La derecha enfrenta al Papa

blogeditor · 11 de noviembre de 2014

La derecha enfrenta al Papa

El teólogo jesuita José Ignacio González Faus, tuve el privilegio de tenerlo como maestro, revela, sin dar el nombre, la conversación que le contó uno obispo después de visitar al papa. Éste le dijo “reza por mí; la derecha eclesial me está despellejando. Me acusan de desacralizar el papado”.

González Faus, en esta semana da conferencias en México y Guadalajara, reflexiona sobre los ataques que enfrenta el papa de los sectores más conservadores de la Iglesia. Cita la carta que hace diez siglos escribió san Bernardo al papa Eugenio III. En ella le pide se parezca a Pedro y no a Constantino o al sumo sacerdote judío. En ella le dice que Pedro no necesitó grandes palacios, ni mantos de armiño, ni lujosos medios de transporte para anunciar a Cristo.

[contextly_sidebar id=”dES9WwGlavd6N1tCmJixrHlO33QGObmC”]Pedro, señala el teólogo catalán, “fue muy apreciado en la iglesia primera, pero el libro de los Hechos de los Apóstoles no da ningún testimonio de que ello se debiera a una sacralización de su persona o de su ministerio: se le quería porque era perseguido y encarcelado, porque tenía intuiciones de líder sobre los nuevos caminos que había de emprender la iglesia primera, quizá también porque era humano y se le podían pedir cuentas cuando daba un paso que algunos timoratos no entendían (como entrar en casa de un pagano), o incluso se le podía reprender públicamente como hizo Pablo”.

El jesuita añade “que un ministerio de Pedro sacralizado no hace más fácil la evangelización, ni más auténtica la fe de los católicos. Solo sirve para que la curia romana se autosacralice a sí misma bajo la sombra del papa” y agrega que “todos esos entornos de vestimentas especiales (y con sastres especiales), residencias regias, genuflexiones, apelativos de ‘santo padre’, viajes especiales son en realidad muy secundarios. Cuando se los exagera y se los absolutiza contribuyen a crear una aureola idolátrica en torno al sucesor de aquel pescador de Galilea, llamado Pedro”.

González Faus, que enseña teología en Barcelona, afirma que “Jesús no se sirvió de esas auras sagradas para anunciar la paternidad de Dios y el reinado de Dios. Y con el cristianismo se ha abolido la distinción entre lo sagrado y lo profano: porque, según Jesús, lo único sagrado es el ser humano, que está por encima de todos los “sábados” de la historia. De modo que, seguramente, el Maestro repetiría hoy a todos esos monseñores preocupados, sus palabras de antaño: “deja a los muertos que entierren a sus muertos, y ve a anunciar el reinado de la libertad de los hijos de Dios y la fraternidad de los hermanos en Cristo” (Lc 9,60)”.

Benedicto XVI declaró, poco antes de su renuncia, que la carta de san Bernardo debía ser libro de cabecera para todos los papas. Y González Faus termina su reflexión con “así pues: ¿Qué Francisco está desacralizando el papado? Demos gracias a Dios por ello, porque contribuirá a purificar la fe de los católicos facilitando además el acercamiento de otras iglesias cristianas. Porque, aunque sea cierto que a Dios sólo llegamos a través de mediaciones, eso no significa que debamos sacralizarlas”.

 

@RubenAguilar