La cuesta de los préstamos fáciles

blogeditor · 11 de enero de 2022

La necesidad de resolver los problemas económicos de la cuesta de enero puede convertirse en un fraude que evolucione en extorsión o cobranza ilegítima contra las personas que solicitan préstamos a través de las llamadas “falsas financieras”, que se promocionan en redes sociales e internet.

Con la promesa de resolver de manera inmediata y sin mayores requisitos que la solicitud, estas “empresas” otorgan los créditos en una relación que se desarrolla en línea, sin un contacto directo, pero bajo la descarga de una aplicación y con el permiso de acceso al dispositivo móvil.

Alberto instaló en su celular una de esas apps y solicitó un préstamo con un supuesto plazo de 91 días para liquidar. Una vez que el dinero le fue transferido supo que solo contaba con seis días para saldar la deuda. Al no poder hacerlo, lo invitaron a contratar créditos con otras apps y cumplir con su compromiso.

Él no es el único, cientos sufren una situación similar en todo el país al recurrir a estos esquemas que incrementan los intereses de manera arbitraria, con lo que duplican la deuda. Además, al tener acceso al dispositivo móvil comienzan un proceso de cobranza basado en las amenazas, difamación y acoso, incluso pueden intimidar a los contactos de la víctima.

Prácticamente todos los usuarios de smartphones y computadoras se han encontrado en algún momento con supuestas instituciones financieras que ofrecen préstamos con solo un clic.

Hoy en día, además de nuestra identidad física, es fácil crear identidades digitales diversas en dispositivos, aplicaciones, correos electrónicos y otros servicios. Estos datos, comúnmente esparcidos entre diversos proveedores, generan una falta de cohesión de información, lo cual permite a los estafadores llevar a cabo ataques en total anonimato. Aunado a esto, la continua publicación de la vida privada en redes sociales, facilita a los ciberdelincuentes la identificación de vulnerabilidades y necesidades de sus futuras víctimas.

El llamado “fraude financieras” incrementó a partir del último cuatrimestre del año pasado, de acuerdo con los reportes que recibe el Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia de la Ciudad de México a través de la Línea de Seguridad y el Chat de Confianza 55 5533 5533, de alcance nacional.

En ese periodo, el organismo recibió mil 822 reportes por esta forma de operar. El 64% fueron de mujeres, mientas que el 56% de las personas afectadas tienen entre 26 y 40 años. Los créditos van de los 2 mil a los 6 mil pesos, y llegan a generar deudas hasta por 18 mil, que se vuelven impagables para las víctimas.

La mitad de los casos provienen de estados del interior del país, principalmente de Estado de México, Veracruz, Puebla, Jalisco y Tabasco, y otro tanto de Ciudad de México, sobre todo de las alcaldías Iztapalapa, Gustavo A. Madero y Álvaro Obregón.

Además, el Consejo Ciudadano apoyó en la apertura de 162 carpetas de investigación relacionadas con estos préstamos. Cobranza ilegítima es el delito por el que se abrieron más carpetas (91.4%), seguido de amenazas, extorsión, crímenes contra la intimidad sexual, fraude y robo.

Ante la cuesta de enero, existe el riesgo de que este tipo de engaños se incremente, por lo que es indispensable fomentar la educación financiera y la cultura de la prevención y denuncia.

Tres recomendaciones básicas son: dudar de aquellas “financieras” que ofrezcan préstamos fáciles e inmediatos, corroborar su reputación antes de aceptar un crédito y no permitir el acceso de las apps a tu dispositivo móvil.

En caso de necesitar de un crédito, es mejor solicitarlo en instituciones debidamente acreditadas, aunque haya que cumplir con varios requisitos. Lo barato sale caro, dicen.

Combatir el fraude y las extorsiones es una tarea conjunta que está en manos de los usuarios del universo digital, organismos como el Consejo Ciudadano y autoridades competentes. Solamente así se podrán erradicar las amenazas cibernéticas que ponen en riesgo a las y los ciudadanos.

* Salvador Guerrero Chiprés (@guerrerochipres) es presidente del Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia de la Ciudad de México.