La dura soledad

blogeditor · 17 de octubre de 2011

La dura soledad

Estaba con una copa de vino y su puro en la barra de un bar de tapas de Tlaxcala. Un falso aire de grandeza, cuerpo regordete de buen comedor y su barba de candado bien cuidada hacían parecer que era el dueño del lugar. Iba solo, claro y reía mientras hablaba por el celular con el afán de que alguien más lo escuchara, yo cumplí su cometido y ahora lo posteo:

Llamada 1

¡¡¡Hola mamikirri!!!….
Ja ja ja ja ja ja ja…
ay mamikirri… hace tiempo que no te escuchaba…
Ahora estoy en Tlaxcala, en un bar, ¿cómo ves?…
Me mandaron aquí del trabajo; estoy defendiendo al que iba para gobernador…
Sí…
Así es. Hace mucho que no nos vemos, tendríamos que vernos cuando vuelva por esos rumbos, ¿no?
Ja ja ja ja ja ja… no cambias nada.
Claro, cuando vuelva nos tenemos que ver.
Perfecto, entiendo, muy bien, te dejo entonces… adiós.
(Toma el celular mientras ríe para sí mismo, un trago de la copa, una fumada del puro y vuelve a marcar)

Llamada 2

Qué pasó princesa…
Cómo que quién habla, tu amable servidor, je je…
Ése mismo
Pues eso digo, milagro que hablo contigo. Si yo no marco tú nunca te reportas
Ja ja ja ja ja, sí ¿verdad?
Pues para eso, sólo quería saludar, estoy en Tlaxcala
Ja ja ja ja ja… hasta allá estoy
Pues sí, pero cuando regrese al DF nos veremos, ¿no?
Eso es lo que yo digo, repórtate y nos veremos.
Ja ja… perfecto, así le hacemos
Adiooos
(Toma el celular mientras ríe para sí mismo, un trago de la copa, una fumada del puro y vuelve a marcar)

Llamada 3

Qué onda, kaón…
Pues para eso llamo, para saber dónde andas.
Ja ja ja ja. Bueno wey, yo ando en Tlaxcala, de todas maneras no podíamos vernos.
¿Lo ves? Sí, pues llámame, entonces.
Okey, ja ja. Saludos. Adiós
(Toma el celular mientras ríe para sí mismo, un trago de la copa, una fumada del puro y vuelve a marcar)

Llamada 4

¡Hola! ¿Sí te acuerdas de mí?
Ja ja ja ja ja ja ja ja. El mismo
Sí, pues nada, lo que pasa es que estoy en Tlaxcala, en un bar de tapas muy bueno y quería saber qué hacías tú.
Ah… entiendo.
Sí, como te digo estoy en Tlaxcala, de cualquier forma era muy difícil.
¿Y para qué crees que te estoy llamando?
Claro, hay que volvernos a ver, ¿no?
Segurísimo. Bye.
(Le da un último trago a la copa y una fumada a su puro)
La cuenta, joven. Oiga, por cierto, ¿mañana abren también?

 

Posdata:

Más allá de toda la decepción que la política me ocasiona (en cualquiera de sus vertientes) y que el activismo me produce mucha ternura y en ocasiones logro sumarme a algunas causas, quiero aprovechar para aplaudir a muchos muy buenos bloggeros de Animal Político que tienen el conocimiento y el coraje para denunciar y hablar de diversos temas tan preocupantes en nuestro país, yo; mientras tanto intento contribuir con mis narraciones y cuentos que logren esbozar una sonrisa en todos aquellos que me regalan su tiempo.

 

Por cierto yo ya tengo bien definido mi voto para las elecciones del 2012, solo estoy esperando que surja el partido político que concuerde con mis ideas.

 

Les dejo este video, “La mitad del Amor” Andrés Calamaro…porque para reír no hace falta mirar hacia atrás… ¡Hasta la próxima!