La defensa por el territorio y autonomía de San Francisco Magú

Redacción Animal Político · 12 de diciembre de 2022

San Francisco Magú, pueblo indígena cercado por el capitalismo

San Francisco Magú se encuentra en el municipio de Nicolás Romero, Estado de México. Cercado por el monstruo metropolitano que se acerca cada vez más, por las crecientes industrias y proyectos inmobiliarios de los municipios de Cuautitlán Izcalli, Tepotzotlán, Huehuetoca, etc., es un pueblo que aún conserva algunas de sus instituciones tradicionales y una cultura originaria.

Una de las principales características de este pueblo es la autoregulación del territorio o libre determinación. Es decir que si bien en la comunidad existe un sistema de propiedad privada, ésta es regulada internamente, siendo los representantes en turno (delegación),  1 quienes se encargan de medir, deslindar, escriturar los predios dentro de la comunidad. Este sistema, si bien a veces con dificultades, funciona. El Registro Público de la Propiedad (donde se registran los predios privados en el sistema occidental del derecho) y los Planes de Desarrollo Urbano (en el tema de planeación gubernamental del territorio), en la práctica no se reconocen por los sistemas normativos que rigen al pueblo de Magú.

Desde este cercamiento, el territorio de Magú se ha visto amenazado tanto por las instituciones del gobierno municipal, que desde hace 16 años han zonificado áreas del territorio de Magú como zonas urbanizables; 2 como por privados, que amparados en el sistema de escrituración notarial y con corrupción, se han hecho de predios de la comunidad.

Las luchas por el territorio y autonomía

Es desde 2012 cuando una empresa inmobiliaria de nombre Merket construcciones taló una cantidad importante de árboles en un predio de 184 hectáreas, denominado Las carretas y el Ocote. En dicho lugar la comunidad de Magú realiza diferentes actividades como la recolecta de hongos, plantas medicinales y ocupaciones que nutren su vida espiritual. Dicho proyecto se amparaba en una escritura pública por un fideicomiso de Banca Mifel, la cual no contaba con escritura o permiso de la comunidad (asamblea) para instalarse, con la justificación de que se trataba de un territorio sin vida, en proceso de erosión. 3

Desde ese momento, la comunidad ha luchado contra las instituciones estatales (principalmente contra el orden municipal), para hacer valer el respeto a su autonomía política. De esa lucha, si bien el proyecto inmobiliario Bosques del Paraíso se detuvo, hasta el momento, por la presión política del pueblo y sus aliados (organizaciones y otros pueblos), el propio pueblo sabía que la lucha no terminaba ahí.

En esa lucha también se tuvieron que hacer una serie de asambleas de desconocimiento al Plan de Desarrollo Urbano Municipal y de Autoreconocimiento Indígena, ya que las instituciones gubernamentales no reconocían los derechos indígenas de Magú. Lo anterior contraviene el derecho internacional en materia de auto adscripción indígena, de acuerdo con el convenio 169 de la OIT, entre otros instrumentos jurídicos internacionales.

Otro discurso… una nueva forma de mentir y colonizar el territorio

En el año 2019, el gobierno municipal morenista de Armando Navarrete reconoce en Sesión de Cabildo Abierto a San Francisco Magú como pueblo indígena y crea un Departamento de Asuntos Indígenas. Si bien el reconocimiento es un avance en el marco de la multiculturalidad, en materia de derechos indígenas, el departamento no cuenta con presupuesto (un derecho) para sus funciones y su labor se ha remitido al aspecto cultural y no tanto a las necesidades de Magú para el respeto de su autonomía y territorio (indigenismo).

Pero este reconocimiento no se ha visto reflejado en las acciones del gobierno municipal respecto a los Derechos de los Pueblos Indígenas, por ejemplo la Representación Indígena ante el Ayuntamiento (un derecho marcado en la CPEUM en los artículos 2 y 115), no existe. Al no haber Representante Indígena ante el Ayuntamiento, no existe la posibilidad de participación real del pueblo de Magú en las decisiones políticas y administrativas que corresponden a este orden de gobierno, sobre todo las que se toman en Cabildo.

La falta de Representante Indígena es una violación a un derecho político indígena; ha repercutido en la posibilidad de un ordenamiento y planificación territorial intercultural y democrática, ya que recientemente el cabildo municipal ha aprobado un nuevo Plan Municipal de Desarrollo Urbano sin que antes se obtuviera el Consentimiento previo, libre, informado y culturalmente adecuado al pueblo de Magú, aprobando usos de suelo todavía poco claros y que no han sido informados al máximo órgano de decisión de la comunidad: la asamblea.

Si bien por el momento se pueden prescindir de proyectos inmobiliarios, ahora más bien tenderían a proyectos de capitalismo verde, lo cual finalmente podría vulnerar el territorio así como el  transitar cultural y ambiental de las y los habitantes de Magú.

El caso presentado no es un caso aislado, sino que son la constante de gobiernos con discursos aparentemente más populares, pero que en la práctica distan mucho de garantizar y respetar los derechos indígenas. En Nicolás Romero, al no respetarse la autonomía de Magú y ordenar el territorio de acuerdo a la normatividad que no contempla derechos indígenas, solo se quedará en un discurso indigenista, que no reconoce el derecho a decidir y determinarse libremente de los pueblos que residen en el municipio, algo parecido a lo que sucede a nivel nacional.

@CDHVitoria

 

 

1 La Delegación es una de las instituciones tradicionales más importantes para Magú, conformada por tres delegados titulares y tres suplentes. Esta institución es elegida por el sistema de planillas inscritas en el Ayuntamiento de Nicolás Romero, pero en la práctica tiene facultades que van más allá de las que delimita el Bando municipal.

2 El primer Plan Municipal de Desarrollo Urbano de Nicolás Romero que pone zonas urbanizables áreas forestales de Magú es el del 2006. Posteriormente se realiza un nuevo Plan Municipal de Desarrollo Urbano en 2014, que vuelve a poner y comprometer áreas forestales de Magú como zonas urbanizables (proyectos inmobiliarios).

3 Servicios y asesoría forestal, agrícola y pecuaria (SAFP), Bosques del Paraíso, proyecto inmobiliario. Manifestación de Impacto Ambiental. P.P. Modalidad particular, El Ocote y las Carretas, Nicolás Romero, Estado de México, 2011,  p.136 (consultado el 24 de noviembre de 2022).