La dura vida del opinador

blogeditor · 13 de octubre de 2015

La dura vida del opinador

Como integrante del gremio de opinadores profesionales o no, que publicamos en medios aunque no nos paguen, en nuestro blog personal, o ya de perdis en tuiter, hoy quiero protestar. Y lo hago con mucho sentimiento, óigame usted, porque desde hace varios días los leo muy aplicados en exhibir los errores que destacados miembros de la opinión publicada han llegado a cometer en aras de no quedar mal con sus fieles lectores.

Porque todo es por ustedes, amadísimos readers, sépanlo. ¿O a poco creen que las barbaridades que casi siempre pergeñamos es sólo por vanidad, por ver nuestro nombre o creativo avatar publicado, o por lo que a algunos les llegan a pagar? Sí, también, pero no sólo es por eso, que quede claro. Es por compartirles el indispensable punto de vista que seguro necesitan para empezar su día.

[contextly_sidebar id=”rmDHhHWnXZJ0rRyVKVQK4VXtwuhH2tkN”]Así que veamos. De las quejas que he leído, y que van desde el lenguaje excluyente y discriminatorio hasta que si algunos se repiten, o ya de plano se autoplagian, quiero decir lo siguiente: dar la opinión de uno no son enchiladas y menos si hay que hacerlo a diario y en distintos formatos. Prensa escrita, digital, radio, televisión… qué culpa tienen algunos de ser famosos, a ver. A eso súmenle los años de escribir sobre los mismos temas, aunque sean todólogos. Y pues hay que sacar los argumentos de algún lado y no siempre da tiempo de imaginar posturas originales o novedosas, o hasta respetuosas, todo por andar de rockstars. Y por eso luego algunos usan metáforas sin ánimo de discriminar al discriminado, no sean exigentes. Si Luis Miguel encontró una fórmula que le funciona y la explota hasta el cansancio, no entiendo qué peros le ponen a que uno u otro articulista se repita con todo y metáforas. Qué fijados. Ni que valiera la pena comprometerse con los lectores. (O esperen… ¿de qué iba esto?)

Y lo de la denuncia de autoplagio es el colmo del escrutinio con jiribilla, jóvenes. ¿No podían dejar las cosas cómo estaban? Bien dicen en el gremio que no hay nada más viejo que una noticia de ayer y lo mismo debería aplicar para la opinión publicada. Y si lo autoplagiado se publicó hace más de 10 años, ¿por qué andan revisando en los archivos? ¿No tienen otra cosa más qué hacer? No es de que el autor que se autoplagió se autodemande, ¿saben? Bronca la que debería armar el medio que paga esos artículos repetidos casi textualmente, pero eso ya son minucias. Y si ellos no se quejan, ¿por qué ustedes la tienen qué hacer de tos, a ver? Estos lectores que creen que tienen derecho a criticar a los autores sin ver todo lo que sufren para escribir un texto los pobrecillos #PosEstos.

Yo de veras admiro a la gente que publica diario su opinión sin mayor análisis ni información de contexto, ya no digamos información a secas. Hay que tener un ego muy grande para ir por la vida tirando línea sobre todos los temas habidos y por haber, pero sobre todo políticos, a veces sin mayor dato que el que aporta la propia imaginación. Y luego está el simple hecho de escribir los textos. Me l@s imagino frente a su lap tecleando de una sentada los posicionamientos que revelan la vida con una contundencia que seguro envidiaría cualquier especialista en los temas planteados.

Ya quisiera yo tener ese talento para tirar línea, y de un jalón, por lo menos una vez a la semana. Pero sólo me salen historias que me cuestan tres, cuatro y hasta cinco horas hilvanar dependiendo de lo que quiero contar y de la información que consigo al respecto, pues porque da penita escribir sobre cosas que uno no conoce muy bien. Y luego, inspiración dónde te encuentro.

Así que por favor, no sean insensibles con el sufrir de estos autores. La vida de este opinador publicado es muy dura, mucho más que la de aquellos personajes sobre quienes se dirigen las baterías, a veces sin argumentos y con muchos adjetivos (sí, está bien, ya hasta cosa me dio…). Hay que pensar el tema, investigar, redactar, ser originales, y luego al ego no le importa tanto que el argumento salga bien librado y no hay crítica que valga, pues porque lo dice el autor. ¿Ya ven lo difícil que es? ¿Lo mal que lo pasan? Y aunque haya quien viva de eso y muy bien, la inspiración sin demasiada información de por medio cuesta mucho trabajo, sean comprensivos señor@s.

Dicho lo cual, dejen ya de andar de criticones aunque sea responsabilidad del opinador ser honesto con sus lectores y estar dispuesto a atender las críticas (y ya sabemos que no todos le entran al debate). Mejor pásenles tips para que cumplan con lo que se comprometieron, que esos textos no se redactan solos y luego ya ven cómo se las gastan algunos.

 

@malamadremx