La edecán del IFE y la piedra filosofal

blogeditor · 14 de mayo de 2012

Esta semana listamos los temas más relevantes que han tratado noticieros y programas de opinión de radio y televisión;  temas emergentes algunos, otros que son como fantasmas que regresan, y desde luego los electorales que acaparan la agenda en los medios.

Así las cosas, tenemos la crisis de Mexicana  de Aviación y los pasos para que esta línea aérea vuelva a volar, la crisis en Siria, y desde luego los exabruptos o eructos -como algún ingenioso ha dicho-, del volcán Popocatépetl, que esta semana, aumentó en incidencia no solo en exhalaciones, sino en notas de radio y televisión, ya se acerca a las mil.

La violencia del crimen organizado, este tema que como fantasma regresa a los medios de vez en cuando, lo hizo de forma espeluznante en días pasados con una serie de hallazgos;  -macabros hallazgos-  como dicen las notas rojas de la prensa, de decenas de cuerpos abandonados, en Jalisco, Tamaulipas y Nuevo León, en un recrudecimiento de esta guerra de cárteles que aparentemente comienza a afectar en forma directa a la población civil.  1,400 menciones  ya tuvieron los diversos hallazgos  durante la semana pasada.

Y aunque se trata de cuestiones electorales, y relacionadas con el debate presidencial del domingo antepasado, la aparición por 24 segundos de la bonita modelo argentina Julia Orayén al principio del debate presidencial ha suscitado un caso por sí misma: 1,172 referencias o menciones en radio y televisión a la ahora famosísima “Edecán del Debate” de quien se habló intensamente los primeros días de la semana pasada, y se hubiera seguido hablando si los jóvenes de la Universidad Iberoamericana no hubieran sorprendido también con sus extrañas actitudes en contra del candidato Peña Nieto.

Con todo,”La edecán del debate” es ya todo un fenómeno mediático. Solo el día lunes siguiente a su fugaz pero inolvidable aparición, la modelo argentina tuvo tantas entrevistas como Enrique Peña Nieto, que fue el candidato que más medios atendió en el llamado post-debate, esa loca carrera en que ya se han convertido las  primeras 24 horas después de un debate de estas características, en que cada participante busca decir en todos los medios que lo quieran a uno escuchar, que uno ganó el debate. Pues así es: 19 entrevistas buscadas y pactadas con muchos esfuerzos para Enrique Peña nieto, y 19 entrevistas que sin buscarlas ni pactarlas, concedió, aceptó atender, la famosa edecán.

Este fenómeno mediático a varios nos recordó un suceso similar de 1986, cuando otra guapa modelo extranjera acaparó la atención, y diría yo la imaginación de millones, por salir en un comercial de cerveza ya no digamos 24 segundos; creo que ni 10, aunque eso sí, con sus repeticiones.  El caso de la “Chiquitibúm”, al igual que la edecán del IFE es un recordatorio de lo extraño que a veces funciona la opinión pública y lo que para la gente resulta atractivo -o no- al estar expuesta a los medios electrónicos de comunicación.  Se trata a veces de personajes, de sucesos, o de expresiones que parecieran no tener mucho sentido o relevancia y que de repente sin que uno sepa bien a bien por qué, están en la boca de todos. Son eventos mediáticos que al igual que un tornado, se forman sin que sepamos exactamente cuáles fueron las condiciones que los crearon, pero que llegan a tener una fuerza descomunal. En la medida en que los especialistas descubran estas condiciones detonantes, podrían ser utilizadas, digamos para las campañas; y es que no nos engañemos; no se trata simplemente de mujeres guapas ni de sus atributos, porque fenómenos parecidos han sucedido sin estos elementos; pero imagínense ustedes que  en un equipo de campaña se descubre cómo crear su propia “Chiquitibúm” o su propia “Edecán del IFE” para estar gratis en todos los medios, y en la boca de todos promoviendo una agenda particular: sería como descubrir la piedra filosofal en materia de medios de comunicación: convertir en oro una idea, un eslogan, un personaje.

Y finalmente, la campaña presidencial en medios sigue aumentando en intensidad. Si en la semana anterior, con todo y debate presidencial tuvimos 9,200 notas o menciones, esta semana se completaron las 9,617, lo cual constituye un nuevo récord. De éstas 9,600, 3,443 corresponden todavía a la celebración del debate, y 1,379 a la campaña local para el gobierno del Distrito Federal. Y en cuanto a los tiempos en medios para cada candidato, volvemos a tener un fenómeno interesante con uno  de ellos. Se trata del día desafortunado que vivió la semana pasada Enrique Peña Nieto al acudir a la Universidad Iberoamericana. Aunque el evento se desarrolló más o menos controladamente, a su arribo y salida del auditorio se enfrentó a algunas  -no muchas hay que decirlo- muestras de rechazo, gritos en contra, y carteles que lo seguían.

Asustado por expresiones que nunca había escuchado el candidato en campaña, su equipo emprendió la graciosa huida desdeñando una entrevista pactada en la estación de radio de la universidad, y conteniendo al candidato -según se dijo- al interior de un baño.  El incidente no fue en realidad tan aparatoso ni grave, pero en términos de medios de comunicación, el daño ya estaba hecho. Y es que la imagen del candidato perfecto, de los eventos perfectos con las audiencias perfectas, cae estrepitosamente cuando un grupo de muchachos lo increpan y -aquí cito algunos medios- lo obligan a esconderse en un baño.  4,500 notas en radio y televisión, más de 200 horas de tiempo aire esta semana, buena parte de ellas hablando de los gritos en contra de Peña Nieto en la Ibero.

 

Fue con mucho el candidato más mencionado de la semana, 4500 menciones del abanderado del PRI-PVEM contra  3,400 -es decir 1,000 menos- de Andrés Manuel López Obrador, y 3,300 de Josefina Vázquez MotaGabriel Quadri sigue alto en sus menciones, del orden de las 2,400, en buena medida por su buen desempeño en el debate y un  incidente en el que se le descubrió cambiándose de un auto blindado a su ya conocida camioneta “Combi”, un par de cuadras antes de acudir a un evento a la escuela de periodismo Carlos Septién García.

Pareciera ser que los candidatos presidenciales se la van a pensar muy bien antes de acudir a actos donde participen los rijosos, los inquietos y gritones, estudiantes universitarios.