de las que se admiten en este discurso.
Además de la seguridad, la apuesta por las APP le implica al Estado nuevas funciones por desempeñar: la vigilancia del cumplimiento de los contratos, la evaluación y auditoría de los servicios en manos de particulares y, ante violaciones de Derechos humanos derivadas de una gestión irresponsable, la sanción a quienes resulten culpables. Probablemente, el incumplimiento de los términos contractuales por parte de los privados tiene su origen en las omisiones del Estado mexicano. En este sentido, ante la aparente permanencia de las APP en el sistema penitenciario, el gobierno de Andrés Manuel López Obrador deberá pasar de los señalamientos a la observancia de las obligaciones asociadas a este esquema.
A la luz de la información que nos ofrece la nueva edición de la ENPOL, sería ingenuo seguir confiando la operación de nuestras cárceles a un mercado sin límites establecidos; sería igualmente pernicioso quedarse estancados en el terreno de las culpas y no establecer una ruta crítica para enmendar una década de yerros. Aquí lo importante es que, mientras usted lee estas líneas, la calidad de vida de las 10 mil 156 personas en los Centros Federales de Reinserción Social CPS depende de la reacción del Estado mexicano y del cumplimiento de su deber: garantizar los derechos de quienes se encuentran en el encierro por una decisión gubernamental.
* Vianney Fernández Villagómez (@senorita_excel) es economista por la UNAM y maestra en Administración y Políticas Públicas por el CIDE, A.C. Se dedica a la investigación y difusión en temas de justicia penal y sistema penitenciario.
* Este artículo forma parte del ejercicio que realizaron Data Cívica, Intersecta, CEA Justicia y Animal Político en #DatosParaLaLibertad para revisar los resultados de la #Enpol 2021.
1 Las APP son acuerdos que fomentan la participación conjunta del gobierno y de la iniciativa privada para la provisión de bienes y servicios.
2 Los montos corresponden a precios de 2020. Costo promedio de estancia diaria en CEFERESOS públicos: $1,066.04; costo promedio de estancia diaria en CEFERESOS CPS: $4,399.69 Este cálculo no considera al Centro Federal de Rehabilitación Psicosocial de Morelos.
3 Para efectos de estas estimaciones, se consideraron únicamente aquellos CEFERESOS con representatividad estadística en la ENPOL 2021.