La crianza también es un asunto público

Redacción Animal Político · 16 de noviembre de 2022

La crianza también es un asunto público

La maternidad ha sido históricamente vista como la gran respuesta para la mujer. Esa visión, a quienes no nos respondió nada, nos ha condenado a vivir un embarazo y varios años de maternidad en el silencio y la incomprensión. Nos ha abierto preguntas que no salen a diario en las conversaciones de casa, en la televisión, en los baby shower, o en cualquier otro lugar. Incluso nos hace replantearnos la vida cuando decidimos cómo criar a una persona mientras tienes que tejer una red de apoyo para gestionarla.

La crianza es una acción de inercia inmediata para las mujeres. Una serie de imposiciones veloces que nos vuelven madres abnegadas y solitarias y no seres de comunidad. Criar en un contexto patriarcal donde no tienes decisión sobre tu cuerpo y donde los imaginarios de crianza son coercitivos puede, incluso, sentirse como una pérdida continua de la identidad: dejas de tener un nombre para ser la esposa, la mamá o la abuela.

Las redes de apoyo son vitales y esenciales para el  cuidado  y crianza, y para permitir que el  resto de actividades para las mujeres puedan seguir. Sin embargo, esa construcción de redes aún tiende a generar culpas. En ocasiones porque nos enseñaron que la maternidad es una responsabilidad individual, y criar en red es deslindarse de ella. También porque las personas con las que contamos para hacer esa red tienen contextos determinados y la respuesta ante una situación de crianza  compartida abre debates ante  una acción  que  para  unos es “cariño  puro”,  y para otros una transacción capitalista más.

Criar en comunidad es una acción anticapitalista. Una toma  de decisión desde lo no  impuesto que provoca abrir nuevas forma  de relacionarnos con quienes cuidamos y quienes los cuidan. Un camino distinto y no siempre sencillo.

¿Dónde queda el Estado ante ello? Los sistemas de crianza y cuidados de la primera infancia han sido omitidos e ignorados en las agendas políticas.  Históricamente los sistemas más complejos de crianza han sido sustentados por redes no remuneradas. Ha sido “la solidaridad” la que sostiene los cuidados de la vida, redes de apoyo familiares, comunitarias y laborales. Pero no el Estado.

Sostener estos sistemas es sostener, en muchas ocasiones, la vida; ¿cómo compartimos la responsabilidad para que el cuidar no nos cueste la propia vida?

En México, tan solo el trabajo de cuidados no remunerado alcanzó en el año 2019 los 5,577,480 millones de pesos de acuerdo al Inegi. Esta cifra representa el 22.5 % del PIB nacional, porcentaje generado en su mayoría por mujeres y niñas encargadas de las principales labores domésticas de cuidado no remuneradas como el de la alimentación, trabajo de limpieza y administración de los hogares y atención a enfermos.

Los cuidados son un asunto que requiere de atención.  Son  un asunto público, sobre todo cuando hablamos de la  primera infancia ya que se trata de los años de formación y desarrollo de un ser  humano. ¿Cómo y quién gestiona los objetivos educativos donde las infancias son formadas?, ¿cómo el entorno educativo toma en cuenta los contextos sociales, familiares y particulares de cada infancia?

Los cuidados deben ser una responsabilidad común, y  por  lo tanto  requieren de políticas públicas que se  diseñen desde la  perspectiva social y educativa. Estos sistemas de cuidados deben incluir también  la educación para personas adultas, rediseño de los entornos territoriales para cambiar el adultocentrismo por ámbitos sustentables para infancias, sistemas integrales de salud eficientes y estructuras que permitan verdaderamente la vinculación de las personas con con los  contextos.

El cuidado de la vida es importante desde lo público, desde un sentido de solidaridad comunitaria donde el trabajo de cuidados adquiera significados y reciprocidad más que el hecho único de estar físicamente involucrado.

Debe ser una prioridad construir programas sociales y fortalecer las instituciones para hacer pública y compartida una  responsabilidad.

* Mariana Casillas (@marianacasge) es Antropóloga de la Universidad de Guadalajara y fue candidata a diputada local por Futuro Jalisco, donde milita y trabaja temas de maternidades, ciudad y cuidados. Es mamá de Nicolás.

 

Referencias:

¿Puede alguien pensar en la crianza colectiva? ZonaDocs. 18 de febrero de 2019.

Los abuelos cuidan a 55% de los niños de madres que trabajan: Inegi. Forbes. 26 de febrero de 2019.

Trabajo no Remunerado de los Hogares. Inegi. Diciembre de 2021.

En México tienes que nacer en la familia correcta. México Evalúa. 7 de marzo de 2019.

Recorte a estancias infantiles, golpe a la vida laboral de las mujeres. Capital humano. Octubre 2020.